El milagro de la vida
Lara cumple mañana dos años.
Hace dos años a estas horas una ginecóloga bastante empática me estaba diciendo que mi hija era un CIR con redistribución de flujo y que tenía que nacer ya, sí o sí. Que probablemente pesaría unos 700 gr y que dado que mi cesárea anterior se había producido por fracaso de la inducción, su nacimiento tenía que ser de nuevo por cesárea. Cuanto antes.
Nada te prepara para una cosa así, pero de todas formas os doy un consejo: la preparación no es necesaria y no sirve de nada anticipar.
Categorías: Consejos Prácticos, Experiencias, Lactancia
Etiquetas: CIR, Relactación, UCIN




