Obligar a las madres a amamantar

lactancia obligada
El domingo el diario El País y el telediario de Antena 3 nos descubrieron un secreto: se puede obligar a las madres a amamantar. Así, a traición.

El titular de El País «El gobierno venezolano quiere obligar a todas las madres a amamantar» era bastante claro, lo que decía la noticia ya no tanto. Dejando a un lado que la nueva Ley de Protección, Promoción y Apoyo de la Lactancia Materna de Venezuela todavía no se conoce y que, por lo que se puede deducir leyéndolo todo con un poco de cuidado, el gobierno venezolano sólo pretende aparentemente aplicar sanciones a quienes incumplan el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna (las motivaciones o los colores detrás de esta medida me importan muy poco), código que se redactó desde UNICEF en 1981 y al que España se suscribió prácticamente desde sus inicios, lo de «quiere obligar a las madres a amamantar» me tuvo riéndome todo el día. No tanto a las feministas, que enseguida empezaron a esgrimir argumentos, por otro lado muy válidos, sobre el derecho de las mujeres a hacer lo que quieran con su cuerpo, hecho que incrementó aún más mi hilaridad. Y es que una cosas es querer y otra es poder.

Mi primera reacción al leer el titular fue un «¿y cómo pretenden hacerlo?». Y es que toda mujer que haya amamantado o lo haya intentado lo sabe o al menos lo intuye. No se puede obligar a ninguna mujer a amamantar. No es una cuestión ética. Es un hecho.

La lactancia materna forma parte de una serie de mecanismos fisiológicos relacionados con la sexualidad, en este caso femenina. Obligar a una mujer a amamantar es como obligarla a tener un orgasmo. Obligar a una mujer a amamantar es como obligar a un hombre a excitarse sexualmente con una mujer que no le gusta. No se puede, por una cuestión biológica. La lactancia materna, como todos los procesos ligados a la sexualidad tiene mucho que ver con el placer. Sin placer una lactancia no funciona. Una lactancia obligada, con estrés, tiene todas las papeletas para fracasar. Amamantar sin querer, durante el tiempo que los bebés necesitan ser amamantados, es imposible. Si no hay recompensa, si no hay oxitocina y goce, la lactancia, antes o después acaba fracasando, dejando además a una madre frustrada, que se siente culpable o enfadada con ella misma, con su cuerpo y con quien la ha obligado a ir en contra de sus deseos o de sus emociones. Una enemiga.

Puedes obligar a una madre a intentar amamantar. Sin apoyo. Apelando a su deseo de ser una buena madre, invocando a la culpa, puedes intentar que una madre amamante. Puedes manipular su voluntad, violentarla para que pruebe a dar el pecho a su hijo, para que obvie el dolor y las grietas y siga adelante a pesar de todo. Pero detrás de este intento violento de dominar a otro vas a encontrarte con un fracaso o lo que es peor, puedes acabar encontrando a una mujer que lo ha conseguido y además ha descubierto cuánto le gusta y lo poderosa que es. Otra enemiga.

Puedes animar a una madre a amamantar. Puedes crear leyes que la protejan de todas las interferencias que obstaculizan la lactancia. Puedes intentar eliminar barreras. Puedes ayudarla. Puedes hacerlo bien, dar información fidedigna, destinar recursos económicos, establecer prohibiciones o sanciones para garantizarle libertad.

Pero no puedes obligar a una madre a amamantar.

Simplemente es imposible.

Foto | Mothering Touch

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7 Comentarios

  1. Gaby 19 junio 2013

    Hola, he leído tu articulo y me he reído para no llorar. Mi bebe nació en una clínica que respeta el parto natural, con una doctora que es absolutamente parto humanizado, pero por una preeclampsia grave me toco cesárea que también fue humanizada, tan solo que yo me complique de manera grave, deje de respirar en quirófano y otras complicaciones.

    Aun así a las 4 horas más o menos con la ayuda de una facilitadora, buscamos que se pegara al pecho, pero dado que tenía prohibido rotundamente moverme, ni siquiera el cuello, fue imposible….

    A partir de aquí se ha tratado de una lucha, primero porque no tenía nada de pezón, segundo porque mientras me nivelaba toco darle tetero por unos 5 días, luego al ir a consulta con la pediatra logramos que se pegara sin problema.

    Aquí es donde me encontré con la realidad que nadie me dijo en los cursos de amamantar, los pezones todos agrietados, un fuerte dolor al dar pecho, pero yo seguí buscando intentando, pague otras consultas porque sabía que era problema de agarre. Finalmente lo medio logramos, pero quiere estar pegado absolutamente todo el tiempo, toma pecho por unos minutos se duerme y se despierta a los 5 minutos pidiendo pecho de nuevo y así podemos estar todo el día.

    La realidad no puedo, necesito trabajar, necesito a pesar de que mi esposo está en casa y hace de todo ayudarlo pues somos los dos solos. En la cesárea tuve una fuga del líquido de la columna, que me ha dejado con dolores de cabeza, el muslo derecho dormido y con corrientazo, las manos se me duermen, con todo esto sigo buscando darle pecho, pero con honestidad no lo disfruto como según dicen debería de ser.

    Lo que siento al dar pecho es una mezcla entre que por favor esta vez se llene y terminemos más rápido, sentimientos a los cuales intento no prestarle atención y concentrarme en disfrutarlo, me recuerdo todos los beneficios que tiene para el tomar pecho y más o menos lo disfruto, sé que él lo disfruta, veo su carita relajada y serena, que es lo que me motiva a seguir a pesar de todo.

    Por los momentos toma pecho y tetero de fórmula, me da pánico decir que toma tetero porque es casi como si estuviese golpeándolo, esta tan altamente criticado, juzgado, lo único que me repiten son los beneficios de la leche materna, que por amor a dios me los he de memoria, hice un curso prenatal, un curso de lactancia, pague una consultoría de lactancia una vez nació que duro medio día, y luego pagamos 3 más, hemos leído hasta mas no poder, tenemos los libros de Laura Gutman y practicamos colecho, además de que queremos darle una crianza respetuosa.

    Considero de manera racional que no somos malos padres con nuestro bebe de 20 días, pero igual me siento culpable y mala madre por no darle pecho de manera total…………

  2. Irene 20 junio 2013

    Vamos a ver ¿te sientes culpable porque has estado enferma, has tenido que estar separada de tu bebé, tienes que ayudar económicamente a tu marido y aún así has conseguido una maravillosa lactancia mixta? Yo me sentiría súper orgullosa. De verdad :*

  3. Eloisa 20 junio 2013

    Ya sabes lo que dicen: No dejes que la verdad te estropee un buen titular. Desde luego, el amarillismo al que están llegando los medios de comunicaión es alucinante.

    Me ha encantado tu artículo.

    Un abrazo.

  4. Irene 20 junio 2013

    Yo me pasé todo el domingo riéndome. Habrá que tomárselo así xD

  5. Louisiana Panagua 20 junio 2013

    Acá el problema es que todo el mundo anda opinando sin investigar. La reforma solo prohíbe el uso de teteros y fórmulas en hospitales o clínicas, el uso de suero glucosado en bebés recién nacidos y la prescripción de fórmulas de forma indisciminada. Esto lo explicó la pediatra neonatóloga Eunice Lampe, coordinadora de Ibfan Venezuela, quien participó en la elaboración de esta reforma. La reforma incluye sansiones al personal médico porque en la ley no las había. Obliga al personal médico a hacer todo lo posible por apoyar y capacitar a las madres en el camino al establecimiento de lactancias exitosas. La reforma limita las opciones de la industria láctea sobre la alimentación de los bebés. En ningún momento se ha dicho que se van a prohibir ni la venta de teteros ni de toda la parafernalia consumista alrededor de la venta de fórmulas infantiles. Acá los únicos obligados son los médicos y enfermeras a capacitarse y a apoyar en la instauración de lactancias. Lo que hagan las madres al salir del hospital, es problema de ellas y de sus hijos.

  6. Irene 20 junio 2013

    Está claro que el titular de El País era amarillista y tendencioso, por no decir directamente falso. El modo en que los medios de «información» masiva tratan temas como la lactancia o la crianza daría para una tesis doctoral. Pero aún he visto uno peor. Decía «Maduro ordena: teta o prisión». Yo he decidido tomarmelo a pitorreo que si no, no termino xD

  7. Gaby 23 junio 2013

    he leido tu comentario atentamente luego de leer la publicacion y solo te puedo decir q no escatimes el tiempo, poco a poco lo vas a lograr, no hay precisamente una escuela para ser padres, nosotras por instinto hacemos lo q hacemos para q nuestros nenes esten bien, lamentablemente nadie contaba con lo q te iba a pasar pero q se hace, nada más q seguir, con paciencia y con mucho amor vas a ver q lo vas a lograr, el stres te puede ganar y ese es un enemigo terrible.cuidate mucho y besos para tu baby.

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