La ansiedad de ser mamá

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Ser Mamá es un regalo, una experiencia única e irrepetible que, además, es diferente con cada hijo. Pero también tiene su aquel. Las noches en vela, la preocupación por la salud, los problemas en el cole, los mocos… La maternidad no está exenta de una buena dosis de estrés y ansiedad y lo peor es que como dice mi madre «esto ya es así hasta que la doblas». O sea, que es para toda la vida.

En estos tiempos que corren, la sociedad, incluso nosotras mismas, dan poco margen a las madres para frenar el ritmo. En la época de la superwoman muchas mujeres empiezan ya a levantar la voz y a reivindicar la maternidad, sobre todo el embarazo, y los primeros años de vida del hijo, como un periodo para vivir de una forma más tranquila. Ahora que está de moda lo slow, no vendría mal planteárnoslo.

Según el Estudio Epidemiológico Europeo sobre Prevalencia de Trastornos Mentales al menos 1 de cada 5 gestantes presentará en mayor o menor grado algún tipo de psicopatología, especialmente las relacionadas con la depresión o la ansiedad. Y con el panorama que tenemos, la cosa no tiene pinta de mejorar.

Al estrés de la vida normal se añade el típico del embarazo. El embarazo debería ser una época de introspección y la crianza una época para disfrutar. Sin embargo, la vida moderna y nosotras, que no dejamos de comernos la cabeza, impiden en muchos casos tener una maternidad tranquila. ¿Quién durante el embarazo no se ha hecho la típica pregunta de «y si…»? Terrible, principalmente porque nuestros temores rara vez tienen fundamento, y aunque intentemos seguir los consejos, los nervios se apoderan de nosotras y es necesario seguir un tratamiento farmacológico.

El estrés durante el embarazo y la lactancia tiene un efecto negativo sobre el bebé. Durante el embarazo aumenta el riesgo de nacimiento prematuro, partos complicados y bebés de bajo peso, con todo lo que eso conlleva. Las autoridades sanitarias empiezan a dar la alarma ante el aumento de partos pretérmino que viven los países industrializados, donde la mujer, incorporada al mercado laboral, no se permite el lujo de parar ni un momento, aunque esté de ocho meses. Así, en algunos países como Alemania las mujeres disponen de una baja maternal obligatoria anterior al parto – aunque las bajas maternales posteriores al parto en Alemania son muy cortas, también es verdad que la maternidad cuenta con mucha más ayuda que en nuestro país – cosa que en España es probable que tardemos décadas en conseguir.

La homeopatía, por su perfil de seguridad -no se han descrito contraindicaciones y no producen dependencia ni somnolencia- puede ser una gran aliada para esos momentos en que estás al borde del ataque de nervios. Siempre consultando con un especialista, los medicamentos homeopáticos pueden ayudarte a reducir el estrés y mejorar tu estado de ánimo durante el embarazo y la lactancia sin riesgos para ti y tu bebé.

Sufrir es opcional. En la actualidad existen medicamentos que pueden ayudarte. Los homeopáticos son algunos de ellos. Consultar con tu médico es siempre la mejor opción. Y a disfrutar de Ser Mamá.

Foto | bottled-void

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