Llagas bucales

llagas

Las aftas son esas pequeñas lesiones en la cavidad bucal, conocidas familiarmente como llagas, benignas, en general no contagiosas – siempre que no sean debidas a algún virus – y muy, muy molestas. Aparecen con muchísima frecuencia en niños y adolescentes y suelen estar asociadas a episodios de estrés y también a algunas alergias alimentarias (aunque esto último no está nada claro).

Los niños suelen pasarlo fatal, sobre todo los bebés. Para ellos son un verdadero incordio porque dificultan la succión y provocan que el lactante no quiera tomar el pecho o el biberón. La falta de vitaminas puede ser una de las causas de que aparezcan llagas en la boca y, por eso, si tu niño tiene aftas frecuentemente es conveniente que consultes con el pediatra.

Evitar las aftas es casi imposible, aparecen de repente y se van sin dejar rastro, sin que tengamos muchas veces ninguna pista de cómo ni por qué. Exceptuando esas aftas debidas a los mordiscos -conocer la causa tampoco mejora el mal humor que se nos pone- llevar una alimentación sana y una higiene correcta son las únicas medidas para tratar de evitarlas, aunque no siempre funcionen.

Remedios caseros para las llagas podéis encontrar a cientos navegando por la web. Yo particularmente recuerdo unas horrorosas pastillas de clorato potásico que tenían que colocarse directamente encima de la herida y que escocían una barbaridad, casi era peor el remedio que la enfermedad. Enjuagues de caléndula o zarzamora, comerse una manzana después de cada comida, manzanilla… hasta sal y vinagre he leído por ahí (y prefiero ni pensarlo). La realidad es que, como siempre, si tu hijo o tú misma tenéis muchas llagas, además de intentar rebajar el nivel de estrés y descansar, lo mejor es consultar con un profesional.

La homeopatía también puede ayudarte a aliviar estas molestas lesiones. Su práctica administración la convierte en una gran aliada principalmente para niños muy pequeños, que no saben enjuagarse y que, por supuesto, no van a tolerar nada que aumente el escozor. Consultando la nueva adquisición de la librería de Boiron, el libro “¡Funciona! Niños sanos todo el año” de Isidro Vigara Lizandra, encuentro que para las llagas el medicamento más efectivo es el Borax 7CH, sobre todo para ésas que aparecen en la cara interna de las mejillas y en la lengua. Podéis echarle un vistazo en las páginas 71 y 72. Por supuesto, consultar con el pediatra para resolver todas las dudas.

¡Y que sea leve!

Foto | rabble

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