
Hoy recuperamos esa tradición de los viernes en la que las protagonistas sois vosotras y vuestras historias, con una historia de parto que me tocó de cerca y que, de nuevo, tuve la suerte de vivir a pesar de las distancias gracias a las redes sociales, vía twitter.
Con la antena puesta. Así ando yo la mitad del tiempo cuando leo a “mis madres” twitteras, un grupo al que cada vez se une más gente y en el que es imposible no sentirse implicada en cierta (gran) medida cuando ves que algo no va como debiera. Y como cada día somos más, estar al tanto es cada vez más fácil. Así que aquel día en el que aquella chica de twitter, bonicacha, dejó ver que tenía problemas con su ginecólogo a causa de su cesarea anterior, la cosa salió casi en automático. Un poco alejada ya del activismo “activo” – que de vez en cuando hay que recuperar fuerzas – pero con la suerte de tener bien localizado al personal, mi hermana y yo pusimos a bonicacha en contacto con mujeres, madres que habían pasado recientemente por la misma experiencia y que podrían ayudarla de forma mucho más eficaz. Y nosotras mientras a acompañar, aunque fuera de lejos.
Porque es así de sencillo. Y porque merece la pena.
Las redes de madres funcionan y lo hacen porque nosotras, las histéricas, somos empáticas, amables y somos capaces de entristecernos con el sufrimiento ajeno y alegrarnos con los éxitos de otros, aún cuando nosotras mismas no hayamos logrado lo mismo. Es porque tenemos menos miedo. Y eso es lo que estas historias de partos demuestran, que somos valientes, mucho más cuando trabajamos juntas.
Os dejo las dos historias de parto de Chabela, unas historias muy parecidas a las de tantas mujeres luchadoras, que además de haberle plantado cara al sistema en beneficio de sus hijos, son después capaces de compartir sus victorias – porque siempre que plantas cara ya has vencido – con todas las demás.
Muchas gracias, Boni bonita, sin este feedback seguir en la trinchera sería mucho más difícil. Me hiciste llorar.
Y os recuerdo que podéis seguir enviandonos vuestras historias de parto al correo electrónico sermamas@gmail.com. La victoria de Chabela es una victoria de todas. Disfrutadla
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Hace unos años un artículo publicado en El País nos dejaba con los dientes largos al relatar cómo se vive la maternidad en países como Islandia. Todas con ganas de ser altas y rubias, los informes anuales de OMS-UNICEF siguen afirmando que los mejores países del mundo para ser mujer son los nórdicos, entre otras cosas por la protección social, política, económica y estatal que recibe la maternidad, un asunto que, pese a quién pese y por mucho que se intente compartir, incumbe sólo a las mujeres. Puedes ser padre, incluso puedes ser considerado el mejor padre del mundo, pero no eres madre – y, dejando a un lado a los pigmeos Aka, si no eres sueco tampoco vas en la lista, ya que la protección a la maternidad de los países nórdicos no sólo protege a madres e hijos, sino que de rebote protege también a los padres. Políca familiar, que se llama.
Una de las cosas más destacables de aquel artículo eran las entrevistas a mujeres-madres del país y sobre todo su visión de la maternidad. La maternidad en países como Islandia es una opción que se elige libremente. Contaba una de las madres islandesas que allí no es raro encontrar chicas embarazadas en la facultad, que el apoyo social y estatal a las madres consigue que la maternidad – o más bien la crianza a dedicación plena como la requieren los más pequeños – no se vea más que como otra faceta de la vida, que como mucho va a retrasar tus estudios un par de años, pero no va a impedirte realizarte como persona, sino más bien todo lo contrario. Y es que las mujeres somos madres y maternidad y crianza son parte de nuestra sexualidad.
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¿Hay algo más bonito que mirarte en los ojos de un niño?
Uno de los problemas de salud más frecuentes, sobre todo durante esta época del año de catarros y gripes y también en primavera con las alergias o en verano con las piscinas, es la conjuntivitis. La inflamación de la mucosa conjuntiva del ojo suele estar producida por virus, bacterias o alérgenos tipo polen y causa bastante molestia, sobre todo a los más peques.
Ojos llorosos, sensación de arenilla, legañas constantes, escozor… los síntomas de una conjuntivitis son muy fáciles de detectar. Ahora en invierno, cuando los mocos suben literalmente hasta la bandera y las bacterias pueden provocar conjuntivitis asociadas a infecciones respiratorias, una vez descartada la necesidad de antibiótico, si se trata de un virus no queda más remedio que aguantar e intentar aliviar las molestias.
La homeopatía es una buena aliada para todo tipo de conjuntivitis, pero principalmente en aquellas cuyo origen es un virus o una alergia. El uso de medicamentos homeopáticos para aliviar las molestias de esta patología tiene además, como siempre, la ventaja de no tener contraindicaciones ni efectos secundarios y por eso es muy útil en niños o bebés pequeños, en los que además las molestias pueden causar irritación y mal humor. De ese mal humor que, encima, se transmite a todos los que te rodean, y es que un bebé irritable acaba con la paciencia del más pintado.
Además, la principal ventaja de la homeopatía para el tratamiento de la conjuntivitis en relación a los medicamentos tradicionales es que se admitistra de forma oral y no por vía tópica. En forma de gránulos, grageas o jarabes, no tener que inmovilizar a un bebé irritado porque le molestan los ojitos para aplicarle un colirio es desde luego de gran ayuda. Cualquiera que haya tenido que administrar por vía tópica un colirio a un niño muy pequeño sabe a lo que me refiero, una tarea que en ocasiones se convierte en directamente un imposible.
Pero además, la homeopatía puede ayudarnos en el tratamiento de otros problemas oftalmológicos entre los que uno de los más destacables es la fatiga ocular producida por los monitores de ordenadores o las pantallas de los smartphones y tablets. Para todas nosotras, que además de madres preocupadas somos un poco geeks y nos pasamos la vida en la red, la homeopatía puede ayudarnos a seguir y seguir y seguir y no perdernos nada de los que se cuece en internet, sin mencionar por supuesto que muchos de los trabajos en la actualidad requieren horas y horas de permanecer mirando a un monitor brillante.
Junto a las recomendaciones típicas para evitar este tipo de molestias, usar filtros protectores, descansar la vista cada poco rato focalizando la mirada en un punto fuera de la pantalla, usar suero fisiológico para limpiar y humedecer, etc. y, sobre todo, ese imposible que es no abusar de la tecnología. Los medicamentos homeopáticos nos ayudarán a aliviar las molestias oculares de esta vida tan moderna.
Conservar los ojos sanos es una obligación. Podéis completar la información escuchando en esta entrevista a la doctora Mariví Pérez, oftalmóloga y directora del Centro Homeo Visión, Centro Oftalmológico y Homeopatía de la Visión. Y que te sigan diciendo eso de “qué bonitos ojos tienes”.
Foto | saturn

La nueva moda. Carmen Machado – la misma que nos deleitó hace unos meses con aquel famoso Madre o Vaca – se descuelga ahora con otra etiqueta que pretende englobar a un montón de mujeres que cada día trabajan para conseguir que las madres (todas) disfruten de un parto y una crianza en los que se respeten sus necesidades y las de sus hijos.
Mezclando churras con merinas, como casi todo el que pontifica sobre este tema sin haberse informado demasiado, resulta que yo, que soy partidaria de la lactancia materna, del colecho y por supuesto de los partos respetados, además tengo que comer productos ecológicos, usar pañales de tela, ser vegetariana y no sé si practicar la placentofagia, tal vez una vez al mes – no me ha quedado muy claro. Ah y contratar a una “madre de día” que es una cosa muy de ahora, porque nunca, jamás, ha existido la figura de la niñera. O de la abuela.
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La cultura popular considera los genes como estructuras inamovibles, únicamente modificables por situaciones extremas como la radiación o la exposición a compuestos químicos muy agresivos que provocan eso que se llama “mutación” y que acaba, como poco en un cáncer (y como mucho en la aparición de otra especie).
Las investigaciones científicas nos han demostrado que la práctica es mucho más complicada que la teoría. Además de los genes estructurales, que codifican para proteínas y cuyas mutaciones drásticas pueden conllevar enfermedades muy graves, en los genomas de los organismos complejos existe otro tipo de genes cuya acción está mucho más influída por el medioambiente – y se habla de medioambiente como todos aquellos factores que rodean a un individuo. Son los genes reguladores, que, como su nombre indica, regulan la expresión de otros genes. Esto implica que padecer una enfermedad relacionada con los genes no es imprescindible tener una mutación grave en alguno de ellos, sino que el ambiente en el que vivimos puede producir efectos muy parecidos.
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Llega la noche y con ella los monstruos de debajo de la cama…El miedo a la oscuridad es una constante en las noches de familias con niños, al menos durante un cierto tiempo. Esconde además muchas otras cosas, principalmente miedo a quedarse solo, irse a dormir puede ser estresante si no lo llevamos bien, sobre todo al principio. Acostarse con los hijos ha sido siempre mi opción. El colecho se ha practicado y se practica aún en muchas zonas del planeta y dormir separados, como se duerme en Occidente, en realidad es sólo una costumbre muy corta en toda la historia de la humanidad.
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