De incubadoras y mamás canguro

La historia de la incubadora, muy ligada a la historia de la neonatología actual, es curiosa. En 1880, en París, un obstetra francés llamado Tarnier desarrolla una incubadora rudimentaria para tratar de mantener la regulación térmica de los bebés prematuros. El uso de esta incubadora se complementa con cuidados maternales constantes, las mamás asean y amamantan a los niños y están en contacto más o menos permanente con ellos. La incubadora de Tarnier, tras la aparición de Couney, un comercial estadounidense, se expone en la feria de tecnología de Berlín. Para ello, algunas mamás de bajo nivel socioeconómico ceden a sus hijos para que sean expuestos como demostración del buen funcionamiento de la incubadora a cambio de dinero.
Tras esto la incubadora viaja a América a la Exposición Panamericana que se celebra en Buffalo en 1901. El procedimiento es el mismo, algunas madres ceden a sus hijos prematuros para que sean exhibidos como prueba del funcionamiento del invento. Durante la feria los niños son atendidos por otras mujeres, ignoro si serían enfermeras o simples azafatas y como colofón, algunas mamás no regresan a por ellos.
Categorías: El bebé
Etiquetas: Incubadora, Método Madre - Canguro, Proyecto Hera




