
Día tras día, en lo que las feministas deben considerar un complot mundial contra el movimiento, la ciencia demuestra que la crianza es importante siempre para el futuro de nuestros hijos. Es una tremenda lástima que tengan que ser los científicos los que vengan a decirnos que la forman en que criamos a nuestros hijos es y será determinante para su salud y cada vez existen más estudios que confirman que el apego temprano es fundamental para el futuro de la humanidad.
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La hipertensión arterial es una enfermedad crónica que se desarrolla principalmente en la mediana edad y que tiene una alta incidencia en los países desarrollados. Su aparición está asociada al consumo de alcohol, el tamaño de la familia, el hacinamiento e incluso a profesiones estresantes, indicando por tanto que esta enfermedad puede tener relación con las condiciones de vida desfavorables y el estrés.
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A lo largo de los últimos siglos la cultura occidental ha gastado enormes esfuerzos en un inútil intento por diferenciar al ser humano del resto de animales que pueblan la Tierra. Desde la religión hasta la filosofía, pasando por la psicología de todas las ramas, la música, la literatura, el arte…la humanidad en pleno batalla contra lo que la naturaleza dicta en un intento estéril de vencer el miedo a la muerte, ahora que llega Halloween, esa fiesta pagana que no tiene más significado que ése.
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La piel es el órgano más grande del ser humano y probablemente uno de los más complejos. Llena de terminaciones nerviosas, la piel es nuestro aislante y también nuestro vehículo de comunicación con el mundo exterior. Sensible a la presión, al calor y al frío, al roce…los estímulos que la piel recibe ser transmiten al sistema nervioso y producen diferentes reacciones.
En las mejores Unidades de Neonatología el contacto piel con piel se utiliza como si fuera un tratamiento. El método madre canguro, en el que el bebé permanece todo el tiempo posible en contacto con la piel del pecho de su madre mejora la termorregulación, regula el ritmo cardíaco y respiratorio y hasta ayuda a ganar peso a los bebés más pequeños. El contacto con el bebé favorece la lactancia materna y ayuda a la madre a adaptarse a su nueva situación, mejorando su capacidad de maternar. Para los prematuros tener contacto piel con piel con su madre puede marcar la diferencia entre una estancia en la UCIN muy larga, con todas sus complicaciones posteriores que son muchas, o un alta rápida y a casita. En las cuartillas en las que apuntaban los medicamentos de Lara, se consignaban también (y al final solamente) las horas que pasaba fuera de la incubadora haciendo canguro.
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Recuerdco cuando Ana era un bebé recién nacido. El simple hecho de que alguien que no perteneciera directamente a mi familia intentará cogerla disparaba en mi cuerpo un montón de reacciones físicas que se pueden considerar de todo menos políticamente correctas. Unas ganas locas de saltar al cuello del “entrometido” me invadían y desde luego tenía que hacer verdaderos esfuerzos conscientes para permitir que la visita de turno la tuviera un rato en brazos. Con Lara el asunto fue mucho más sencillo, directamente utilicé su categoría de prematura para, primero reducir las visitas a la mínima expresión (recomendación del protocolo de alta precoz del 12 de octubre, facilitándome el trabajo) y segundo para que la niña no rodase de unos brazos a otros como una pelota.
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Acabo de llegar del cole, segundo día de clase. Si el primer día es duro el segundo es sin duda peor. Los niños, que ya saben de qué va el rollo, se resisten como pueden a ser “abandonados” en ese entorno que para ellos de momento es hostil (nos pongamos como nos pongamos, una habitación extraña, un adulto desconocido y 27 competidores no es un ambiente que nadie perciba como tranquilizador, mucho menos si tienes tres años y no eres capaz ni de gestionar tus esfínteres correctamente).
Y allí están ellos, los maestros. Después de dejar a mi hija por segundo día en el colegio y tras contemplar la escena de 15 o 20 niños berreando, otros tantos trasteando y revolviendo todo lo que encuentran e incluso alguno que otro con verdaderas habilidades para darse a la fuga y tras un verano en el que dos adultas no hemos sido capaces de hacernos con tres niñas sin padecer las consecuencias del estrés no puedo dejar de pensar que hay que tener algo especial para ser maestro.
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