Un blog pensado por y para madres, donde encontrarás todos los consejos, ayuda e información que te harán disfrutar de la maternidad y los primeros pasos de tu hijo.
El uso del lenguaje casi nunca es gratuito, sobre todo dependiendo del sitio del que venga. Cuando los que defienden la excesiva medicalización del proceso del parto e incluso de la crianza hablan de “lo natural” muy pocas veces quieren referirse a “lo fisiológico”.
La palabra “natural” nos trae hermosas connotaciones. Hippies locas que viven en comunas sin vacunar a sus hijos y alimentándose de alpiste y que paren debajo de un árbol, si puede ser en medio de una selva africana mejor que mejor. La palabra “natural” referida al parto se usa así no como antónimo de “artificial” (¿a quién le gustaría tener un parto “artificial”?) sino como sinónimo de trasnochado y por supuesto, inseguro. Tercermundista.
Muy malas noticias. Acuario, la única clínica española que aseguraba una atención al parto respetuosa, sin depender del equipo que te tocara, del turno o de la disponibilidad o no de paritorios decentes, puede cerrar en cualquier momento. Acuario es pionera en partos naturales y su dilatada experiencia es lo que le da toda la ventaja.
María Berrozpe es bióloga, vive en Suiza y tiene un blog, con un título de lo más descriptivo: Reeducando a mamá. Para muchas de nosotras el parto no era más que un trámite, hasta que llegó el momento de la verdad. Tras ese día nos dimos cuenta de que el parto es mucho más que eso, que es una parte importante de nuestra sexualidad y también de la de nuestros hijos. Otras tienen más suerte y saben esto desde mucho antes, aunque quizás no de forma totalmente consciente.
En nuestra historia de parto de hoy, María nos cuenta cómo los nacimientos de sus tres hijos han ido cambiando su forma de ver la maternidad y también la vida. Una historia de crecimiento personal. Enorme. Gracias, María.
El documento es un pelín largo, pero me parece que merece la pena que se lea todo seguido, así que, por una vez, no lo vamos a dividir. Espero que os guste.
Habitualmente a las personas que defienden – defendemos – que el proceso de parto no es una chapuza de mamá naturaleza, sino más bien un proceso seleccionado por la evolución a través de millones de años (en cuestiones de seleccion natural las chapuzas tienen muy difícil la cosa de la propagación) se nos acusa de querer parir debajo de un árbol, en medio de la selva o cualquier otra lindeza que se les ocurra. Sin entrar a debatir el hecho de que todas esas que acaban pariendo en medio de la M-30 con ayuda del taxista de turno jamás – o muy pocas veces – sufren ninguna complicación durante el parto (curiosa estadística ¿verdad?), he de decir que es una solmenne tontería insinuar algo así, aunque probablemente tenga algo que ver con las definiciones.
Elembarazo.net nos presenta en su videoblog este vídeo en el que la ginecóloga Alicia Fontanillo explica los motivos por los que, a la hora de decidir qué tipo de parto se desea (se desea tener como mujer y se desea proveer como profesional de la obstetricia) se debería apostar siempre que sea posible por lo que se conoce como parto fisiológico (o parto natural) en el que la ciencia actúa como acompañante de la naturaleza, dejando que ésta siga su curso mientras no sea imprescindible ninguna intervención.
El argumento clave, según la citada obstetra, es permitir que los nacimientos vuelvan a convertirse en una parte fundamental de la experiencia humana, con toda su intensa carga emocional. Muy interesante.