Preparándome para el cole

vuelta al cole 2

Sí, la que se prepara soy yo. Ana está encantanda de que en pocos días va a volver a ver a sus amigos y Lara, creo, aún no es consciente de que se le acaba la vida de bebé. Lara empieza el cole la semana que viene y yo no lo llevo muy bien.

Recuerdo que también veía a Ana muy pequeña cuando la dejé por primera vez en el colegio, hace ya unos pocos años. Y también recuerdo que ella no lo pasó nada bien. Los primeros quince días fueron tremendos, le costó mucho adaptarse. Y ella tenía un tamaño normal y además hablaba como un loro. El enfado porque su mamá la dejaba allí todos los días y se iba le duró unos cuantos meses. Así que con Lara, que sigue siendo tamañó mini y que acaba de aprender a pronunciar la «k» – aunque sólo la utiliza para llamar a nuestro nuevo inquilino, el hámster «Coco» – se me ponen los pelos de punta.

Mientras tanto y para no sentirme demasiado mal me distraigo preparando uniformes y comprando etiquetas y me recuerdo una y otra vez que ella ya conoce el cole, que su hermana anda por allí, que incluso conoce a algunos niños de su curso y que no va «de nuevas», como iba Ana.

Pero a pesar de ello no puedo dejar de creer que tres años son muy pocos, que es difícil que entiendan qué sucede cuando aún son incapaces de elaborar pensamientos complejos, que son muchas horas, que probablemente este invierno sea duro en cuestión de catarros porque el sistema inmune aún tiene mucho que madurar y que la vida antes, cuando nosotros éramos pequeños, era más fácil para los niños.

Y me consuelo pensando que ha tenido tres años de «tribu» familiar, que ella ya está acostumbrada a no pasar todo el tiempo conmigo, porque yo trabajo y la cuidan los abus y que al menos se ha librado de tener que estar 10 horas diarias en una guarde desde las 16 semanas, como tantos otros niños. Y sé que al final se adaptará, que hará amigos y que incluso lo pasará bien y dentro de unos años, estará como su hermana, deseando que acaben las vacaciones de verano para volver a ver a sus compañeros…

En fin, que estoy en el mismo plan que casi todas las madres cuando tienen que llevar por pirmera vez a su hijo al cole. Por suerte ya me lo sé. Y también sé que no queda más remedio, tal y como está ahora montada la vida. Y que nosotras hemos tenido suerte.

Y estoy pensando en montarme mi propio periodo de adaptación, ya que en su cole no lo hacen y que va a consistir básicamente en que los primero días iré a recogerla antes (probablemente cuando yo lo necesite xD)

¿Cómo lo vivistéis vosotras? Yo seguro que lloro, ya os contaré.

Foto | retinafunk

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2 Comentarios

  1. MERCEDES 29 agosto 2011

    Los períodos de adaptación en el mejor de los casos son silenciosos, aunque mi teoría eso no significa que no sean dolorosos para el niño e incluso para los padres.
    Por otro lado, entiendo que con Lara sea especial. Sin embargo no dudo en que se adaptará a la nueva situación.
    Ojalá fueran los períodos de adaptación personalizados.
    COn Julia en la guarde, fue casi personal, duró casi un mes, que era el de máxima duración, y la estancia era muy corta. Aun así Julia no se adaptó en ese período, aun llora si la dejo en la guarde un día que la apetece otra cosa.
    Bueno, el primer día de cole para Inés, que era más mayor fue totalmente diferente al de Julia en la guarde. Entró con papá a la clase, y se sentó sin temer nada… Entendí que Inés ya estaba acostumbrada por la guarde, y que posiblemente al ser menos extrovertida optó por silenciar sus miedos…
    Aun así estar alerta en estos procesos es indispensable.
    Un saludo y suerte en esta fecha tan señalada: «El primer día de cole»

  2. Ileana 30 agosto 2011

    A mí no se me quita la angustia de la boca del estómago… y mira que ya tiene 4, y que ha ido a guardes y a todo… 🙁

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