Consejos para prevenir y tratar la dermatitis del pañal

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La dermatitis del pañal se define como cualquier proceso cutáneo inflamatorio e irritativo que aparece en aquellas partes del cuerpo delimitadas por la zona del pañal de los niños lactantes. Como habrás observado, la piel de los niños es muy delicada por lo que la parte que está en contacto con el pañal se hace extremadamente sensible y los cuidados que hay que dedicarle son mayores.  Cuando se produce la dermatitis apreciarás una irritación cutánea en los pliegues de la piel de los genitales y las nalgas, las ingles e incluso en la cara interna de los muslos.

¿Por qué se producen la dermatitis en esta zona? 

Las causas que ocasionan este tipo de dermatitis son varias y generalmente van asociadas a la humedad y la maceración producidas por las heces y la orina que están en contacto con la piel durante largos periodos de tiempo.

Del mismo modo, los detergentes, los plásticos y algunos perfumes pueden producir o aumentar la irritación de la epidermis que al estar en contacto con el pañal se mantiene húmeda.

La consecuencia de estas circunstancias puede provocar la pérdida de la función de barrera natural de la piel, haciendo que ésta aumente su susceptibilidad a la irritación cutánea.

¿Puede sufrir mi bebé alguna complicación asociada a este tipo de dermatitis? 

La complicación más frecuente es que se produzca una infección por hongos (cándidas) en la zona afectada. Las cándidas crecen en ambientes húmedos y poco aireados, por lo que estas zonas son especialmente vulnerables a este tipo de infección. Puedes sospechar de una sobreinfección por cándidas si el eritema de la zona del pañal se vuelve rojo o violáceo, pero siempre has de esperar a la valoración del pediatra.

Otra complicación, menos frecuente, es la aparición de nódulos cutáneos, producidos tras el uso de corticoides de alta potencia.

¿Cómo puedo prevenirla? 

Lo más importante para cuidar la piel de la zona del pañal de tu bebé es mantenerla en todo momento limpia y seca. Además de esto, que sería la base de una buena prevención, debes tener en cuenta estos consejos:

1) Intenta mantener a tu bebé sin pañal durante algunos periodos de tiempo. Acuéstale sobre una toalla con la zona al aire y déjale así a ratos, siempre que sea posible.
2) Cambia frecuentemente el pañal de tu bebé aunque esté poco mojado. Supone mayor gasto pero merece la pena.
3) Los polvos talco o los que contienen óxido de zinc evitan la maceración de la piel por el exceso de humedad pero no son recomendables.
4) Emplea un producto protector cuando realices el cambio de pañal.
5) No utilices a modo preventivo corticoides, antifúngicos o antibióticos de uso tópico. Si no existe una indicación médica es mejor que no mediques a tu bebé sin necesidad, por el riesgo asociado de sensibilización.
6) En cuanto a los pañales actuales desechables extra-absorbentes, estos suelen estar fabricados con geles de alta absorción que retienen las moléculas de agua durante mucho tiempo, de modo que son mucho mejores que los que existían en el mercado hace años. Igualmente, sigue siendo recomendable cambiarlo con frecuencia, más aún si tu bebé tiene la piel muy sensible y se enrojece con facilidad.
7) No aprietes mucho los pañales.
8) No abuses de las toallitas húmedas para la higiene de la zona del pañal e intenta secarla con un paño de algodón seco o al aire.

¿Cómo se trata? 

Tu pediatra valorará cual es el tratamiento más adecuado en función de las lesiones. Lo más habitual es recomendar una pomada emoliente para evitar la irritación de la piel para que ésta vaya cicatrizando poco a poco evitando que se macere con la humedad.

Nunca utilices medicamentos sin consultar previamente porque algunos de ellos, como los corticoides, pueden ocasionar lo que se conoce como “efecto rebote”, es decir, un aumento de lesiones tras abandonar el tratamiento, por lo que asesórate bien y que toda la medicación esté supervisada e indicada por tu médico.

También existen tratamientos homeopáticos cuyo principio está elaborado a partir de la Chamomilla o el Rhus toxicodendron que pueden ayudar en el tratamiento de la irritación de la piel por este tipo de dermatitis. Te aconsejamos igualmente, que tu médico homeópata o tu farmacéutico sean quienes te recomienden qué utilizar para tu bebé.

¿Cuándo debería acudir al pediatra? 

Acude al pediatra para que haga una valoración a tu bebé en el caso de que:

– Tu bebé tenga fiebre.

– En la zona afectada de la piel aparezcan granos, ampollas o llagas llenas de pus.

– Las lesiones empiecen a extenderse por el abdomen, los brazos o las piernas.

– Tras extremar las precauciones, las lesiones no cedan pasados 3-4 días o vayan en aumento.

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