
El uso del lenguaje casi nunca es gratuito, sobre todo dependiendo del sitio del que venga. Cuando los que defienden la excesiva medicalización del proceso del parto e incluso de la crianza hablan de “lo natural” muy pocas veces quieren referirse a “lo fisiológico”.
La palabra “natural” nos trae hermosas connotaciones. Hippies locas que viven en comunas sin vacunar a sus hijos y alimentándose de alpiste y que paren debajo de un árbol, si puede ser en medio de una selva africana mejor que mejor. La palabra “natural” referida al parto se usa así no como antónimo de “artificial” (¿a quién le gustaría tener un parto “artificial”?) sino como sinónimo de trasnochado y por supuesto, inseguro. Tercermundista.
Continuar leyendo

Gracias a La Mamá de Mateo me entero de que hay movidilla en la Vanguardia. El día 15 de este mes La Vanguardia publicó una entrevista con Marta Espar, periodista y madre que se prepara para tener a su tercer hijo y aprovecha para cargar contra los protocolos obsoletos de atención al parto que aún se utilizan en este país. La entrevista ha sido bastante difundida en la red, a través de Facebook y Twitter y podéis leerla completa aquí.
Ahora empiezan a producirse las reacciones, en forma de cartas al director firmadas por supuestos tocólogos. Os dejo una para que valoréis, la que más me ha gustado (jeje).
Continuar leyendo
Muy malas noticias. Acuario, la única clínica española que aseguraba una atención al parto respetuosa, sin depender del equipo que te tocara, del turno o de la disponibilidad o no de paritorios decentes, puede cerrar en cualquier momento. Acuario es pionera en partos naturales y su dilatada experiencia es lo que le da toda la ventaja.
Continuar leyendo

Hoy en vuestras historias de parto os traemos la historia de Clara y Marina. El apoyo del personal sanitario es fundamental a la hora de tener un buen parto. Mejor que todos los equipos médicos sofisticadísimos (que casi nunca hacen falta), mejor que todos los medicamentos anestésicos…contar con el ánimo de tu pareja y con un par de comadronas respetuosas es la mejor garantía para que nada se atasque. Los partos están reñidos con el estrés y con la adrenalina y para evitarlos, nada mejor que estar rodeada de gente que te hace sentir bien.
Eso y tener claro que tú también eres capaz.
Si estás buscando hospital o profesionales que atiendan tu parto, no dudes en elegir a aquellos con los que sientes un “feeling” especial.
Si queréis que vuestro parto aparezca publicado en esta sección, no tenéis más que mandárnoslo a la dirección de mail sermamas@territoriocreativo.es. También podéis leer el resto de vuestras historias en la Sección “Experiencias” o a través del tag “Historias de parto”. Animáos. Esta comunidad la hacéis vosotras.
Muchas gracias, Clara, por tu historia. Una bonita historia. Espero que la disfrutéis.
Continuar leyendo

María Berrozpe es bióloga, vive en Suiza y tiene un blog, con un título de lo más descriptivo: Reeducando a mamá. Para muchas de nosotras el parto no era más que un trámite, hasta que llegó el momento de la verdad. Tras ese día nos dimos cuenta de que el parto es mucho más que eso, que es una parte importante de nuestra sexualidad y también de la de nuestros hijos. Otras tienen más suerte y saben esto desde mucho antes, aunque quizás no de forma totalmente consciente.
En nuestra historia de parto de hoy, María nos cuenta cómo los nacimientos de sus tres hijos han ido cambiando su forma de ver la maternidad y también la vida. Una historia de crecimiento personal. Enorme. Gracias, María.
El documento es un pelín largo, pero me parece que merece la pena que se lea todo seguido, así que, por una vez, no lo vamos a dividir. Espero que os guste.
Continuar leyendo

Estudié biología por vocación, biología molecular para más señas. Los procesos naturales siempre me han fascinado, desde la acción de la más pequeña de las proteínas que funciona como una máquina ideal hasta las relaciones de interdependencia entre especies que comparten nicho ecologico. La naturaleza, el proceso de selección natural, ha escogido aquellos mecanismos que funcionan de forma óptima; tal vez en algunos casos no sean perfectos (si es que hay manera de definir la perfección), pero son eficientes, hacen aquello que tienen que hacer. La naturaleza es dificil de imitar, los amantes de la I+D lo saben bien porque el biomimetismo está de moda, y por eso es prácticamente imposible superarla en nada, los seres humanos sólo podemos tratar de puentearla en algunos casos, casi siempre con muchísimas limitaciones y resultados contradictorios.
Por eso he pasado un mal fin de semana. Los dos últimos partos que han ocurrido en mi entorno más o menos cercano han sido…de esos para no olvidar, a causa de intervenciones desmedidas y probablemente innecesarias. Y lo peor es que ellas, las madres, se quedarán con la terrible sensación de que sus cuerpos son imperfectos, defectuosos, que el parto es un proceso tan complicado que no se puede lograr parir sin ayuda de la técnica. Sin mencionar las secuelas, con las que tendrán que convivir para el resto de su vida.
Me debato entre las distintas definiciones que se le pueden dar al hecho de defender que los partos son procesos biológicos, que la naturaleza seleccionó un mecanismo que, aunque a veces – muy pocas – pueda complicarse, la mayor parte de las veces funciona como un engranaje bien engrasado, con cada componente ejerciendo su función. Es muy poco lo que la ciencia conoce acerca del parto, creedme. Los mecanismos moleculares que lo controlan desde el córtex cerebral son en su mayor parte desconocidos. Las intervenciones médicas se limitan a manejar procesos mecánicos – acelerar o parar contracciones, romper bolsas para que la cosa vaya más rápido, empujar la barriga desde fuera con todo el peso de una o varias matronas sobre el vientre de la madre para hacer bajar al bebé – olvidando que el parto no sólo es cuestión de contraer el útero para expulsar un bebé, que el proceso se autorregula en la mente y que es el bebé quien ejerce gran parte de control sobre su propio nacimiento, en un mecanismo de comunicación, una díada madre-hijo que en el proceso de la selección natural venció al resto de mecanismos de reproducción sexual y se propagó por toda la tierra. Además con contradicciones tales como hacer parir a las mujeres en posición de litotomía, después de haciendo el pino, la peor postura para que un bebé “baje”.
He pasado todo el fin de semana preguntándome cuántos niños españoles nacerían el domingo, a la hora del partido. Ojalá hicieran una encuesta, porque probablemente habrán sido muy muy pocos. No me pregunto lo mismo sobre los niños holandeses, probablemente nazcan algunos menos, pero muchos habrán seguido naciendo tranquilamente en su casa, sin que haya importando para nada la predicción del pulpo Paul. Al fin y al cabo en la cosa de la atención al parto Holanda nos gana por goleada.
El último parto ocurrido en mi entorno sucedió el sábado, tras una inducción que acabó con enormes complicaciones. Afortunadamente la madre y el niño se van a recuperar, al menos hasta cierto punto, pero ésa no es la cuestión.
Foto | treyevan