Pautas para detectar la anorexia y bulimia en la infancia y la adolescencia

Pautas para detectar la anorexia y bulimia en la infancia y la adolescencia

Las conductas alimentarias y los patrones a la hora de comer son muy diversos. Hay quienes comen simplemente por sobrevivir y algunos sin embargo, disfrutan enormemente de la comida. Unos engordan con facilidad y otros sin embargo pese a comer bastante no engordan apenas.

Hablamos de trastornos en la conducta alimentaria cuando sus patrones en la alimentación llegan a tal extremo que pueden llegar a perjudicar la propia salud. Los más conocidos son la anorexia y la bulimia, que, aunque es cierto que son trastornos distintos, muchas personas sufren síntomas de ambas enfermedades o alternan etapas de ambos problemas a la vez y a lo largo del tiempo.

Desde siempre, la anorexia y la bulimia han sido más frecuentes en las mujeres que en los hombres, muy probablemente porque ellas soportan más la presión social del “tener que estar delgadas para estar bellas”, como canon de belleza impuesto en la sociedad de las últimas décadas.

Algo realmente curioso y alarmante es el aumento en la incidencia de estos trastornos en personas cada vez más jóvenes, es decir, durante su infancia o adolescencia.

¿Cómo diferenciarlas?

Pese a que, como hemos dicho anteriormente, es frecuente que se alternen una con la otra en muchas ocasiones, hay algunas diferencias importantes entre estos dos trastornos. 

Anorexia 

Se caracteriza principalmente por el miedo a engordar, por lo que la persona disminuye al máximo la ingesta y se ayuda del uso de diuréticos y laxantes con excesiva frecuencia. Normalmente están muy obsesionadas con el ejercicio físico.

Muchas de ellas comienzan con una dieta de adelgazamiento para llegar a un peso determinado pero nunca les parece suficiente, puesto que tienen una imagen distorsionada de su cuerpo, de modo que se ven constantemente gordas. Eso les lleva a comer cada vez menos cantidad de alimentos y limitar al máximo las grasas y los hidratos de carbono.

Como consecuencia suelen tener un peso muy por debajo de lo que les corresponde por edad y talla.

Hay que aclarar que pese a que el término “anorexia” significa pérdida de apetito, los pacientes con anorexia no pierden el apetito. Su obsesión por adelgazar les hace evitar comer pese a la necesidad de hacerlo.

Bulimia 

Los pacientes con bulimia, generalmente de edades mayores a los que padecen anorexia, tienen también mucho miedo a la gordura y al sobrepeso pero suelen intentar controlarlo realizando atracones de comida y después provocándose el vómito y poder “compensar” de este modo el exceso de comida ingerida.

Suelen tener un peso normal o incluso algo por encima de lo recomendado y también suelen ayudarse de laxantes y diuréticos para controlar este peso.

¿Qué consecuencias tienen los trastornos de la conducta alimentaria?

Si no se detienen a tiempo y se reestablece el normopeso las consecuencias pueden ser muy graves.

Las personas con anorexia o bulimia suelen sufrir dificultad para concentrarse, insomnio, depresión, estreñimiento, sensación de frío intenso, debilidad muscular y cefaleas. Es bastante común que se pierdan algunas piezas dentales o se tenga más fragilidad en los huesos por la falta de calcio necesario en la dieta.

El vómito constante hace que la acidez del estómago disuelva el esmalte de los dientes, produzca arritmias, debilidad muscular y posible daño renal.

Si se abusa del uso de laxantes los músculos abdominales se lesionan pudiendo producir un estreñimiento crónico que costará tratar.

Si no se detiene a tiempo y la persona pierde mucho peso es necesario el ingreso hospitalario para la reposición de líquidos y electrolitos y evitar la deshidratación grave. Si la paciente sigue negándose a comer se debe alimentar por sonda y evitar así que siga produciéndose pérdida de peso.

¿Cuál es su tratamiento?

El tratamiento para la anorexia y la bulimia deben estar enfocados siempre desde distintas especialidades médicas. La actuación conjunta del psiquiatra y /o psicólogo y el nutricionista sería lo más adecuado.

La actuación psicológica no se debe abarcar exclusivamente desde el papel del psicólogo o terapeuta. Para esto es imprescindible la colaboración e implicación de la familia, amigos y compañeros. Es necesario que la persona no se vea sola en esta situación, hacerle entender que no está gorda, ayudarle a reconocer su situación y que consiga ver que necesita apoyo profesional.

En el caso de las pacientes con bulimia, muchas veces ellas se sienten culpables y avergonzadas por sus conductas de modo que la empatía hacia ellas será básica para continuar con el tratamiento y ayudarla de manera global.

¿Puede ayudar la homeopatía?

Respecto a los medicamentos homeopáticos hay que recordar que no se han descrito efectos adversos relevantes asociados a su toma. Además, son compatibles con otro tipo de medicamentos sin que existan interacciones entre ellos.

Sería importante evaluar bien cuáles pueden ser las causas del trastorno asociado a la comida y la obsesión con el peso antes de determinar el tratamiento homeopático a seguir.

Algunos medicamentos homeopáticos pueden ayudar en aquellos pacientes que alternan con frecuencia episodios de anorexia con bulimia.

Si la anorexia se debe a cuestiones de aislamiento e introversión, la homeopatía puede ser de ayuda. Por último, si la depresión o estado de tristeza mantenidos en el tiempo han podido generar el trastorno de la conducta alimentaria, esta terapia resulta también una opción.

0 Comentarios

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*