
La teoría es que durante la gestación y la lactancia no debería ser necesario dar ninguna recomendación sobre dietas. Si la dieta es saludable, como debería serlo, no es necesario volverse loca con los contenidos en omega 3 que favorecen el desarrollo del cerebro del aceite de pescado o lo conveniente del consumo de lácteos para mantener el aporte de calcio. Bien, los pescados con más cantidad de omega 3 también tienen altos contenidos en mercurio, si tomas demasiado calcio puedes hacer unas bonitas piedras en el riñón. Obsesionarse con la dieta es agotador en cualquier momento, pero mucho más durante el embarazo. La consigna no es comer por dos, sino comer lo que te apetezca, cuando te apetezca, siempre que lo que comas sea sano y te siente bien.
Continuar leyendo
O de como tu bebé te enseña lo que hay que comer.

Los adultos somos muy raros. Cuando el bebé va a cumplir seis meses nos ponemos como locos a buscar información sobre como introducir los sólidos en la dieta de nuestro bebé. Y a continuación nos dedicamos a fabricar todo tipo de purés compulsivamente. Los purés ¿son sólidos?
Cuando se inicia la alimentación complementaria muchas madres tenemos la tentación (o la excusa) de comprarnos la termomix…es que para hacer los purés…es que los potitos…es que, es que, es que. En mi caso fue la excusa ideal para mi suegra…es que para que hagas la comida de la niña…
Bien, hay una corriente en pediatría que informa de que los purés:
1. no son necesarios
2. pueden ser contraproducentes
Continuar leyendo
Ante todo y aunque parezca rechifla, la definición. La alimentación complementaria es la que complementa. ¿Y a qué complementa?
Los bebés son lactantes hasta, como mínimo, los dos años. Durante el primer año la base de su alimentación es la leche. El resto de alimentos sirven para complementar algunas necesidades nutricionales que pueden no ser cubiertas por la lactancia a partir de cierta edad. La alimentación complementaria, por tanto, no debe sustituir a la leche, sino, y valga de nuevo la redundancia, complementarla. Durante el segundo año la leche seguirá siendo una parte fundamental de su dieta, aunque el resto de alimentos irán cobrando cada vez más importancia.
La alimentación complementaria según la OMS se debe empezar a introducir a partir del sexto mes. Hasta entonces todos los requerimientos nutricionales del bebé están cubiertos por la leche materna. Si el bebé no toma leche materna, la leche de vaca adaptada que le estés dando debería cumplir también con este requisito y no hay que olvidar que, también según la OMS no es conveniente cambiar de tipo de leche artificial hasta por lo menos el año.
El momento en que inicies la alimentación complementaria, a partir del sexto mes, depende principalmente de tu bebé. Vaya, que si tu chico no tiene ninguna intención de comer otra cosa que no sea leche no va a comer nada por mucho que le expliques lo que los expertos dicen. De todas formas puedes estar tranquila. Muchos bebés, incluídas las mías, no aceptan nada que no sea leche hasta los ocho meses, o incluso más. No hay que preocuparse. Tampoco te preocupes si en lugar de a los ocho meses es a los nueve meses y diez días, cada bebé tiene su ritmo.
Continuar leyendo

De vez en cuando las revistas de moda nos bombardean con el típico artículo sobre lo muchísimo que cuestan los bebés. Claro, pensando en que la mayoría de estas revistas se financian bastante a través de la publicidad que incorporan lo lógico es que los estudios, muchas veces de su propia cosecha, le quiten las ganas a cualquiera.
¿Tanto cuesta un bebé?
La verdad es que no. Los bebés cuestan muy poco, porque necesitan muy pocas cosas y muchos de los cacharros que adquirimos, totalmente convencidas de que van a ser imprescindibles, se quedan luego ahí, sin estrenar en muchas ocasiones, o sin amortizar la mayoría de las veces.
Continuar leyendo

La alimentación infantil: junto con el sueño, el tema estrella de todo padre primerizo.
Es de sobras conocido que cada vez hay más niños obesos. También se sabe que la obesidad empieza cada vez más pronto. Así no es dificil encontrarse niños de dos o tres años realmente gordos. Otro dato a tener en cuenta es que los niños de biberón son, a partir de cierta edad, más gordos que sus primos de teta. Según las nuevas tablas de crecimiento de la OMS los niños alimentados con biberón en los países industrializados que hace un par de años se consideraban normales en cuanto al peso (y de hecho se utilizaban para marcar el estándar ideal) ahora son gordos. Y los niños que antes eran gordos ahora pueden tener un problema.
Existe un mito universalmente extendido que dice que a los niños hay que enseñarles a comer y que hay que hacerlo desde el principio. ¡Cómo si los adultos comieramos bien!. Si esto fuera así ningún adulto, o muy pocos adultos, sería obeso. Y cada vez son también más. Bien, tal vez tenga cierta parte de razón y haya que enseñar a los niños a no comer como comen sus padres. Claro que esto es muy dificil, porque los niños principalmente aprenden con el ejemplo.
Pero ¿sólo con el ejemplo?
¿Qué entiendes tú por enseñar a comer? Bueno, tu bebé es muy pequeño, así que de momento nos conformamos con que coma de forma sana. Los modales o aprender a utilizar los palillos chinos están fuera de su capacidad, así que, mientras no tenga la habilidad suficiente para llevarse la cuchara a la boca, nos olvidaremos de enseñarle etiqueta y nos conformaremos con que adquiera hábitos saludables. Una postura muy lógica, si no fuera por uno pequeño detalle: tu bebé come mejor que tú. Continuar leyendo