Silencio…mujer pariendo, niño naciendo

Escrito por Irene Garcia el 21/05/2013

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Semana mundial del parto respetado 2013

Imagina a alguien comentando lo bonitos que son tus calcetines durante “tu primera vez”, gente desconocida hablando de golf en tu boda, o preguntándote por el último partido de fútbol en el funeral de tu madre.

Hay momentos en la vida en los que se necesita silencio, o al menos intimidad. Y el parto es uno de ellos. Más allá de consideraciones espirituales o casi místicas (yo no voy a decir que el parto es un momento sagrado, porque no creo en lo sagrado) traer a un bebé a este mundo es, por lo menos, un momento importante, para la mujer, para la familia y también para el bebé. Y como tal, debería respetarse.

Sólo se nace una vez. Y en general, a menos que hagas algo para impedirlo, suele ser un momento ruidoso en una habitación horrible en la que no paran de entrar y salir desconocidos charlando sobre sus cosas. Y tú ahí, en la postura de la cucaracha intentando traer a tu hijo al mundo. Como parte de la sexualidad femenina para que el parto transcurra como la naturaleza lo ha seleccionado se necesitan ciertas condiciones ambientales. Y desde luego la cháchara banal del personal médico o de los celadores no es una de ellas.

Este año la Semana Mundial del Parto Respetado tiene como lema “Silencio…mujer pariendo, niño naciendo”. Porque a nadie le gusta que la señora de la limpieza entre en tu habitación de hotel cuando has colocado el cartelito de “no molestar”, la realidad es que estar escuchando a otros hablar de tonterías mientras pares no sólo no ayuda, sino que puede ser hasta peligroso. Igual que no quiero oir a un piloto de avión parloteando sobre el gobierno mientras hace su trabajo, no quiero escuchar cómo el médico de turno ganó al de cirugía plástica en el último torneo de golf mientras hace su trabajo, que es estar a mi lado por si la cosa se tuerce (la etimología de la palabra obstetricia, es preciosa, ob stare – estar al lado, observando).

Es más que posible que el respeto empiece por entender que una mujer de parto quiere estar concentrada en su parto. Y no en lo feos o bonitos que son sus calcetines.

Intimidad, calor, sensación de seguridad y respeto, sólo se necesita eso para que un parto al menos empiece bien. Este año es eso lo que reivindicamos. Que callen ellos, tú no te calles.

Foto | nacerconmama

Si yo fuera madre hoy

Escrito por Irene Garcia el 17/05/2013

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Source: 500px.com via Irene on Pinterest

La maternidad, por muy buscada que sea, te pilla siempre desprevenida. Si tienes suerte y te dejas, ser madre te hace cambiar, crecer, ampliar todos tus puntos de vista. La maternidad me ha hecho más valiente, más paciente, más tolerante incluso conmigo misma y sobre todo más optimista.

Hay muchos consejos que se le pueden dar a una madre novata. Que lea, que se informe, que no tenga miedo, que estudie y que se estudie y decida que es capaz de elegir, de parir, de alimentar y de criar justo como ella quiere. Que no escuche a los pesimistas, que no caiga en las trampas de esos que aprovechan los miedos para hacerse ricos, que se prepare para disfrutar una de las experiencias vitales más enriquecedoras, que además nunca termina. Que ser madre hoy es difícil, que ser la madre que una quiere ser es cansado, pero que se puede ser madre desde el placer y la alegría y no desde el dolor o la culpa, siempre.

Ser madre hoy es difícil, ser la madre que una quiere ser es cansado, a veces agotador y muchas veces parece imposible. Por eso, si yo fuera madre hoy, sólo me daría dos consejos: cree en ti y rodéate de gente, de mujeres, de madres, que también crean en ellas.

Hoy, en el Día Mundial de Internet, aprovecho para agradecer a todas esas mujeres que me acompañan/me acompañáis día a día en esta aventura de ser madre. Porque ser madre hoy es difícil y la culpa de todo la tiene la soledad. Porque si yo fuera madre hoy me buscaría una tribu. Porque gracias a las redes sociales y después de mucho tiempo de andar por la maternidad en solitario y muchas veces a contracorriente, ahora tengo una tribu. Y si yo fuera madre hoy ese es el consejo que me daría.

Para todas las madres, recientes, consolidadas o futuras: buscad una tribu. Como ésta, por ejemplo.

Categorías: Consejos Prácticos
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Lactancia y trabajo e información

Escrito por Irene Garcia el 16/05/2013

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lactancia materna
Un montón de lactancias se pierden cuando la madre debe reincorporarse al trabajo, después de nuestras exiguas 16 semanas de baja maternal, cuando el bebé es aún pequeñísimo, la alimentación complementaria no está aconsejada y encima coincidiendo con épocas clave en esto del amamantamiento, como son las crisis de crecimiento o justo en el momento en el que la lactancia se ha establecido y el niño vacía unos pechos que ya no acumulan leche como antes en tiempos récord.

Con falta de información mantener la confianza es imposible, más en un entorno que recuerda constantemente a las mujeres lo imperfecto de nuestros cuerpos, con estrías, celulitis y que muchas veces ni siquiera fueron capaces de parir. ¿Cómo voy a poder dar el pecho si mi cuerpo es un desastre? Y es que al final todo conduce a lo mismo: el desempoderamiento de las madres, que es el primer paso para mantener el círculo vicioso que permite que cada generación esté más sometida que la anterior.

Si a esto añadimos que la información “oficial” cercana, la que nos dan los pediatras o las vecinas, gente próxima en la que solemos confiar casi a ciegas, es generalmente incorrecta, el desastre está servido. Y es una pena. Es una pena porque la experiencia de amamantar a tu hijo mejora con la edad. Después de los primeros meses, cuando ya se te han quitado los agobios de mi leche no alimenta-mi leche no engorda-no voy a tener leche y cuando la díada lactante mamá-bebé está ya rodando sola, la lactancia, ya sin miedo, se convierte en puro deleite, sensual, divertido, empoderante. Nunca me vi más guapa que cuando daba teta, nunca me he sentido tan capaz, tan consciente de mi cuerpo, de su capacidad, tan orgullosa.

Encontrar información en internet es fácil, pero hay que saber buscar. Afortunadamente para muchas ahora es mucho más sencillo que cuando nació mi primera hija. Pero aún así hay que andar con ojo.

Hoy, gracias a la consulta privada de una mamá que empieza a trabajar ya, os dejo a todas las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría para conseguir mantener las lactancias en el trabajo. Sin olvidar que tenemos el derecho de proteger nuestras lactancias y así lo recoge la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, que se puede pelear por bajas maternales más largas porque dar el pecho es un derecho, si tienes que ir a trabajar y quieres seguir dando teta, es muy fácil. Sólo necesitas un extractor, unos pocos consejos prácticos y mucha confianza en ti. A la larga todo el esfuerzo viene de vuelta. Porque quien consigue dar teta en malas condiciones después tiene enormes motivos para sentirse bien consigo misma.

Preguntas frecuentes sobre lactancia y trabajo.

Protocolo para la alimentación con LM en escuelas infantiles.

Espero que sean útiles.

Foto | David Leo Veskler

Categorías: Lactancia
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Maneja las rabietas de tus niños con Louma Sader Bujana

Escrito por Irene Garcia el 13/05/2013

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En Madrid, este jueves. Si tienes un bebé y estás ya temblando porque se acerca la época de las rabietas, o si ya tienes a un pequeño en plena época de descubrir lo bonito que es ser un individuo único y con capacidad para decir que no de forma contundente y a veces hasta escandalosa, si piensas tener uno y todavía no sabes la que se te viene encima, o si vas a por el segundo y ya estás curada de espanto.

La etapa de rabietas y berrinches es, a la vez, una de las más normales y también de las más agotadoras para los padres. Desbordados con la vehemencia y a veces la histeria con la que nuestros hijos nos informan a partir de los dos años (más o menos) que acaban de adquirir conciencia de su individualidad, que se han dado cuenta de que son seres independientes y con capacidad para manipular su entorno (en el sentido menos peyorativo de la palabra – manipular proviene de mano – si además son espabilados – ¿alguno no lo es? – y se han percatado de que pueden pedir cosas y a veces hasta obtenerlas, los padres nos enfrentamos a los Terrible Two con sorpresa y casi siempre sin recursos. Porque nadie está preparado para una “adolescencia” de su prole once años antes de la adolescencia.

Y sin recursos la cosa no va. Si no te gusta la nicasoterapia, ni los castigos y por supuesto no estás a favor del cachete a tiempo y encima a ti te educaron así, necesitas ayuda, o por lo menos información. Buena información. De esa que no dice que los niños son tiranos y que hay que domesticarlos. De la que considera a los niños como seres humanos con derechos y emociones dignas.

El manejo respetuoso de las rabietas es complejo y sin herramientas es difícil de lograr. Por eso os invito a todas a participar en el taller que Louma Sader Bujana de Amor Maternal celebra este jueves en Madrid. Tenéis más info en la web de Louma y en este enlace.

Hay poquitas plazas, así que aprovechad.

Re-bienvenida, alergia

Escrito por Irene Garcia el 9/05/2013

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estornudo

He sido alérgica desde los diez años, más o menos, hasta que me quedé embarazada de Ana, hace nueve años. En total, unos cuantos. Gramíneas, gatos, mejillones, arizónicas…el abanico era colorido. Las alergias son un rollo, te llegan de repente y de repente, si hay suerte, se te van.

Porque desde que me quedé embarazada, hace nueve años, se me quitó todo. Dos embarazos y dos lactancias ininterrumpidas me han mantenido libre de los efectos del polen. Y estaba yo tan feliz. Hasta ahora.

Por algún motivo que me encantaría que la ciencia desentrañase, la última primavera sin alergias fue el año pasado, tal vez porque Lara aún seguía tomando teta. Pero…se destetó el verano pasado, así que por lo que parece se me ha acabado el chollo.

Las alergias son respuestas exageradas del sistema inmune contra agentes que, en principio, son inocuos. Los alérgicos disponemos para nuestro deleite de un sistema inmune un tanto “dramático” y así, un montón de cosas que al resto de los mortales ni les van ni les vienen a nosotros nos ponen a morir, algunas veces literalmente.

Las reacciones alérgicas están bastante relacionadas con el estrés. Con episodios de estrés agudo el sistema inmune se sobreactiva, por eso hay alérgicos que tienen más alergia cuando hay exámenes o alergias asociadas al ejercicio físico.

El hecho de que mientras yo he sido madre embarazada o lactante no haya tenido alergia me da bastante que pensar. Y es que creo que, sobre todo la lactancia, te reorganiza bastante todo el sistema de adaptación al estrés. Por eso me gustaría que la ciencia lo investigase. Mientras tanto tendré que comprar pañuelos de papel. De nuevo. Lloro. De verdad.

Foto | LeeBrimelow

Categorías: Actualidad
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La oxitocina sintética podría perjudicar a los recién nacidos

Escrito por Irene Garcia el 8/05/2013

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pitocin

Las cosas funcionan así. A principios de los 70 un médico irlandés descubre que la oxitocina sintética administrada por vía intravenosa es capaz de acelerar la frecuencia y aumentar la intensidad de las contracciones de parto. A partir de ese momento los partos empiezan a ser conducidos de forma externa, las inducciones aumentan y los partos se programan alegremente. Cuarenta años después unos cuantos investigadores realizan un estudio retrospectivo sobre el uso del Pitocin (nombre comercial con el que se conoce a la oxitocina sintética) en la salud de los recién nacidos. Y concluyen que podría tener efectos adversos.

El estudio, realizado en el Beth Israel Medical Center de Nueva York, ha incluido a unas 3000 mujeres cuyos partos se indujeron o se manejaron con oxitocina sintética entre los años 2009 y 2011. Y concluye que el Pitocin es un factor de riesgo para acabar ingresado en una UCIN o tener un índice de Apgar menor de siete a los cinco minutos. Y que, por supuesto, hay que realizar más estudios.

Y así es como funciona el método científico en esto de los nacimientos. Sin comentarios.

Aún recuerdo mis discusiones épicas con aquel pobre ginecólogo que tuvo la osadía de entrar en la lista de ApoyoCesáreas, allá por el año 2005. Sus contundentes afirmaciones del tipo “la oxitocina sintética es exactamente igual a la natural” son sin duda uno de los motivos por los que estoy aquí. Y es que me dio por investigar, un poco, casi nada. Y también por pensar.

Nada es gratuito. Es posible que la oxitocina sintética haya salvado alguna que otra vida, pero la realidad es que su uso generalizado corresponde más a necesidades logísticas o monetarias (hay que vaciar las habitaciones rápido que esto de los partos también es un negocio, y el lunes no me viene bien que des a luz que tengo golf) que médicas. Ningún medicamento debería poder usarse sin antes comprobar cuales son sus efectos adversos (todos los medicamentos los tienen) y aparentemente y a la luz de este estudio, nuestros hijos, nacidos en partos manejados con oxitocina sintética, han sido un poco conejillos de indias. Y lo seguirán siendo.

A menos que sigamos quejándonos.

Espero no estar aquí dentro de cuarenta años, pero no lo tengo muy claro.

Foto | SirLyric

Categorías: Parto
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