Lactancia y desarrollo cognitivo. Nuevo estudio

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The Guardian publicó un artículo este domingo en el que relata los hallazgos de un nuevo estudio, realizado esta vez por la Universidad de Oxford y el Institute of Economical Research del Reino Unido. El estudio, que aún no ha sido publicado en ninguna revista científica ya que tiene que someterse al peer-review (revisión por pares) asegura haber encontrado nuevas pruebas que relacionan la lactancia materna con mejores datos de desarrollo cognitivo que persisten durante la adolescencia.

Según los autores los bebés amamantados al menos durante cuatro semanas consiguen mejores puntuaciones en escritura, lectura y matemáticas desde los cinco años, mejorando las puntuaciones de los bebés alimentados con sucedáneos de leche materna hasta la edad de 14 años (edad en la que ha finalizado el estudio)

Durante los últimos años se han venido realizando numerosos estudios que relacionan la leche materna con un mejor desarrollo cognitivo, pero, según los autores de este nuevo estudio, muchos de estos análisis no podían discriminar el efecto producido por la leche materna en sí misma con los efectos producidos por diferentes tipos de crianza, realizados por diferentes tipos de madres.

Asumir que la lactancia materna está asociada a un estilo de crianza determinado es seguramente muy arriesgado, además de irresponsable y en todo caso, esto tendría fácil remedio, es cuestión simplemente de compensar. Es cierto que durante la lactancia el contacto entre madre y bebé es a la fuerza más íntimo y también es cierto que mantener mucho contacto físico con nuestros hijos es beneficioso para ellos. Pero según este nuevo estudio las diferencias entre el estilo de crianza, que pueden afectar a muchos aspectos del desarrollo de nuestros niños, no son la única causa de los distintos resultados que se obtienen después en estudios de test de inteligencia o similares.

Determinar si el comportamiento o las distintas habilidades psicológicas o sociales, incluso determinar si la salud física de un individuo adulto tiene relación con el tipo de alimentación recibida durante la infancia temprana es dificilísimo y es posible que cada estudio que se realiza contenga sesgos e incluso errores metodológicos, pero hay una cosa muy clara. Tal vez haya quién crea que exagero, pero la leche materna jamás podrá ser igualada por ninguna leche de fórmula. Nunca, por mucho que se invierta en mejorarlas.

La leche materna es un alimento vivo y su composición es aún desconocida, además de que cambia a lo largo del día e incluso durante la misma toma en función de las necesidades del bebé, necesidades que él mismo es capaz de expresar y regular. ¿Tiene la leche materna compuestos que ayudan al desarrollo cognitivo de los niños? Pues claro. La leche humana es el alimento normal para los bebés humanos, igual que la hierba es el mejor alimento para las vacas.

Afortunadamente en España cada vez son más los niños que reciben leche materna, tal vez no en exclusiva hasta los seis meses como recomienda la OMS, pero seguro que la gran mayoría sí que recibió leche durante sus cuatro primeras semanas, o al menos dos, o unos pocos días. De este estudio, como de todos los estudios, con lo que nos tenemos que quedar es con dos cosas: que cada toma cuenta y que somos nosotras, las madres, las que tenemos que pelear porque se eliminen las trabas que impiden que muchos niños puedan disfrutar de la leche de sus madres. Porque es su derecho ser criados en las mejores condiciones posibles.

Foto | Christycherrer

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