El botiquín homeopático de verano

F_463431_4YhMo6G4NfTlZsgyHD1fTQi1BcQEfx

¡Vacaciones! ¡por fin! casi un año de espera pero ya estamos listos ¡nos vamos!. Cogemos a nuestros pequeños y nos ponemos en marcha. Avión, barco o coche: arrancamos y nos vamos. Todo en orden: juegos para los niños, botella de agua para la sed, tentempié para el hambre repentina, incluso la paciencia en preaviso ante el “¿cuándo llegamos?” de nuestros queridos niños. Pero entonces, cuando parece que por fin hemos conseguido un viaje tranquilo, oímos la frase de cada año “mamá me estoy mareando, voy a vomitar”…

Tranquilidad, muchos serán los pequeños imprevistos que surjan en vuestras vacaciones… los mareos de los peques en el coche, las picaduras de los bichos, las molestias gastrointestinales, la inflamación de algún que otro golpe o caída o el enrojecimiento solar, en el fondo son algo que puede ocurrir y de hecho ocurre algún que otro verano en mayor o menor medida. Pero no tienen por qué amargaros las vacaciones. Aparte de los consejos para intentar prevenirlos, meter en la maleta un “botiquín homeopático imprescindible” puede ser un buen aliado para aliviar aquellas molestias que no sean graves.

Os dejamos aquí algunas indicaciones para los casos más habituales:

• Mareos en vehículos: las manifestaciones del mareo producido por movimiento, denominado mareo cinético, son siempre las mismas: sensación de malestar, sudores fríos, a veces vértigos y finalmente náuseas o vómitos. ¿El origen? el oído interno. Cuando estamos a bordo de un vehículo, nuestro cuerpo sufre movimientos y sacudidas repetidas y nuestro cerebro recibe dos informaciones contradictorias: nuestros ojos indican una posición estable, mientras que el oido interno percibe movimiento, eso explica todo el malestar. Estos mareos en coche afectan sobre todo a los niños (a causa de su mayor sensibilidad) y sobre todo a partir de los tres años (antes el caracol del oído interno no está formado).
¿Cómo prevenirlos? Que el niño mueva la cabeza lo menos posible, que fije la vista en la carretera o el paisaje lejano (esta referencia visual compensa la disfunción del oído) o inclinar un poco la cabeza hacia atrás pero manteniendo los ojos abiertos. Evitar que inclinen la cabeza hacia delante para leer o jugar. Parar de vez en cuando para que puedan andar un rato y tomar el aire. No viajar con el estómago vacío, las contracciones del estómago y el descenso de la cantidad de azúcar en sangre, empeoran las cosas: comer antes de salir -sin demasiadas grasas ni exceso de golosinas- y llevar pequeños tentempiés para el viaje -sandwiches, galletas, fruta- Y si todo esto no funciona, los medicamentos homeopáticos pueden aliviar o hacer desaparecer la sensación de mareo, con la gran ventaja de no producir somnolencia.

• Quemaduras solares e insolación: los más pequeños no tienen melanina suficiente para protegerse del sol, por eso es muy importante que a los menores de 3 años no les dé el sol directamente. Además de prevenir las quemaduras solares y las consecuencias que pueden acarrear, hay que evitar la exposición solar en las horas de mediodía (de 12 a 16 horas) y aplicar protectores solares. No obstante, a veces, las ganas por darse un chapuzón o jugar en la arena son superiores y acaban quemándose. Si ocurre eso, una vez más, existen medicamentos homeopáticos en forma de cremas o geles que calman estas irritaciones.

• Golpes, caídas y pequeños cortes superficiales: el buen tiempo invita a practicar deportes al aire libre, correr, saltar… en definitiva, nuestros niños no paran. Pues también aquí la homeopatía puede sernos de gran ayuda.

• Trastornos digestivos y diarreas: en verano que nuestros pequeños intenten comerse todos los helados posibles antes de que la vacaciones terminen, o todas las golosinas y refrescos… es algo habitual. Si a pesar de intentar controlarlo la negociación con ellos no funciona, lleva en tu botiquín los medicamentos homeopáticos que pueden aliviar la sensación de pesadez que se produzca o aquellos que ayudan a aliviar las pequeñas diarreas estivales.

• Picaduras de insectos: mosquitos, avispas, abejas, arañas… parece que todos hubieran estado en ayuno esperando a “ponerse morados” a costa de nuestros “dulces y tiernos vástagos”. Bien, siempre que las picaduras no sean múltiples, estén localizadas cerca de la garganta o se hinchen mucho -pues en esos casos debemos acudir al servicio de urgencias más próximo- nuestro botiquín homeopático puede hacer mucho por aliviar y mejorar las dichosas picaduras y sus picores.

En fin, desde Ser Mamás esperamos que todas estas indicaciones y consejos os ayuden a tener un verano tranquilo del que disfrutar todos los días. No tenemos más que añadir que un ¡Felices vacaciones!

0
1

1 Comentario

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*