Un blog pensado por y para madres, donde encontrarás todos los consejos, ayuda e información que te harán disfrutar de la maternidad y los primeros pasos de tu hijo.
Aunque la noticia ya es antigua, merece un comentario especial. El síndrome de la muerte súbita del lactante (SMSL) es una de esas tragedias inexplicables que suceden a veces en la vida. Ocurre que, repentinamente, un bebé que en apariencia era sano, muere mientras duerme sin que los estudios posteriores puedan determinar el porqué. Simplemente deja de respirar.
La muerte súbita se descubrió allá por el siglo XVII, cuando la mortandad infantil era tan alta que la Iglesia, sospechando que la causa real de la muerte de bebés que dormían con los padres era de hecho puro infanticidio, prohibió el colecho (término que no existe en castellano pero que es ampliamente utilizado en el mundillo de la crianza y que no significa más que compartir cama con el bebé), e instauró la costumbre de la cuna. Es por ello que en sus inicios el SMSL se denominó “muerte en la cuna“, ya que a pesar de las precauciones para impedir que los padres ahogasen a su prole mientras dormían, algunos niños seguían inexplicablemente muriendo.
En la actualidad, las causas del SMSL siguen siendo desconocidas. Se sabe, por ejemplo, que el riesgo aumenta si el bebé duerme boca abajo o si la temperatura de la habitación es muy alta o el bebé está muy abrigado. El riesgo también aumenta si la madre fuma o ha fumado durante el embarazo. Y es mucho mayor en prematuros o bebés de bajo peso.
¿Si te dijera que han sacado una nueva fórmula que aumenta las defensas de tu bebé? ¿Se la darías?
¿Si te dijera que podemos tener alimento gratis para los primeros seis meses de tu bebé? ¿Me creerías?
¿Si te dijera que una empresa ha patentado un envase que mantiene la comida lista las 24 horas del día conservando todas sus propiedades? ¿Lo comprarías?
Esa fórmula existe. Ese alimento existe. Esa empresa existe. La leche materna es el mejor alimento para tu bebé. Se adapta a todas sus necesidades, aumentando su sistema inmunológico, pero sobre todo, dándole vida y cariño a la persona que de verdad importa en todo esto.
La empresa juguetera Berjuan de Onil (Alicante) lanzará proximamente al mercado el “Bebé Glotón“, un muñeco que imita los movimientos de succión de un lactante de pecho y con el que las niñas podrán jugar a “dar teta”. El proyecto es pionero a nivel internacional y cuenta con el aval de la Federación Española de Asociaciones Pro Lactancia Materna (FEDALMA). Se trata de un juguete no sólo lúdico, sino también educativo, y en palabras del director de ventas de Berjuan:
Es fundamental que los juguetes estimulen la imaginación y fomenten la responsabilidad de los niños para que éstos se diviertan aprendiendo. Por ello hemos creado este muñeco que interactúa con los más pequeños, como si de un bebé de verdad se tratase
La noticia no es baladí. La lactancia materna, como todo lo que se refiere a los seres humanos, tiene un gran componente cultural. Desgraciadamente, la cultura de dar el pecho está prácticamente perdida en los paises occidentales. Contemplar madres lactantes en sitios públicos es casi un privilegio, las abuelas de los bebés actuales amamantaron poco y guiadas por prácticas de la época totalmente erróneas.
Ante todo has de contar con el apoyo y la pericia del personal sanitario. Es mucho más difícil lactar a un prematuro en una Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales que tenga horario de visitas para los padres que en un centro con horario libre. En el Hospital 12 de Octubre de Madrid, por ejemplo, el Servicio de Neonatología está abierto 24 horas para los papás de los bebés ingresados, incluso en la UCIN los padres pueden entrar a cualquier hora del día o de la noche, siempre que la situación de su bebé o de algún otro bebé de la unidad no requiera lo contrario. Si estás buscando hospital y una de tus prioridades es que tenga un buen servicio de neonatología, asegurate de que después podrás acceder a tu bebé siempre que lo necesites (tu bebé lo necesitará todo el rato).
Has de tener paciencia. El reflejo de succión no aparece hasta la semana 32 – 34 de gestación, por tanto, si tu bebé nació mucho antes pasarán unas cuantas semanas hasta que ponértelo al pecho sirva realmente para alimentarle. Mientras tanto póntelo al pecho, la teta es algo más que leche, es contacto, es consuelo, es amor.
Y mientras tanto también, extráete leche regularmente, unas 8 – 10 veces al día, más frecuentemente si es necesario hasta que te suba la leche. Si no estás muy agotada procura que alguna extracción sea por la noche. Uno de los principales escollos en la lactancia de un prematuro es ésta. La extracción en vacío, sin bebé, es complicada física y psicológicamente, sobre todo si el periodo hospitalario se alarga mucho.
La lactancia materna es una inversión que te aporta beneficios tanto a corto como a largo plazo
Gro Nylander, Ginecólga y Obstetra, es directora del Centro de Recursos de Lactancia Materna de Oslo (Noruega) y autora de varios libros. En especial, ‘Maternidad y Lactancia‘, uno de esos libros imprescindibles para nuevas mamás, tierno y práctico a la vez (si vas a dar el pecho a tu hijo te encantará).
Arriba tenemos un adelanto del vídeo de Gro Nylander, ‘Breast is Best‘, sobre la importancia del inicio precoz de la lactancia. Aunque está en inglés merece la pena verlo. Son especialmente bonitas las imágenes de la mamá amamantando mientras le cierran la sutura de la cesárea. En el video se abordan temas también esenciales, como la importancia del contacto piel con piel, el método Madre – Canguro, el colecho y otros más prácticos, como técnicas para la extracción manual de la leche.
La lactancia materna se vuelve esencial en el caso de bebés prematuros, de bajo peso o que nacen enfermos y deben permanecer mucho tiempo hospitalizados. Se sabe que la leche de madre de una mujer cuyo bebé ha nacido antes de tiempo es diferente en composición a la leche de una mujer con un bebé a término, idónea para que el prematuro alcance cuanto antes un peso normal, más rica en anticuerpos, más concentrada en azúcares.
Para todo recién nacido es primordial colonizarse tras el parto por bacterias “conocidas”, aquellas con las que su madre convive y para las cuales le refuerza el sistema inmune a través de la leche. En mayor medida si el bebé ha de permanecer mucho tiempo en el Servicio de Neonatología del Hospital, tener contacto piel con piel con mamá, e iniciar la lactancia en cuanto sea posible, puede salvarle de padecer enfermedades nosocomiales, hospitalarias.
Si aún así enferma, la leche materna proporcionará anticuerpos que le ayudarán a superar la infección con menos secuelas, siempre que se permita a la madre pasar todo el tiempo posible con su bebé en brazos. La lactancia materna protege frente a enfermedades graves como la enterocolitis necrotizante, más común en bebés prematuros.
Los Servicios de Neonatología conocen todas las ventajas de alimentar con leche materna a sus diminutos pacientes pero esto muchas veces no se consigue. Cada caso tiene sus particularidades y entraña sus dificultades; parece evidente que lactar a un prematuro extremo en el hospital es a priori mucho más complicado que amamantar a un recién nacido a término en la intimidad de tu casa. Y sin embargo, puede conseguirse.