Hay alguien ahí fuera

Conectados

La maternidad en estos tiempos revueltos es muchas cosas. Por supuesto gratificante, todo el cansancio del día puede desaparecer con un «te quiero, mami», un beso pequeño o una caricia en la cara de una manita diminuta, claro que sí. Pero ser madre también es agotador, a veces exasperante, siempre absorbente y sobre todo, sobre todo, solitario.

Principalmente en los inicios, con esta manía tan civilizada de restringir la maternidad y la crianza al plano de lo íntimo y con esta intimidad tan moderna que acaba por conseguir que no conozcas ni a tu vecina de enfrente, los postpartos y las bajas maternales se convierten en eternos cuando estás sola. Si después eres tú la que adopta todas las medidas de conciliación posible y sobre todo si te dedicas al teletrabajo (que tiene muchas ventajas pero también grandes inconvenientes) la sensación de soledad está servida durante unos años. Y a veces asfixia.

Hay días en los que no hablo con ningún adulto. Y cuando digo ninguno me refiero a ninguno. En algunos momentos estuve tentada de secuestrar a uno y guardármelo en el trastero, pero no sé cuántas veces al día tendría que echarle de comer, así que desistí. No hablar con ningún adulto durante días es…pues eso.

Afortunadamente soy una mujer de mi tiempo. Y tengo internet. Y smartphone. Y sé cómo usarlos.

Este post está por tanto dedicado a todas las madres que lidian solas con sus maternidades la mayor parte del tiempo. Pero sobre todo está dedicado a todas esas madres que se conectan. Blogs, páginas en Facebook, perfiles en twitter, grupos de whatsapp…cuando una está sola y ha sido uno de esos días en los que no ha charlado ni con el panadero – práctica que por otro lado es bastante recomendable realizar a diario, si se puede – la World Wide Web, las redes sociales y los avances tecnológicos pueden ser una vía de escape en la que contar tus penas, una cafetería virtual en la que arreglar el mundo y sobre todo un sitio en el que echarse unas risas.

Y es que si estás conectada, además de usar la cosa para trabajar, cambiar el mundo a tu manera o hacer compras baratísimas, tienes la seguridad de que siempre, siempre, hay alguien ahí fuera.

Un saludo especial para mis mamis de la Tribu 2.0 en FB y para las mamis – y las que no lo son – de un grupo en whatsapp en el que entras cuando tienes un rato y sales cuando ya no lo tienes y en el que si no hay nadie siempre puedes gritar ¡maromo! para que aparezcan todas a reirse un mucho.

Madres del mundo, haced redes. Todo es más fácil siempre si no estás solo.

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3 Comentarios

  1. Carola Becker 21 junio 2012

    Que buen Post. Me sentí muy identificada. Yo por cosas de la vida, me toco vivir el embarazo, parir y criar lejos de nuestra tierra y de nuestra gente. Y como tu pase días sin hablar con un adulto. Gracias a Dios tengo internet y un adorado iPhone q me conecta con el mundo y me hace sentir más acompañada… Claro q siempre estoy acompañada de mi niño, pero precisamente con el no puedo discutir del cambio climático, ni las nuevas tendencias en cuidar el planeta. Por q a todo me responde con un Aguuuuu…. Jijiji…
    Gracias y Saludos

  2. maría berrozpe 21 junio 2012

    Ayyyy y que haría yo sin ti y sin vosotras también. Un abrazo tremendo

  3. ana 22 junio 2012

    lo comparto todo!!!!!!! Yo también soy una de esas mamis que lleva en casa casi 3 años dedicada a sus dos churumbeles y que duro es a veces! si no es por esas sonrisas que me dedica mi bebe o los abrazos espontáneos de mi niña, donde estaría yo?

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