Semana Mundial de la Lactancia Materna 2013

SMLM2013

Un año más, las fundamentalistas (*) de la teta celebramos del 1 al 7 de agosto la Semana Mundial de la Lactancia Materna, este año con un lema precioso, puesto que va dedicado a todas aquellas mujeres que dedican parte de su tiempo, sus conocimientos y sobre todo, todo su cariño, a ayudar a otras mamás en esto de dar la teta.

«Apoyo a las madres que amamantan, cercano, continuo y oportuno». En estos extraños tiempos en los que la norma es alimentar a los bebés con leche de otra especie suministrada en cacharros fabricados a partir del petróleo y en los que a quienes defendemos la lactancia materna se nos califica de extremistas y radicales, el apoyo a la lactancia es fundamental. A los escollos del principio (amamantar no es instintivo para las madres, aunque amamantarse sea instintivo para los bebés) y las interferencias de todo el mundo hay que añadir que la cultura de la teta prácticamente se ha perdido. Así, si todo va bien desde el principio la lactancia es fácil. Pero si algo se tuerce se convierte en una odisea.

Encontrar madres que amamantan es complicado. Encontrar personas que saben de amamantamiento es una enorme suerte. Apoyar a las madres que deciden amamantar no es sólo instarlas a hacerlo mientras esperan el siguiente entuerto que tras el parto devolverá al útero a su tamaño original, en el hospital, rodeada hasta de las hermanas de la suegra y con una absoluta carencia de empatía y en muchos casos hasta de conocimientos.

Sí, mi enfermera (o matrona, lo que fuera) también era defensora de la lactancia materna, pero no tenía ni idea. Ni tampoco mucho tacto. Lo que sí tenía era un montón de biberones de la marca de turno. Y bastante ·»mala leche».

Tras siete años, ocho meses y veintiún días de lactancia materna; tras mis cesáreas, tras mis grietas sangrantes, mis dos mastitis, mi bebé prematura y mi relactación, sé que dar teta no es fácil, pero también que casi nunca es imposible. Y también sé que es mucho más fácil con ayuda.

A todas aquellas mujeres que dedican parte de su tiempo, sus conocimientos y sobre todo, todo su cariño a ayudar a otras a conseguirlo, gracias. Esta Semana Mundial de la Lactancia Materna va por vosotras, las talibanas de la teta.

(*) en mi «carrera» como madre lactante me han llamado muchas veces talibana de la teta. No me gusta. Discriminar por motivos religiosos me parece horroroso. Prefiero fundamentalista, que es más genérico. Si a los radicales del biberón no les importa, claro.

 

 

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2 Comentarios

  1. Nataly ruiz 5 agosto 2013

    Irene, tengo un bebe de un mes y me «tocó» comenzar a complementar el seno pues hasta hace una semana no había recuperado el peso perdido. Con mi primer hijo me pasó lo mismo y me gustaría dar sólo leche materna. Agradezco tu atención.

  2. Author
    Irene Garcia 12 agosto 2013

    Hola, te recomendaría que te pusieras en contacto con una asesora de lactancia. Muchas atienden online. También puedes acudir a algún grupo de lactancia de tu ciudad. Yo no soy asesora y me falta experiencia en casos concretos. Hace unos días en el blog hemos entrevistado a Pilar Martínez, intenta ponerte en contacto con ella para que te de más información. Besos y suerte

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