Que haya suerte…

Hoy quiero dejaros una historia que un amigo me pasó por mail. Es una de esas historias de lactancia que suceden cada día en occidente. Tan común que podía ser mi historia, o la tuya.
En lactancia no todo es cuestión de esfuerzo. Casi siempre que alguien comenta algo sobre mis lactancias tengo que decirlo: esfuerzo hay, pero también suerte. La suerte de haber encontrado a quién me supo aconsejar. La suerte de haber dado con quién pudo darme ánimos.
Categorías: Lactancia
Etiquetas: Apoyo a la lactancia, Fracaso de la lactancia





