Por mi culpa

Tu bebé nace en un hospital respetuoso con las madres y con los niños. Tras unas clases de preparación al parto en las que la información sobre lactancia materna es exhaustiva y han sido impartidas por una experta acreditada en el tema, que además te ha puesto en contacto con un grupo de madres lactantes que voluntariamente te han ido contando sus experiencias, dándote sus teléfonos y de una forma u otra han pasado a formar parte de tu vida.
El parto ha sido estupendo, pero no tiene porqué. Como has parido en un entorno agradable, con profesionales llenos de comprensión que conocen la fisiología del nacimiento, la importancia de la empatía, la calma y el respeto por los ritmos, ni siquiera has necesitado epidural. Que existieran además otros métodos para ayudar a aliviar el dolor ha sido bastante provechoso. Tras el expulsivo, inundada de endorfinas y oxitocina natural estás exultante, alerta y parece como si no acabaras de dar a luz. Nada más nacer tu bebé es colocado sobre tu tripa, aún sin cortar el cordón umbilical. Mientras la placenta sigue proporcionándole oxígeno el niño se va adaptando a la vida y comienza a reptar, hacia tu pecho.
En una habitación en calma, caliente y sin interferencias, tu bebé y tú permaneceis juntos piel con piel el tiempo necesario para que el propio niño encuentre el pezón. El primer agarre siempre se hace bien y es la base para que el bebé no pierda el reflejo de succión. Dar de mamar no duele y lo estás comprobando por tí misma.
Durante los siguientes días la experta en lactancia pasa a menudo a comprobar que no necesitas nada. El pediatra te explica que es normal que haya perdido peso y que mientras mantenga signos de hidratación y lacte a demanda no hay problema. Te dan el alta con un bebé perfectamente agarrado al pecho, no hay ingurgitación, ni grietas. Te explican que lo que hay que controlar es que haga pis, por si tienes algún problema, pero te aseguran que probablemente no los haya. Amamantar y ser amamantado es algo natural, todos los mamíferos lo hacen sin demasiado alboroto.
Nadie te ha dicho que tu leche no alimenta, nadie te ha dicho que si no te sube tendrás que darle biberones, nadie te ha dicho que hay que ir espaciando las tomas y nadie te ha dicho que no lo cojas, que se va a acostumbrar.
En casa el resto de la familia se ocupa de todo mientras tú y tu bebé disfrutáis de unos maravillosos 40 días de inactividad casi total, pegados el uno al otro, lactando a demanda tú y él. Por si surge algún problema una experta en lactancia se pasó por tu casa los primeros días. Al mes y medio la lactancia está establecida. Nadie le ha dado chupetes, nadie le ha dado biberones de suero glucosado en el nido, nadie te dice que le des agua, nadie te dice que se queda con hambre. A las seis semanas la experta en lactancia acude a tranquilizarte en la primera crisis de crecimiento.
El pediatra del ambulatorio usa las tablas de la OMS, así que no piensa que tu bebé es flaco. Todas tus vecinas, parientes y amigas amamantan, así que están disponibles para cualquier cosa. Y si algo sucede tienes aquellos teléfonos que te dieron antes del parto. De vez en cuando los usas, para contrastar.
A las 16 semanas no tienes que volver a trabajar. Las bajas maternales son largas y para la que quiere volver antes al trabajo las empresas cuentan con estancias dedicadas a niños, atendidas por profesionales y a las que puedes acceder en cualquier momento durante tu jornada laboral.
Nadie te dice que tienes que ir sustituyendo tomas, que tu leche ya es agua, que a los seis meses comen sólo tres veces y que no debería mamar de noche ni que no duermas con él.
Tu lactancia llega hasta dónde tú y tu bebé queréis que llegue.
¿Fue así tu experiencia? ¿Entonces porqué te culpas?
Categorías: Actualidad, Lactancia
Etiquetas: Culpa, Fracaso de la lactancia, Semana Mundial de la lactancia materna





33 Comentarios
Aplausos, aplausos, aplausos!!!!
Fantástico, Irene!!!
Me hubiera gustado escribirlo a mí!!!
Besos!!!
Fantástico. No se me ocurre nada más que eso.
Yo también aplaudo, clap, clap, clap! Está genial, Irene…
Un abrazo gordo,
Louma
La culpabilidad que anida en la mujer al nacer su bebé parece ser tan fuerte que se nos olvida lo más obvio…
¡¡Una entrada genial!!
Irenem GENIAL….. tia, eres un genio!!!!!
Precioso articulo, creo que va a ayudar a muchas madres.
Y ademas proporciona una vision de lo que llegara a ser.
Lo conseguiremos entre tod@s.
Muy bueno. Enhorabuena.
Es también muy bueno para hacer notar que la defensa del parto respetado y la lactancia materna, no es que queramos volver a parir “como nuestras abuelas” ni debajo de un árbol, sino aunando respeto, sensibilidad, conocimiento y conciencia.
Enhorabuena, Irene, te saliste con este post!!!
Bravo Irene,
lo leo muy tarde, pero ha valido la pena.
Lo comparto, si me lo permites.
Gracias!
Acabo de leerlo. GENIAL!!
Acabas de describir la antítesis de toda sociedad patriarcal. Ojalá toda sociedad cambiara la culpabilización por el apoyo incondicional a la infancia y a su referente vital, la madre.
¡Fantástico artículo!
Muchas gracias Jordi. Me alegro de verte por aquí
Es increible lo en las nubes que me senti leyendo este post.
Que hermoso seria que las cosas fueran asi, no?
gracias, espero que le sirva de ayuda a muchas mamás que se sienten culpables por no haber podido dar el pecho, o por haber tenido un parto complicado, o por cualquier otra cosa. Las madres siempre nos sentimos culpables
Anda!!!! y ¿ en qué momento suena el despertador? pq ya sabemos que sieeeeepre hay alguien que viene a fastidiarte….suerte que tenemos las cosas bien claras.
Impresionante, he tenido la necesidad de compartirlo con gente muy cercana a mí. Creo que esto sí les reconfortará.
Gracias
Lloro al leer tu articulo. Por que sigo sintiendome culpable? Por que no tuve la informacion que tengo ahora? Por que , segun todos mi niña era flaca, se quedaba con hambre, la malcriaba cogiendola, debia comer solidos y no tanta teta????? por que?????????????????????????????????????????
No se puede volver atras?
No, no se puede. lo sé bien. Pero siempre se puede ir hacia delante, más allá, más que aquellas que ni siquiera se han dado cuenta.
Besos
Es que me encanta! el otro día lo buscaba y no lo encontré y hoy navegando,y saltando de un sitio a otro he venido a parar aqui.
Te lo cojo
Besotes.
Amén!
Ojalá, algún día…
esxcelente artículo. muchas gracias, lo difundiré.
Oh, por Dios, ¿pero esa versión de la maternidad y de la lactancia existe??? Comparada con mi experiencia suena tan irreal… Casi me me haces llorar, Irene. Planté la lactancia a las 3 semanas y sí, me siento culpable. Pero mi lactancia empezó con mal pie, con 7 horas de separación madre-hija tras una cesárea que me impidió el contacto piel con piel y el primer agarre. Si hubiera sabido que esos primeros momentos que no pudimos compartir eran tan importantes…
Pues uno no tiene que sentirse culpable de las cosas que escapan a su control. Esa versión de la maternidad y la lactancia no existe, por eso fracasan tantas lactancias, lo que no quita que debería ser así, eso debería ser lo normal. La culpa es muy mala compañera, te victimiza y te paraliza. Es mucho mejor cabrearse con los verdaderos responsables, asumir nuestra parte de responsabilidad y tratar de cambiar lo que sea, para el futuro de una misma o el de sus nietos. Besos y nada de llorar
Yo creo que siempre nos sentimos culpables porque siempre queremos lo mejor para nuestros hijos, y de alguna manera lo que les damos nunca nos va a parecer suficiente… yo tuve una cesárea, a las 3hrs me trajeron a mi hijo pero tardó más de 24hrs en prenderse al pecho… no lo soltó en 24 meses pero yo sigo sintiéndome culpable por no haber insistido más en esas 24hrs que no tomó pecho…
Precioso, espero que algún dia el embarazo, parto y lactancia se vivan así… enhorabuena
Me ha parecido genial! Ojalà algun dia esto sea lo normal!!!
Yo tmb tuve cesarea y el tiemPo separadas aun fue mayor x una hipoglucemia! Pero gracias al sacaleches y mis ideas claras lo consegui! SigO dando el pecho despues de 8 meses con prblmas de frenillo y ganancia de poco peso todo una odisea!! Pero lo hemos conseguudo y no ne siento culpable!!!
Muy bueno, sí.
Pero si bien culpable no, creo que uno sí es responsable de no saber.
Uo sé que soy responsable de haberle dado un parte de mi…. a mi hija, de no haber sabido cómo eran las cosas y haber buscado más y mejor.
Pero muy bueno el escrito.
Un saludo.
Todo muy idílico, ojala fuera tan fácil y tuvieramos tanto apoyo y tan ayuda. pero no siempre salen las cosas como queremos
Sería bonito que nos encontráramos con ese ambiente en la maternidad, pero creo que las ganas verdaderas de lactar también influye para superar los obstáculos, a veces externos y otros internos, y en fin, para disfrutar de este gran regalo para madre e hij@.
ou porque as culpas, às outras mães que são diferentes de ti? Obrigada por este texto tão puro
Excelente! Fuera culpas! Eso sí, una vez que nos informemos de como debió ser, MUJERES: dediquemonos a sembralo en la mente y en el corazón de mamis que vienen detrás! Ese es nuestro GRAN aporte a esta revolución del amor!
Anoche volví a leer tu escrito en el libro “Una nueva maternidad”, se lo pasé a mi esposo y se quedó frío! Me dijo que espera que para cuando nuestra hija sea madre, hayamos avanzado muy cerca de lo que tu nos expones!
genial..sinceramente…da en el clavo…realmente es la misma situación en la que estuve…pero exactamente opuesta…dejar de culparse…