Historias de parto: Adriana II

Adri

Os dejo el final de la historia de mi hermana y del parto de Adriana. Porque sí que se puede, es cuestión de informarse, encontrar lo que una quiere y confiar. Que lo disfrutéis.

Mi parto es tuyo. Adriana

Recuerdo el atasco en Moncloa, y cómo me bajé del coche en plena plaza de Cristo Rey dejando a Jose dentro con cara de alucine. Corriendo por la calle agarrándome la tripa, la gente mirándome y al llegar al hospital una señora diciendo denle a la niña una silla de ruedas. ¿silla de ruedas? ¡Si me estoy quieta me muero de dolor!

Recuerdo que rompí aguas en el pasillo agarrada a un pobre celador, recuerdo que cuando entré mi médico aún no había llegado y yo no quería que me tocara nadie. Me pidieron permiso para hacerme un tacto y ¡sorpresa! Estaba completamente dilatada y ya en expulsivo (ahora se que en casa ya estaba en expulsivo).

Recuerdo a mi médico llegar corriendo, y llevarme a una habitación, me subí a la cama y probé varias posturas, pero no podía, así que me fui al baño, y allí me puse a empujar como una loca. Mi niña ya estaba llegando y dolía, jo, sí que dolía. Recuerdo un momento de lucidez o locura, entre pujo y pujo me miré al espejo y me peiné un poco pensando, vaya pinta que tengo.

Recuerdo que noté como me quemaba y que el médico me pidió por favor que saliera que la niña ya iba a nacer y se podía caer al WC. Recuerdo que le grité que me daba igual que se cayera, pero al final me puse en cuclillas en la cama, agarrada al cuello de Jose y en dos últimos pujos nació Adriana. Fui la primera en tocarla y mi primer pensamiento fue “Dios, que fea es, se parece a mi suegro! Entonces la cogí, el cordón aún latiendo y de repente, me miró a los ojos fijamente, y se agarró a mi pecho, entonces me pareció la niña más maravillosa del mundo.

Ni me enteré cuando salió la placenta, solo tenía ojos para esa niña preciosa que era mía. Cortaron el cordón cuando dejó de latir, le hicieron el test de apgar mientras estaba en mis brazos, no le hicieron las pruebas de permeabilidad anal, ni la aspiraron, ni la pusieron colirio, no me la quitaron de los brazos en ningún momento.

Recuerdo que no me tuvieron que dar ni un punto, que no me dolía nada, que me podía haber ido corriendo a casa perfectamente. Recuerdo que me sentía como una leona, poderosa, feliz, mujer, madre, un sentimiento que nunca había experimentado. Recuerdo estar orgullosa de lo que había hecho y que la primera llamada fue a mi madre y la segunda, por supuesto a mi hermana.

A mi hermana, para darle las gracias, para decirle que se lo debía a ella, que mi parto era también el suyo, el parto que no había podido tener, pero por el que siempre ha luchado.
Gracias Irene. Mi parto es tuyo.

Y gracias a ese médico maravilloso que no trajo a mi hija al mundo, sino que dejó que lo hiciera yo.

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10 Comentarios

  1. Caro 29 noviembre 2010

    Que todos los partos del mundo sean como este, por favor!!!!!!!!!!!!!!!!

    Un nacimiento así no es sólo una gloria bendita para madre y bebé, sino una gran noticia para toda una familia, e incluso diría para una comunidad de amigos. Una historia así SIENTA PRECEDENTE 🙂

    Gracias a las dos por darle difusión.

    p.D. qué guapa la nena en la foto :))))))

  2. Ana 29 noviembre 2010

    Ohhhh preciosa crónica de las que te hacen reir y llorar al mismo tiempo, y breve, que siempre te dicen que lo bueno si breve… y en este caso -parto e historia personal- creo que se cumple por partida doble.
    ¿¿en qué hospital/clínica fue la feliz historia??
    Bsss

  3. Author
    Irene Garcia 29 noviembre 2010

    En la Concepción, pero lo importante no es el sitio sino el médico. Cuando quieras te lo digo 😉

  4. ana 1 diciembre 2010

    Niña, contestando a tu mensaje te mandé un email a la dirección que tengo de gmail ¿lo has recibido?
    Bss

  5. Author
    Irene Garcia 2 diciembre 2010

    Pues espera, porque como tengo varias carpetas, si pusiste alguna palabra tabú no pasas por la bandeja de entrada y te pierdes en la inmensidad de mi gmail. Ahora mismo lo miro xDDDD

  6. Esperanza Mamá 17 diciembre 2010

    Me ha encantado!!! Me he reido mucho imaginadome las escenas y me he emocionado con el desenlace. Gracias de verdad!!

  7. Sil 17 enero 2011

    Muy linda experiencia.. solo q un poco fría quien lo cuenta, solo menciona que le parecio fea… es tu hija! No habia otras emociones mas lindas q esa para contar?.. Todos los bebés son hermosos!

  8. Ana 25 febrero 2011

    Sil, no creo que leas esto ahora, no te había leido,¿ pero fría? ¿por decir que me pareció fea? Igual solo te has quedado con eso de todo lo que he contado, pero yo me quedo con mi lucha, mi preparación y mis largos ratos de estudio mientras estaba embarazada para que mi hija tuviera el mejor nacimiento, el nacimiento que se merecía y la manera más respetuosa de venir al mundo. Todo eso lo hice por el inmenso amor que sentía por mi hija ya antes de venir al mundo. Tampoco te has quedado con lo maravillosa que me pareció en cuanto lo cogí en mis brazos, siendo yo la primera persona que tocó su piel, nadie la tocó al nacer, salvo yo. ¿eso es frío? Yo te digo que no

  9. Esperanza Mamá 25 febrero 2011

    Ana tienes toda la razón, no es nada frio y con lo de «si se parece a mi suegro» no lo veo ni feo ni frio, le veo una chispa de humor, son muchas emociones las q se vive en ese momento y tu historia me ha gustado mucho, te doy nuevamente las gracias por compartirla.
    Por cierto yo tb fui la primera en tocar su piel, jejejej me lo saqué yo, jejejejejeje

  10. Eva 22 agosto 2011

    Me gustaría pedir cita con tu médico. Estoy leyendo mucho y tengo miedo al parto y lo que te pueden llegar a hacer. ¿Me puedes decir su nombre?. Gracias 🙂

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