Microcosmos

Margulis

El tema de hoy es un poco offtopic, pero me apetecía contaros.

Ayer, 22 de noviembre, murió Lynn Margulis. A la gran mayoría de vosotros no os sonará, porque sólo nos suena a los que estamos familiarizados con el mundo de la biología y Margulis fue una gran bióloga, entre otras cosas, una bióloga evolucionista. Una bióloga evolucionista heterodoxa, outisder. Como nosotras, las locas del parto.

Enfrentada al mundo científico de su época la Margulis ha postulado las teorías más bonitas de la biología evolucionista. La teoría de la endosimbiosis, actualmente aceptada por todo el mundo, postula que los orgánulos que componen nuestras células (y también las del resto de protozoos, animales, plantas y hongos) proceden de la asociación simbionte entre+ bacterias. Mitocondrias y cloroplastos entre otros, los orgánulos celulares encargados de mantener energénticamente la maquinaria de la vida no son más que microbios y la vida funciona y se expande por colaboración.

En un mundo en el que las interpretaciones más «liberales» – en el mismo sentido en el que la palabra «liberal» se usa en economía – de la Teoría de Darwin, Margulis vino a decir que la competitividad no es tanta, que la realidad es que todos y cada uno de los seres vivos ocupan su espacio en el mundo y contribuyen a mantenerlo, en un equilibrio fino y simbionte que cuando se rompe se paga con desastres o patologías. Que salvaje no es lo mismo que violento. Y que los seres humanos no somos más que vehículos transportadores de millones de bacterias sin las cuales no podríamos sobrevivir.

Margulis afirmaba que todos los organismos superiores se han ido formando no sólo a partir de las mutaciones puntuales que se producen en el genoma, sino también por asociación. El descubrimiento de la especialización de las bacterias en los biofilms bacterianos – bastante actual – que forman una suerte de sistema organizado en el que cada miembro tiene una función específica y ha perdido otras – es probablemente otro paso en la confirmación de las teorías de esta científica. Las bacterias se agrupan y conforman células complejas y también se agrupan formando tejidos. De ahí a demostrar la Hipótesis de Gaia nos queda un mundo, pero nos da permiso para soñar.

Cada una de nuestras células es la heredera de un sistema de cooperación entre microorganismos variados, distintos, que un día «descubrieron» aquello de «sólo no puedes, con amigos sí». A través del ADN mitocondrial, que sólo se transmite matrilinealmente, seríamos en teoría capaces de viajar al pasado y encontrar a nuestra primera madre. Y nuestra primera madre, la Eva mitocondrial, no sería más que una bacteria. Bacterias, células eucariotas, tejidos, órganos, sistemas, organismos complejos. Microcosmos.

La naturaleza tal vez es mucho más cooperativa de lo que nos venden.

Cómo me gusta cuando la biología me da la razón.

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2 Comentarios

  1. maría berrozpe 23 noviembre 2011

    No me había enterado!!!!! Que lástima. Vi una conferencia suya cuando era estudiante de biología en la universidad de Barcelona…… una mujer excepcional. Maravillosa. Espero que su recuerdo y sus valientes teorías nos acompañen siempre.

  2. Sara 26 noviembre 2011

    Hola! Tu entrada me ha interesado mucho, y me ha recordado esto:
    En un curso que hice con la pediatra Mónica Delgado, ésta explicaba cómo es en realidad la carrera de los espermatozoides hasta llegar al óvulo. Toda la vida nos han contado la historia de que es una carrera en la que solamente uno sobrevive, y todos compiten duramente entre sí. Pues en realidad se ha descubierto que se ayudan entre ellos, guiandose, y de otras maneras. Que colaboran para ayudar a que se produzca la llegada al óvulo. Me gustaría poder explicarlo mejor, porque me parece fascinante. La biología nos demuestra aquí también que la vida significa cooperación! Un abrazo

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