Bebés libres de culpa

El sentimiento de culpa persigue a los adultos y en especial a las madres constantemente. Sí, las mujeres somos capaces de pedir disculpas hasta por el mal tiempo, a pesar de que obviamente que llueva o no no tiene nada que ver con nuestros actos. “Lo siento, lo siento, lo siento”…el sentimiento de culpa es un enorme lastre, te paraliza y te impide reaccionar y, a veces también, se convierte en un sentimiento cómodo, porque el fatalismo nos evita correr riesgos y explorar otros sentimientos tal vez más molestos, como la ira, la envidia o el simple hecho de sentirse estúpido.
Categorías: Actualidad, El bebé
Etiquetas: Culpa, maternidad





