A quién le importa

Ebony

La vida te da sorpresas. En un cumpleaños, en la puerta del cole, en una kedada tuitera…hablando se entiende la gente y hablando además descubres que no estás sola.

Desde que las redes sociales llegaron a nuestra vida conocer gente a la que jamás hubieras conocido te amplía tanto la libreta de contactos como la autoestima. Siempre digo que no hay que esconderse, que preguntar a la puerta del colegio sobre el colecho te sorprende gratamente (somos muchos más de los que parece) y sin embargo, los que practicamos un estilo de crianza diferente tendemos a callarnos, en mi caso suele ser por no molestar y a pesar de que es una realidad que ser madre es como abrir una caja de donetes, que te salen consejeros por todas partes. Y claro, casi nunca te aconsejan lo que tú haces.

Parto en casa, lactancia prolongada, colecho…para muchas personas siguen siendo tema tabú, increíble, dado que hace unos años todas estas cosas eran la norma. Volver a normalizar asuntos como la lactancia es probablemente más efectivo cuando se hace en el mundo real.

Las redes sociales sirven para agruparnos y darnos el empujoncito que necesitamos a veces para salir del armario. Hacerlo con naturalidad es difícil para ciertas personas, sobre todo cuando después de unos años has tenido que aguantar comentarios de todo tipo. Pasados los primeros tiempos de euforia, en los que el descubrimiento de lo estupenda que es la crianza corporal y lo mal que se lo toman algunas personas te lleva a sacarte la teta en público casi esperando el «a ver qué me dicen ahora», el activismo se te va agotando y en algunas ocasiones directamente «pasas», por no cansarte.

Pero hacerlo con naturalidad es clave y además es imprescindible. ¿Y qué mejor forma que hacerlo en el colegio?

Hoy os dejo un texto de una persona que he conocido por casualidad. Ella ni siquiera leía este blog. Del milagro de las redes sociales, que te pone en contacto con gente a la que jamás hubieras conocido, de esas casualidades de la vida que te hacen creer que las casualidades no existen. Mamá lactante, defensora del parto natural, colechadora de a cuatro, asesora de lactancia y genial, La Negra Flor sabe muy bien lo que son las miradas de reojo y los comentarios insolentes. Y a pesar de todo, se planta en el cole de su hija y cuenta su estilo de vida así.

El viernes por la tarde fuimos a la clase de Chocolatina Menor a explicar cosas de nuestro día a día a los compañeritos de la clase. Así, les explicamos que Chocolatina Menor nació en casa, en el agua […/…], que practicamos el colecho y dormimos los cuatro juntos en la misma habitación, o que todavía seguimos con la lactancia.

Leed la historia entera. Porque ella lo vale. Y nuestros hijos también.

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2 Comentarios

  1. Negra Flor 14 marzo 2012

    Muchísimas gracias por compartir mi texto, Irene.

    Como dije en mi post, vale la pena que las familias que optamos por la crianza corporal la normalicemos; y qué mejor que hablar con seguridad y confianza, sin escondernos.

    Besos!

  2. Gi 14 marzo 2012

    Y además es una gran amiga!!!

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