
Hoy hace dos años que nos dieron el alta hospitalaria. Más o menos a la hora de comer, pocket Lara, con sus 1860 gramos conseguidos a base de esfuerzo, cuidados, cariño y gran profesionalidad, llegó a casa.
Si nada te prepara para tener un parto prematuro y encontrarte con tu esperado bebé en una incubadora, rodeado de máquinas que pitan y chasquean sin parar, conectado a un montón de cables y con más aspecto de polluelo que de bebé humano, el hecho de llegar a casa tampoco es un paseo.
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La alimentación infantil: junto con el sueño, el tema estrella de todo padre primerizo.
Es de sobras conocido que cada vez hay más niños obesos. También se sabe que la obesidad empieza cada vez más pronto. Así no es dificil encontrarse niños de dos o tres años realmente gordos. Otro dato a tener en cuenta es que los niños de biberón son, a partir de cierta edad, más gordos que sus primos de teta. Según las nuevas tablas de crecimiento de la OMS los niños alimentados con biberón en los países industrializados que hace un par de años se consideraban normales en cuanto al peso (y de hecho se utilizaban para marcar el estándar ideal) ahora son gordos. Y los niños que antes eran gordos ahora pueden tener un problema.
Existe un mito universalmente extendido que dice que a los niños hay que enseñarles a comer y que hay que hacerlo desde el principio. ¡Cómo si los adultos comieramos bien!. Si esto fuera así ningún adulto, o muy pocos adultos, sería obeso. Y cada vez son también más. Bien, tal vez tenga cierta parte de razón y haya que enseñar a los niños a no comer como comen sus padres. Claro que esto es muy dificil, porque los niños principalmente aprenden con el ejemplo.
Pero ¿sólo con el ejemplo?
¿Qué entiendes tú por enseñar a comer? Bueno, tu bebé es muy pequeño, así que de momento nos conformamos con que coma de forma sana. Los modales o aprender a utilizar los palillos chinos están fuera de su capacidad, así que, mientras no tenga la habilidad suficiente para llevarse la cuchara a la boca, nos olvidaremos de enseñarle etiqueta y nos conformaremos con que adquiera hábitos saludables. Una postura muy lógica, si no fuera por uno pequeño detalle: tu bebé come mejor que tú. Continuar leyendo