Jugar y experimentar con el agua

agua

 

Con el verano y el calor a todos nos dan ganas de mojarnos un poco. El verano es una época ideal para jugar o experimentar con el agua, divertirse y de paso, aprender y hasta cuidar de la salud. Quien más quien menos recuerda aquellos veranos de nuestra infancia sin piscina: «La manga riega, que aquí no llega» o directamente los barreños rebosantes de agua fresquita que nos tirábamos por encima y unos a otros para jugar a empaparnos.

Desde el típico juego de pasarse el globo lleno de agua hasta experimentos un poco más sofisticados, como helar agua de forma instantánea – sí, se puede – o hacer polos o agua de colores, el agua da infinitas posibilidades no sólo para divertirse y refrescarse, sino también para empezar a tomar contacto con la ciencia y cuidar del cuerpo. Cualquier edad es buena – y con esto también nos referimos a los papis 😉

Hoy os traemos unos experimentos para hacer con agua y aprovechar el calor y el aire libre. Algunos son muy simples, aunque de vez en cuando es bueno recordarlos.

Agua de colores

Añadir colorante alimentario al agua es un truco muy simplón que puede hacer las delicias de los más pequeños, no sólo a la hora de jugar – los barreños con agua de colores tienen un plus sobre los barreños con agua a secas -, sino también a la hora de la comida. Durante el verano hidratarse es imprescindible y a los niños a veces les cuesta beber agua. Es mucho mejor si es de colores y así podemos evitar el consumo excesivo de zumos de fruta o refrescos azucarados. Y de paso puedes hacer «magia» y que experimenten lo que sucede cuando mezclas rojo con amarillo o azul con verde. Todo son ventajas.

 

El agua que corre

Un paso más allá del agua de colores. Coloca dos vasos con agua coloreada (con dos colorantes diferentes, uno en cada vaso) en una superficie plana por encima de la mesa – sirve un montón de libros. Pon un vaso vacío en la mesa y ahora coloca unas tiras de papel de cocina que estén en contacto con el agua de los vasos superiores y déjalas caer en el vaso de abajo. Lo que pasa después no es magia, pero lo parece. Os dejamos con la intriga.

 

¿Fabricamos lluvia?

Este es otro experimento experimento sencillo pero para realizarlo se necesita supervisión paterna aunque los niños sean un poco mayores. Vierte un poco de agua hirviendo en un tarro de vidrio y coloca un plato tapando la boca. Después de un par de minutos pon un montón de hielo en el plato y…¡llueve en el tarro! Un juego precioso que además sirve para explicar cómo se forman las nubes y porqué llueve en nuestro planeta.

Congelar agua al instante

Otro truco sencillo, aunque para éste hay que ser un poco tramposo. Compra una botella de agua con gas (de plástico), quítale la etiqueta y métela en el congelador (un par de horas bastan para una botella de medio litro). Cuando estés preparado, sácala y dile a alguien que la abra y…¡tachán! El agua se congela de forma inmediata. La explicación científica es muy simple, el agua con gas contiene dióxido de carbono y sales que hacen que la temperatura de congelación esté por debajo de los típicos 0 ºC. Al abrirla el gas escapa y el punto de congelación sube inmediatamente congelando el agua de forma instantánea. Este truco también es válido para gastarle una broma a tu pareja o a algún amigo.

 

Y terminamos por hoy, aunque si te ha gustado el tema no tienes más que buscar en Google. Experimentos con agua hay casi tantos como gotas de agua en el mar 🙂

 

Foto | Kris Krug

 

 

 

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