Tu bebé es altruista

altruismo

Si hacemos caso de la mitad de los filósofos el ser humano es malo por naturaleza, «un lobo», una criatura marcada por el mal que debe ser encarrilada por el bien de todos.

Encarrilada ¿hacia dónde?

En la naturaleza los seres vivos tienden a mantaner un equilibrio, con el medio, con sus congéneres y con ellos mismos. La «felicidad» es ausencia de estrés y el estrés disminuye cuando el equilibrio aumenta. La ciencia, hecha y pagada por hombres, interpreta, abusa y distorsiona cuando quiere la realidad. El uso del lenguaje, muchas veces torticero, sólo sirve para ratificar la hipótesis preconcebida del depredador violento, como si en la selva el bicho más grande se comiera al más pequeño porque sí. Confundir violento con salvaje justifica muchos actos, el lenguaje al servicio de la falta de ¿moral?

El mayor logro del feminismo, desde mi posición particular, ha sido conseguir introducir a las mujeres y su punto de vista en la ciencia. Desde nuestra incorporación al mundo académico se han descubierto los bonobos (o al menos hemos empezado a interesarnos por sus diferencias sociales con los chimpancés comunes) y la oxitocina ha dejado de ser una simple hormona que controla las contracciones de parto – mejor desde fuera que así mandamos nosotros, racionalmente – y ha pasado a ser un neurotransmisor clave en asuntos tan dispares como la lactancia, el control del miedo, los orgasmos, la amistad, el amor y hasta el colon espástico y las adicciones tóxicas. Y por supuesto en el altruismo.

Separar lo biológico de lo cultural en seres humanos es una tarea imposible, o casi, mucho más porque el tránsito desde el animal irracional hasta el mono que piensa es gradual y la cultura, o la transmisión de información y pautas de comportamiento que no son innatas sino aprendidas, no es exclusiva del ser humano y ni siquiera de los homínidos. Sin embargo existe un punto de inflexión bastante obvio que es la adquisición del lenguaje oral y más concretamente del lenguaje abstracto, ése que describe cosas que no son objetivas. Así pues todos los comportamientos anteriores al habla podrían considerarse «más naturales» o «menos culturales» y ayudarnos a dar una idea más precisa sobre quienes somos, antes de tener palabras que nos describan.

Tu bebé es altruista. Y lo es seguramente por naturaleza, antes de ser capaz de comunicarse oralmente. Un estudio realizado en la Universidad de Washington lo demuestra. Los comportamientos altruistas aparecen (o sería mejor decir que se detectan, las palabras vuelven a hacer trampas) en el ser humano a los 15 meses de edad. Antes de hablar. Justo cuando empieza a desarrollarse la conciencia de nosotros mismos. Generosos y justos. Así somos cuando nacemos, o cuando empezamos a descubrirnos. O así estamos predispuestos a ser. Con las diferencias lógicas, no todo el mundo nace en el mismo entorno.

¿Buenos? No, equilibrados. Somos animales gregarios, no podemos vivir sin sociedad. El equilibrio está en los vínculos, en los buenos vínculos. Menos palabras y más abrazos. Oxitocina. Leche. Sueño compartido. Piel.

Corporalidad.

Foto | The Jordan Collective

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2 Comentarios

  1. sandra 11 octubre 2011

    tngo 45 años y voy a ser mama,como estan las cosas en estos tiempos?

  2. Silvia 12 octubre 2011

    cuando mi hijo tenía 17 meses un día estábamos en un festival en la ciudad cuando empezó a pedirme teta. Yo (por problemas de espalda y el peso que ya tenía él) necesitaba encontrar al menos un lugar para sentarme. Caminamos un rato buscando hasta que finalmente encontramos una banca. Justo le meto la teta en la boca cuando el viento me mete una basura en el ojo. Yo uso lentes de contacto y las basuras en el ojo son muy dolorosas, y no podía quitarme el lente y limpiarlo mientras le daba teta a mi hijo. Entonces le dije, mi amor, por favor, soltame la teta un momento que a mamá le duele un ojo. Me soltó inmediatamente, le echó los brazos a mi esposo y se quedó muy atentamente viéndome quitarme el lente, limpiarlo y volvérmelo a poner. Luego me echó los brazos de nuevo y se pegó a la teta como si nada. Yo no lo podía creer: tenía rato de estarme pidiendo teta el pobre, ni siquiera hablaba pero con todo gusto soltó la teta para que yo me pudiera aliviar el dolor. Así, que sí, te creo que son altruistas nuestros bebés. Nuestra tarea es entonces mantener ese altruismo mientras crecen…

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