Los 5 peligros del cachete a tiempo

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“¡Qué no se pega!” le decimos a nuestro hijo después de que pegue a su hermana con el juguete mientras le damos un cachete en el culo…El cachete a tiempo aún es un clásico en muchas familias de Occidente. Bajo la creencia de que si no pegamos a los niños se vuelven malos, la realidad es que los cachetes ahora no son como los de antes, pero se siguen dando. Y sin embargo la ciencia nos asegura que los cachetes no sólo no sirven para nada, sino que pueden tener efectos negativos.

Cada año algún estudio nos alerta sobre los perjuicios que el hecho de castigar físicamente a los niños tiene. Ahora, un metaanálisis ha tomado los resultados obtenidos por 75 estudios realizados entre 1960 y 2014 que incluían a más de 160.000 niños con el objetivo de aunar todas las conclusiones obtenidas entorno al famoso “cachete a tiempo”, una palmada en el trasero con la mano abierta y cuya intención no es cariñosa, y comprobar sus efectos tanto a corto como a largo plazo. Y los resultados de este análisis son claros: pegar es perjudicial.

Según los investigadores 13 de los 17 parámetros estudiados estaban relacionados con el cachete, y todos eran negativos:

1.Los niños tienen más problemas mentales cuanto más se les pega
2. Poseen menores habilidades cognitivas
3. Muestran actitud desafiante,
4. Presentan un mayor riesgo de abuso del alcohol y de sustancias
5. Se caracterizan por una pobre auto-regulación emocional.

Aseguran los científicos que el 85% de los padres norteamericanos piensan que es necesario corregir a los niños con cachetes para que no se tuerzan, pero la realidad es que si los pegamos se tuercen más y no existe evidencia científica de ningún tipo que asocie los cachetes con ningún resultado positivo.

En España el castigo físico no está permitido por el Código Penal y puede acarrear multas o castigos más duros. Sin embargo, aún es frecuente que muchos adultos piensen que una educación sin cachetes provoca niños malcriados. Bien, la ciencia dice justo lo contrario. Así pues, aunque “no pegar” debería ser una máxima para todos, también de padres a hijos, si lo que quieres es que tu hijo sea educado, sano y feliz, las investigaciones científicas aseguran que es mejor que no le pegues. Ni siquiera en el culete. Ni aunque te diga que no le duele. Tampoco si lleva pañal.

Foto | Ben Husmann

Vía | Healthday

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