La baja maternal de 20 semanas

Escrito por Irene Garcia el 21/10/2010

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Hoy la noticia es que la Unión Europea ha aprobado en primera vuelta la ampliación de la baja maternal mínima a 20 semanas. En la actualidad la baja maternal mínima en todo el territorio de la UE es de 14 semanas, aunque cada país luego puede optar por ampliarla si lo considera conveniente. La propuesta ahora pasará al Consejo de la Unión Europea para su debate, tras lo cual volverá a Estrasburgo para su aprobación final.

El Consejo de la UE es el órgano legislativo y presupuestario. El Consejo está formado por el Ministro competente en la materia a tratar de cada estado y un comisario, representante de la Comisión, con voz pero sin voto. En este caso, el órgano facultado para aprobar o desestimar esta propuesta es el El Consejo de Empleo, Política Social, Sanidad y Consumidores. Este consejo, según la wikipedia convoca unas cuatro veces al año a los Ministros competentes para el empleo, la protección social, la protección de los consumidores, la sanidad y la igualdad de oportunidades, más el Comisario europeo del ramo. En estos ámbitos, el Consejo decide generalmente en Procedimiento Legislativo Ordinario – salvo en el ámbito de la seguridad social, donde decide por unanimidad. Adopta legilslación orientada a armonizar o coordinar las normas nacionales relativas, en particular, a las condiciones de trabajo (salud y seguridad de los trabajadores, seguridad social, participación de los trabajadores en la vida de la empresa), el refuerzo en la prevención de las enfermedades y de lucha contra las epidemias y la protección de los derechos de los consumidores, así como las dirigidas a promover la igualdad de oportunidades.

Así pues, ahora lo que se plantea al menos teóricamente es el debate en cada país miembro.

A la ampliación de las bajas maternales se oponen no sólo esos que consideran que aumentarían en demasía el gasto público, sino también diversos sectores sociales, entre los que se encuentran algunas feministas, como la francesa Elisabeth Badinter, aunque no os lo creáis. El debate, por tanto, está servido y no sólo aquí. Ante la ampliación de las bajas maternales algunos grupos feministas alegan que si la situación de discriminación en el mercado laboral ya es mala para las mujeres, un aumento de las bajas maternales sólo serviría para frenar a los empresarios aún más a la hora de contratar mujeres en edad de tener hijos. Estos grupos además aseguran que así se desplaza al padre en los temas de crianza, que la carga de la maternidad se concentra aún más en las mujeres y se contribuye a perpetuar los estereotipos de género, en el que el padre provee y la madre cuida, ignorando que esto no es así en la mayor parte del mundo. Según estos grupos este tipo de propuestas tiene como objetivo devolver a las mujeres al entorno doméstico y por tanto consideran estas propuestas como machistas. A estos grupos se unen las asociaciones de padres que luchan por sus propias bajas de paternidad. Todos recordareis el caso de la Ministra de Defensa, Carme Chacón, que cedió sus 10 semanas no obligatorias de baja maternal en favor de su marido. Para un sector de la población esto es lo progre, lo moderno y lo feminista.

Se olvidan todos ellos de la lactancia, claro. Según la revista americana Pediatrics, en EEUU se ahorrarían 13 mil millones de dólares en gasto sanitario si se consiguiera que el 90% de las madres lograran amamantar hasta los seis meses de lactancia materna exclusiva que recomienda la OMS, por lo que el asunto del gasto público queda más o menos resuelto, es cuestión de echar cuentas (según la Eurocámara el coste para la Seguridad Social de la ampliación en España sería de unos 1000 millones de euros)

Y aquí es donde me viene de perlas el artículo Madre o Vaca publicado el domingo en el Mundo y todas sus falacias del falso dilema, al final va a ser una mina.

Dice el artículo:

«Puede ser difícil compaginar la lactancia y la vida laboral» después de aludir a los feminismos rampantes y nadie lo niega. Ir con el sacaleches de acá para allá es un auténtico engorro y lo digo yo, que me pasé más de tres meses sacándome casi cada dos horas para tratar de relactar a mi prematura. Esta frase ha obtenido como respuesta en muchos de los blogs que visito una auténtica declaración de capacidad de esfuerzo y sacrificio. Casi todas las madres que conozco y que han logrado lactancias exitosas son además mujeres trabajadoras, casi todas han penado con el sacaleches y la neverita y casi todas es eso lo que han respondido. Porque así se desvían los debates importantes y es que entre no trabajar para poder amamantar a tu hijo y dejar de amamantar para no tener que sufrir las incomodidades de la extracción y conservación de leche, muchas mujeres tienen que hacerlo incluso en el váter, existe la opción C, que es ampliar las bajas maternales.

Y el debate entre las dos tendencias feministas se convierte así, aplicando el mismo sentido lógico en espurio. Porque entre la opción de disfrutar de una baja maternal decente y seguir discriminada o renunciar a ella en pro de la liberación y la independencia profesional existe la opción C, que es que los gobiernos protejan la maternidad y protejan a los niños ampliando las bajas maternales y promoviendo de paso la lactancia materna de una forma eficaz y además las protejan contra la discriminación laboral motivada por este hecho. Con leyes, con incentivos a las empresas que promuevan la igualdad de oportunidades y con sanciones a las que no lo hagan. Con una conciliación real.

El posicionamiento por tanto queda bastante claro. Es decidir si los ciudadanos tienen derecho a un estado de bienestar o si no lo tienen. Y exactamente igual en el caso de los padres. Si quieres implicarte en la crianza no tienes porqué restar derechos a tu mujer, sino luchar por sumar los tuyos propios a los suyos.

Y así está la cosa en la actualidad. Como digo, el debate está servido. Por mi parte, espero sin ningún tipo de pudor ganarlo, aunque no estoy muy convencida. Porque para mí la maternidad no es una carga, es a nivel personal un derecho y a nivel social una inversión de futuro.

Y no es un imposible. En los países nórdicos funciona la mar de bien. Por algo Noruega es el mejor país para ser madre.

Foto | Fazen

4 Comentarios

  1. Aurelio Escrito el 21/10/2010 a las 12:14 pm | Link Permanente

    En principio no debe ser tan difícil acercarnos a los estándares de calidad de vida de los países nórdicos, sobre todo en estos temas. Pero en la práctica, no tengo ninguna esperanza en que nuestra clase política se preocupe lo mínimo por esto, contando con que muchos “progres” abanderan la baja maternal y la lactancia como un ataque a la libertad de la mujer.

    Estupendo artículo.

  2. Irene Garcia Escrito el 21/10/2010 a las 12:15 pm | Link Permanente

    Gracias, eso es lo que me interesaba destacar. Creo que además era el punto clave del artículo del otro día, en serio (a veces me pongo muy conspiranoica, juas).

  3. Natalia Villanueva Escrito el 21/10/2010 a las 14:28 pm | Link Permanente

    Que lejos que estamos en Argentina de todo esto. Aca, quedar embarazada es un grave problema en el ambito laboral, pasas de ser una empleada a ser un problema. Y ni hablar de los comentarios que tenes que escuchar. Luego de la licencia de 45 dias antes del parto y 45 dias despues, la unica opcion es tomarte los meses sin goze de sueldo que “generosamente” te corresponden. No es justo!!!!!!

  4. Pilar Escrito el 22/10/2010 a las 1:21 am | Link Permanente

    Muy buen post Irene…ays!!! ¿por qué nunca se piensa en la opción C??? y lo que más me molesta de todo esto…mujeres discutiendo con mujeres…al final perdemos todas

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