De talibanes, feminismo, maternidad y culpa

talibanes

La verdad es que da ya bastante pereza contestar a los ataques, pero la actualidad manda. Ayer domingo otros dos artículos sobre lactancia materna harán las delicias de todos esos enamorados de las falacias argumentativas. Ambos coinciden en la postura: lanzar a unas mujeres contra otras, de modo que el debate real quede sepultado bajo un montón de sentimientos de culpa y malentendidos. Las talibanas de la teta (o de la maternidad) denominan estos artículos a los colectivos o personas individuales que trabajan por proteger algo que casi siempre se nos olvida: los derechos del niño, de nuestros niños.

Ya he hablado del sentimiento de culpa más veces. Que las mujeres, sobre todo las madres, tenemos una enfermiza tendencia a culparnos hasta del mal tiempo es un hecho, no sé si cultural o genético (más bien asumo que es lo primero), pero un hecho. Bien, yo también me he sentido culpable. ¿Y?

Cuando Ana nació, tras un parto violento que acabó en cesárea, en una cesárea que podría haberse evitado, yo leí mucho sobre partos. De las implicaciones que tiene cada tipo de nacimiento, el estilo de crianza o la alimentación en los primeros meses de vida para la salud física y emocional futura hay cada vez más documentación científica, en esa nueva disciplina que se ha venido llamando Salud Primal y de la que Michel Odent es su más destacado experto. Obviamente la salud de un ser humano depende de muchos factores, algunos de los cuales se solapan, se contradicen entre sí o se confunden y es obvio que es imposible o muy dificil predecir cómo será la salud de un niño por el simple hecho de que su madre se pusiera la epidural o no le diera teta. Pero lo que también es obvio es que nada es trivial, cada factor cuenta y eso lo sabemos bien los padres de niños prematuros.

Como digo, tras el nacimiento de Ana yo leí mucho sobre cesáreas. Lloré mucho también y me sentí muy culpable. Recuerdo que una de mis mejores amigas cargaba contra las mujeres que trabajan por reducir la tasa de cesáreas innecesarias y que aluden para ello a cada estudio, cada indicio que apunta a que nacer por cesárea no es gratis, se indignaba con ellas y me decía “Es que te hacen sentir culpable”. Leer la Revolución del nacimiento, de Isabel Fernández del Castillo o ¿Nacer por Cesárea? de Ibone Olza y Enrique Lebrero, fue una experiencia dolorosa, pero no por ello menos útil.

El lenguaje es muy importante. Y desde aquí os propongo a cada una de vosotras que haga una reflexión personal. No es lo mismo “me siento culpable” que “me haces sentir culpable”. El sentimiento de culpa parte de uno mismo y es uno mismo el único que puede hacerlo evolucionar hacia otra cosa: responsabilidad, frustración, ira, envidia, vocación de lucha, todo cabe después de que uno analice porqué se siente culpable. Sin embargo el “me haces sentir culpable” sólo sirve para descargar ese sentimiento en otro, te victimiza y te convierte en una mártir de la sociedad y a veces, incluso de aquellas personas que dedican su tiempo a que otras no tengan que pasar por la misma situación que ahora a tí te hace sentir mal. Te paraliza o te hace moverte en la dirección equivocada. Si algo te salió mal no culpes a quién te dice qué fue mal, culpa al responsable de que esto fuera así, aunque uno de los “culpables” seas tu mismo. Esto se llama honestidad intelectual.

Con el debate ficiticio planteado estos días en los medios sólo se pretende desviar la atención ante el tema fundamental: los hijos, que a estas alturas no son obligatorios, tienen derecho a ser criados de la mejor forma posible, esa que avala la ciencia y si para eso hay que cambiar las condiciones laborales de las mujeres – ya que hasta ahora somos las mujeres las únicas que podemos gestar, parir y amamantar – pues entonces ese es el debate. O lo que haga falta. No el “y tú más machista aún” en el que pretenden que caigamos. Los derechos son derechos y por tanto son voluntarios. Las mujeres tienen derecho a una información veraz acerca de sus embarazos, sus partos y sus crianzas y después deberían tener la libertad REAL de poder elegir. Cuando uno elige libre y responsablemente no hay nadie que pueda venir a “hacerte sentir culpable”

Es el divide y vencerás. Ahora el tema central del asunto es el aumento de las bajas maternales mínimas propuestas por la UE. ¿Quieres que las nuevas madres tengan este derecho o no? Ese es el asunto.

Los artículos de El Mundo aparecidos en prensa estos días seguirán trayendo cola, aquí os dejo unas respuestas, creo sinceramente que las mejores que he encontrado. La avalancha sigue hoy y es casi imposible encontrar un blog español que hable de otros temas. Leedlas si tenéis tiempo, porque merecen la pena.

Tercera Información: El Mundo contra la lactancia materna
Madre o Vaca. Cartas al director.
Los pediatras se pronuncian.

Y el texto que casi todos los blogs están dejando en respuesta al último artículo de El Mundo publicado ayer y en el que se reafirman en la “objetividad” de su trabajo anterior.

Señores de El Mundo.

Sabemos que nos leen. Sabemos lo difícil que es criar. Por supuesto, no criticamos a las madres que dan biberón. Ni siquiera nos indigna que nos critiquen por dar pecho. A eso ya estamos más que acostumbradas.

Lo que sí nos indigna es que “¿profesionales?” de la información tergiversen la realidad descaradamente en contra de la lactancia materna. Que lo hagan desde su posición de poder. Que lo intenten convertir en ideología. Y, sobre todo, que lo planteen como una guerra de mujeres.

No señores, no. La guerra no es entre nosotras. Es contra el sistema.

Queremos poder decidir. Unas y otras. Pero para poder hacerlo, necesitamos información veraz, apoyo y respeto. Lo que ustedes no han demostrado todavía.

Foto | Mel GW Stampa

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5 Comentarios

  1. Author
    Irene Garcia 25 octubre 2010

    He editado el post para incluir también el comentario del Blog Pediatría Basada en Pruebas, que lleva el coordinador de la revista Evidencias en Pediatría y al que acabamos de tener acceso vía tuiter. (Gracias @drjmacias)

  2. Vivian 26 octubre 2010

    Totalmente de acuerdo, Irene. A mí también me ha dado mucha pereza responder a ese segundo artículo de El Mundo, pero no hay que abandonar y tú has dado en el clavo. Gracias y un abrazo!

  3. Marisa Moya 26 octubre 2010

    Hola Irene, como bien dices, mucho se ha escrito sobre este tema.Muchos puntos de vista, unos más válidos que otros. Mi aportación personal ha sido un artículo en el blog de nuestra escuela. Mi experiencia como educadora del 0-3, es larga pero no por ello menos ilusionante. He vivido la observación directa de muchas mamás en la resolución del jeroglífico que para muchas de nosotras supone sacar una familia y un trabajo adelante.De mis vivencias, de mis conclusiones es fruto este artículo que sólo pretende abrir el abanico de información al respecto.Un saludo.
    http://escuelainfantilgranvia.wordpress.com/2010/10/26/madre-o-vaca/

  4. Author
    Irene Garcia 27 octubre 2010

    He leído tu post, pero lo hice anoche y me gustaría releerlo y darte una respuesta meditada. ¿Vale? Me gustan los debates, recojo el guante 😉

    Saludos

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