Recomendaciones básicas para proteger a los niños del sol

Recomendaciones básicas para proteger a los niños del sol

En esta época del año en que empieza a predominar el buen tiempo y se aproxima el verano, es habitual que cada vez las personas, tanto adultos como niños, realicen más actividades al aire libre y por lo tanto, se produzca una mayor exposición al sol.

Tres son los tipos de radiaciones electromagnéticas que emite el sol que llegan a la tierra; los rayos infrarrojos, la luz visible y los rayos ultravioletas.

Los rayos ultravioletas son los responsables de la mayoría de los efectos adversos producidos por la exposición al sol y se clasifican en UVA, UVB y UVC (estos últimos son absorbidos por la capa de ozono de la atmósfera).

Es de vital importancia realizar una correcta fotoprotección para evitar los efectos nocivos de la radiación ultravioleta. Hay que tener en cuenta que los niños son más susceptibles a los efectos adversos de esta radiación que los adultos debido a que su piel es más fina y tiene unos niveles más bajos de melanina.

En los menores de 6 meses se debe evitar la exposición solar directa y el uso de fotoprotectores.

Los efectos de la radiación ultravioleta en la piel son acumulativos e irreversibles. Estos efectos pueden ser inmediatos (como quemaduras solares o reacciones fotoalérgicas) o tardíos (envejecimiento prematuro de la piel o cáncer de piel, por ejemplo). La exposición temprana e intensa a la radiación ultravioleta durante la infancia es el principal factor de riesgo para desarrollar cáncer de piel.

Protectores solares:

Los protectores solares o fotoprotectores son sustancias que absorben y filtran la radiación ultravioleta.

La eficacia de un protector solar se mide con un índice llamado factor de protección solar. Hay que tener en cuenta que el factor de protección solar no es un sistema de numeración lineal. En los factores de numeración baja, al aumentar la numeración, la actividad real del producto se incrementa considerablemente, mientras que en los valores altos los aumentos de factor de protección representan incrementos mínimos de la actividad del producto.

Tipos de fotoprotectores:

1. Filtros físicos, inorgánicos o pantallas minerales que actúan como una pantalla y reflejan la radiación ultravioleta sin absorberla.

2. Filtros químicos u orgánicos que actúan absorbiendo la radiación ultravioleta.

3. Fotoprotectores sistémicos (desarrollados en los últimos años) que se administran por vía oral y protegen la totalidad de la piel. Su eficacia es controvertida ya que los estudios existentes no son concluyentes. No hay estudios de eficacia en niños y por lo tanto no se recomiendan.

Recomendaciones a efectos prácticos: 

  • En los menores de 6 meses se debe evitar la exposición solar directa y el uso de fotoprotectores.
  • En niños mayores de 6 meses, y de acuerdo a las guías nacionales e internacionales, se recomienda:
  1. Evitar la exposición solar directa entre las 11 y las 16 horas (hora solar).
  2. Cubrirse con ropa y gorras con visera.
  3. Utilizar gafas con protección solar.
  4. Usar fotoprotectores. Se recomiendan los de filtro físico para minimizar el riesgo de absorción de ingredientes tóxicos.
  5. Protegerse, también, en días nublados.
  6. Protegerse del sol aunque la piel esté bronceada.
  • Los fotoprotectores utilizados en niños deben de tener un factor de protección solar como mínimo de 25(*), deben ser de amplio espectro (cubrir radiación UVA y UVB) y resistentes al agua.
  • El protector solar se debe aplicar generosamente y un mínimo de 15-30 minutos antes de iniciar la exposición al sol. Hay que repetir la aplicación cada 2 horas.

(*) Según la FDA no se recomiendan en niños.

Recordar que exponerse al sol es más peligroso para los niños con

  • Lunares en la piel
  • Piel y pelo muy claros
  • Antecedentes familiares de cáncer de piel.

Recordar: 

  • Aplicar los protectores entre 15-30 minutos antes de la exposición al sol, lo ideal es antes de salir de casa.
  • Repetir la aplicación cada 2 horas.
  • Utilizar un protector solar resistente al agua si nos vamos a bañar. 

En caso de eritemas solares por exceso de exposición al sol, aplicar productos postsolares. Pueden ser de utilidad cremas y medicamentos homeopáticos para mitigar el efecto de las quemaduras solares y síntomas de insolación.

Elena Rosell Arnold

Pediatra homeópata de TuPediatraOnline

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