Cómo administrar los medicamentos a los niños

Escrito por Mari Cruz Polo el 9/01/2010

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administra_medicamentos

Creo que muchos estaréis de acuerdo conmigo si digo que, en ocasiones, dar un medicamento a un niño puede convertirse en una auténtica hazaña. Si se trata de medicamentos homeopáticos, su forma farmacéutica -los gránulos y los glóbulos- hace que su administración a los más pequeños tenga grandes ventajas:

• Los gránulos y glóbulos son pequeñas esferas de sacarosa y lactosa que se deshacen debajo de la lengua (vía sublingual).
• No tienen sabor o en todo caso un sabor ligeramente azucarado lo que facilita su aceptación por los niños.
• Además pueden disolverse en un poco de agua y beberse o, si se trata de bebés, pueden disolverse en un biberón sin calentar.

Sin embargo, la administración de ciertos medicamentos convencionales puede ser más complicada pues son rechazados categóricamente por algunos niños. Cuando he pasado por “estas aventuras” una mezcla de pequeños trucos ha supuesto la clave del éxito:

- Lo primero de todo, aunque parezca una perogrullada, sed firmes, hacer comprender a vuestro hijo que “sí o sí” debe tomar su medicamento y que no tiene elección, es fundamental desde el principio. Si él nota la más mínima duda, se crecerá en su postura.

- Si es el sabor desagradable del medicamento lo que no ayuda, probad a usar un poco de zumo de fruta. Y si ya está en edad de tragar con cuchara, probad con un alimento que tenga en sí mismo mucho sabor y preferiblemente, un sabor cercano: una cucharada de mermelada, de miel, de compota, un yogur de frutas…

- Si no quiere cuchara ni nada de nada, probad con una pipeta graduada: deslizadla por la mejilla y dejad que el líquido se vierta en la boca suavemente (una jeringa de plástico grande también puede serviros).

- Y también otra perogrullada: no debe administrarse un producto a un niño tumbado, no podrá tragar en esta posición. Si vomita en el siguiente cuarto de hora es recomendable darle de nuevo el medicamento (buf! vuelta a empezar pensaréis, pero por debajo de quince minutos no habrá habido tiempo para absorberlo).

Quizá estos trucos os parezcan obvios o poco aplicables cuando el niño se empeña en cerrar la boca a cal y canto y coge una estupenda rabieta. Si ninguno funciona, ni la mezcla de todos, echad mano de paciencia y recuperad el sentido del humor: si conseguís hacer reír a vuestro hijo y que olvide el trance en el que se encuentra, abrirá la boca… y ¡zasss! ¡prueba superada!

Yo lo he conseguido en alguna ocasión, pero estaré encantada de poner en práctica todos vuestros trucos ;)

Más información |
vivirmejor.es > Entrevista al Doctor Carlos Aldea Bueno, homeópata: “la homeopatía es muy eficaz en niños”

Lactancia en el parto: cuestión de principios

Escrito por Irene Garcia el 26/12/2009

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amamantar01Todos los expertos coinciden: para mejorar las posibilidades de tener una lactancia exitosa, lo ideal es empezar cuanto antes. Si es posible en la misma sala de partos, o incluso en el quirófano, si el bebé ha nacido por cesárea y la madre está consciente y en condiciones. Durante la primera media hora tras el nacimiento, el bebé está alerta, activo, preparado para lo que la naturaleza ha dispuesto para él. Las exploraciones, las pesadas y el tallaje, las vacunas, pueden la mayor parte de las veces esperar. Un buen reconocimiento puede hacerse con el bebé sobre el vientre de la madre.

El truco es simple: se deja al bebé sobre el cuerpo de la nueva mamá y es él mismo el que encuentra su objetivo. ¿Nunca te habías preguntado por qué tus areolas se han vuelto tan oscuras durante el embarazo? Pues aquí está la respuesta. Un bebé recién nacido sano es capaz por sí mismo de ir “escalando” por el cuerpo de mami,  guiado por el color oscuro de los pezones, por el olor de la leche (muy parecido al del líquido amniótico en el que ha vivido durante sus primeros meses), y gracias a sus reflejos de búsqueda y succión,  engancharse a la teta él solito. La primera vez que un bebé se engancha a la teta sin interferencias, siempre lo hace bien. Así de simple, así de asombroso.

Las hormonas presentes en todo el trabajo de parto facilitan la tarea, los instintos primitivos, mamíferos, la harán posible. Sólo hay que bajar la luz, hablar bajito y dejar que mamá y bebé se enamoren.

Categorías: Lactancia, Parto
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Tardes de invierno

Escrito por Irene Garcia el 23/12/2009

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Todos los que tenemos retoños de cierta edad sabemos lo duro que puede llegar a ser un duro invierno. Esas largas tardes oscuras, con el parque anegado, los columpios impracticables, los parques de bolas plagados de virus varios y un frío que pela, es dificilísimo no recurrir a la tele (reconozcámoslo, los padres tenemos mucha menos imaginación que la que necesitan nuestros hijos que tengamos).

¡Ah! pero internet puede ser mágica.

Andaba por ahí dando una vuelta por mis blogs favoritos sobre bebés y el artículo de bebésymás me salva unos cuantos días.

Copos de nieve de papel.

Sólo necesitas unas tijeras, las plantillas de KinderArt y seguir las instrucciones.

Dobla por las líneas y después recorta las zonas grises y ¡ya está!

Después puedes decorarlo con pintura, purpurinas, lo que se te ocurra. Deja volar tu imaginación y ¡qué nieve!

  • Glosario Ser Mamás