Noche de perros

niño durmiendo
Lara está entrando en esa etapa maravillosa en la que si no duerme siesta es malo y si la duerme es peor, porque luego no hay quién la acueste. Y cualquier excusa es buena para saltarse la siesta, así que, para nuestra desgracia algunos días cae agotada a las seis de la tarde y con diez minutos que duerma ya tiene para tirar otras seis horas. Me resigno, mis hijas son las dos de poco dormir, qué le vamos a hacer si es en lo único en lo que se parecen a mí.

El martes fue uno de esos días. Milagrosamente mi hermana, que había venido a hacer aquí unas cosillas (no digo cuales para no avergonzarla) logró dormir a su niña un rato, que también se las trae con abalorios. Pero Lara aguantó, así que como era de prever, a las seis y pico echó su cabezadita. Y después, con la emoción de ver ganar a España (levanta los brazos y dice algo así como LOLLLLLLLLLLL) pues no había quién la metiera en la cama. Conseguí dejarla KO a base de teta a las once y cuarto.

Y a las doce empezaron los cohetes de San Pedro, que espero que descanse en paz en los infiernos para los restos. Resultado: niña despierta hasta la una menos cuarto, genial. Entre que me lavé los dientes y esas cosas que uno hace antes de acostarse me dió la una y pico y…yo tengo dos niñas.

A las dos de la mañana, cuando estoy en ese duermevela tan estupendo antes de dormirte del todo oigo llantos y crujir de dientes. Ana sentada en la cama, llorando como una magdalena ¿Te duele algo, cariño? Le duele la garganta, luego un oído y después el otro, total, ni idea. ¿Has tenido una pesadilla? Vale, me quedo contigo hasta que te duermas. Encaramarse a la cama de Ana, para alguien tan ágil como yo es un deporte de alto riesgo, pero en fin, allí me quedo, sin almohada ni nada. Media hora después parece que está frita. Me levanto a hacer pis (cuando estoy nerviosa de noche no sé qué demonios le pasa a mi vejiga), me voy a mi cama y a los tres minutos la vuelvo a oir. Ainz, vuelta a empezar, pero esta vez le doy dalsy por si es verdad lo del oído o son de nuevo las muelas. Se queda dormida y se levanta inmediatamente cuando intento largarme (de nuevo al baño, sí). Y cuando le estoy diciendo ¿te vienes a la cama con mamá? en ese momento ¡se despierta la otra!

Zarandeo al papi, que hasta ese momento ni se ha enterado ¡me voy con Lara! ¡traéme a Ana ahora! mmmmmmmpfffff. Lara a la teta parece que se queda y son más de las tres de la mañana. El papi trae a Ana y Ana se pone a lloriquear que le duele esto, que le duele lo otro, que tiene la nariz taponada…Lara otra vez despierta, más tetuqui y muchos shhhhhhhhhhhh. Al rato están dormidas las dos. Tres y media al baño otra vez y cuando vuelvo – Ana está roncando, pero de verdad, roncando a lo bestia. Se mueven, me clavan los codos, me dan patadas…hace mucho calor y no me puedo domir, así que ya estoy nerviosísima y con mis nervios a las cinco de la mañana soy yo la que despierta a Lara, de tanto moverme. Otra vez a la teta, ay señor, quiero domir.

Después de esto me dieron tregua hasta las ocho menos cuarto hora en la que Lara suele “desayunar” medio dormida, eso sí, acostada del todo.

Una de esas noches en las que ni la teta, ni el colecho, ni la santa paciencia valen de nada. De esas en las que te arrepientes un poco de no haber empleado métodos más drásticos, jeje. Menos mal que luego amanece y sale el sol y por supuesto pasas un día de perros. Y vuelta a empezar.

¿Habéis pasado muchas noches así?

Foto | chmeredith

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4 Comentarios

  1. Caro 1 julio 2010

    Jo, es que si no se da a basto con uno, yo no me imagino con dos… :S ay señor, con la gana que tengo yo del segundo…

    Noches toledanas muchas no, pero las que han sido, han sido de unos 4-5 meses para acá, por los dichosos desvelos… se despierta a las 5 o a las 6 de la mañana y ya no se duerme hasta las 7 o las 8. No llora ni nada, pero no se duerme, y si no le haces caso o haces como que le ignoras, entonces se tira encima nuestro! jo, no hay quien pare… su padre insiste en acunarle un poco, a veces cuela y se duerme…y cuando no, me voy a ver dibujitos con él hasta que cae.

    Y para el mío, por ahora, la siesta es intocable, más o menos rato, pero tiene que dormirse, porque si no, es absolutamente inaguantable, para sí mismo y los que le rodeamos. Suele dormir hora y media-dos horas (típicamente de 4 a 6) y siempre se acuesta sobre las 12.

  2. maria 3 julio 2010

    Pues mujer, si, alguna noche me la dan….. lo que me da rabia, pero rabia rabia, es que SIEMPRE me la dan a mí. El padre ni se entera. Aunque estén los tres llorando a pleno pulmón el sigue durmiendo y roncando. En general, als nohes de “triplete” lo despierto de malas maneras para que se largue a la cama de algún niño y yo poder meterme LOS TRES en la grande. Así consigo un poco de tranquilidad, después de algunos minutos de peleas entre los dos mayores (que si me molestas, que si yo al lado de mami, que si este es mi sitio…..) El peque con su teta ya está feliz y roque en dos segundos. No se que haría sin la teta. No sobreviviría. Tendría que aplicar un método condctista por pura supervivencia. Pero con la teta duermo al peque y así los otros dos ya me parecen más manejables. Por suerte, las noches de TRIPLETE son mínimas. En general él mayor o el mediano me salen una vez por alguna pesadilla pero, cada vez más, se limitan a venir sólos a nuestra cama y se quedan dormidos al segundo. El peque es muy variable (lo mismo te duerme de un tirón que te sale 10 veces) pero no me incordia demasiado aunque salga varias veces porque es cuestión de “enchufarlo” al surtidor y no abre ni los ojos (ni yo tampoco)

  3. Author
    Irene Garcia 5 julio 2010

    jo, es que con tres ya debe ser la leche…¿cuánto tiempo tienen? Yo tampoco sabría qué hacer sin teta.

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