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Andalucía vuelve a ponerse en cabeza en la implantación de protocolos de atención al parto que respeten la fisiología del mismo, así como los deseos de la mujer y las recomendaciones de la OMS y del Ministerio de Sanidad en cuanto a intervenciones durante este proceso.
El uso del agua en los partos ha sido objeto de un enorme escrutinio por parte de la ciencia durante los últimos años. En el Reino Unido, país que incorporó la hidroterapia en el nacimiento en los años ochenta, más de 150 hospitales contaban en 2001 con piscinas de obra en sus salas de dilatación, más miles de piscinas desmontables o portátiles. El protocolo de utilización del agua durante la fase de dilatación e incluso, si llega el caso, durante el mismo expulsivo, está bien medido y estudiado. Los beneficios del agua durante el parto son muchos aunque en España, y a pesar de que la Estrategia Nacional para la Atención del Parto Normal, del Ministerio de Sanidad contempla la posibilidad de usar bañeras en los partos, su uso está muy poco difundido. Aquí, aún seguimos pensando que bañarse durante el parto es una cosa rara y marginal, pero a pesar de eso, y a parte de clínicas como Acuario se hacen tímidos progresos en este sentido, como la incorporación de bañeras para partos en algunos hospitales públicos gallegos.
Aunque en España tengamos la sensación de que los partos en bañeras o piscinas, lo que se conoce como parto en el agua, es algo exótico y reservado para famosas o hippies recalcitrantes, la realidad es que el uso de agua durante la fase de dilatación del parto no es una idea ni moderna, ni superflua.
El uso de agua durante el parto para facilitar la dilatación es una práctica que acompaña al ser humano probablemente desde sus inicios. En la especie humana existen muchos ejemplos de uso de agua durante el trabajo de parto: las mujeres gahuka en Nueva Guinea, daban a luz sumergidas en el río, el sonido del agua ayuda a concentrarse, el movimiento facilita la colocación del bebé; las mujeres finlandesas hacían el trabajo de parto en las saunas; las mujeres japonesas de pueblos pesqueros daban a luz sumergidas en el océano, en Guatemala las comadres aplican baños de vapor al periné de las parturientas para disminuir el riesgo de desgarros; las mahoríes y hawaianas tienen una larga tradición de partos acuáticos….