¿Hasta qué edad se puede dar el pecho?

lactancia duración

La mayoría de las madres afirman querer dar el pecho a sus hijos antes del parto, sin embargo no todas lo consiguen. Las dificultades para establecer y mantener una lactancia son muchas y no vamos a tratarlas en este post, desde la presión social hasta la falta de apoyo, pasando por la escasez de la baja maternal: dar el pecho no es sencillo y todavía se necesita mucho trabajo para garantizar este derecho de las madres y de los niños. Pero tampoco es fácil cuando lo consigues.

Es verdad, no son muchas las que consiguen lactancias largas, pero las que lo logran tampoco se libran de los problemas. Que si está muy enmadrado, que si te usa de chupete, que si lo vas a hacer muy dependiente, que si le vas a dar hasta que tenga dientes…, la cantidad de comentarios, juicios y críticas que te encuentras cuando logras dar el pecho más allá de los primeros meses es infinita. Y bastante desagradable. E infundada.

La realidad es que según los estudios antropológicos y biológicos, la edad del destete humana estaría comprendida entre los dos y los siete años de edad (mes arriba, mes abajo). Esto se calcula comparando el tamaño corporal de los niños y de otros primates no humanos – como gorilas, chimpancés, etc. – , y también estudiando a las tribus que amamantan sin restricciones culturales, así como a otros homínidos extintos que nos precedieron. Entre dos y siete años sería, por tanto y aunque nos resulte chocante, una lactancia de duración normal y así puedes comentárselo a tu suegra la próxima vez que te pregunte.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud, basándose en este tipo de estudios científicos y en otros estudios médicos que relacionan la lactancia con parámetros de salud física y psicológica recomienda dar el pecho sin añadir nada más hasta los seis meses de edad y luego seguir dando el pecho complementado con el resto de alimentación hasta los dos años, tras lo cual se puede seguir dando teta todo el tiempo que la madre y el bebé quieran, sin temor a que se haga dependiente, desarrolle patologías psicológicas o vaya a quedarse desnutrido. Es lo que dice la ciencia.

Eso sí, no hay que olvidar que en la coletilla “hasta que la madre y el bebé quieran”, la opinión de la madre también cuenta. Amamantar debería ser un placer, porque así lo ha previsto la naturaleza, pero no siempre es así. La homeopatía puede ayudarte con las dificultades del principio y también si al final necesitas destetar y te produce ansiedad. Consulta con un especialista y disfruta de tu hijo, para eso se tienen, para poderlos disfrutar.

Foto | coatl28

0
0

0 Comentarios

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*