¿Qué puedo hacer si mi hijo no quiere ir al comedor escolar?

Una de las desventajas de la vida moderna es que las familias casi nunca pueden comer juntas, al menos, entre semana.

Los comedores escolares, tal y como está diseñada la sociedad actual, son fundamentales para casi todas las familias en las que ambos progenitores trabajan durante jornadas largas y casi siempre discontinuas, y comen fuera del hogar. Una solución para los padres pero que no entusiasma a todos los hijos.

Muchas son las historias y experiencias personales alrededor de los comedores escolares que pueden ir desde platos sin sabor, verduras imposibles de comer, reglas estrictas, etc. Lo que sí puede ocurrir es que estas experiencias de niños nos marquen para nuestra dieta de adulto. Seguro que todos hemos oído en alguna ocasión decir que ese o aquel plato no nos gusta porque “le cogí asco en el comedor del colegio”. Lo cierto es que cada vez es más común ver colegios y comedores escolares donde se sigue una dieta mediterránea y saludable.

Además, la comida no es solo un conjunto de alimentos, también es una actividad de socialización.[1] Llevarse bien con la comida desde pequeños es imprescindible para no tener problemas alimentarios después. El momento de la comida ha de ser relajado e incluso divertido, sin estrés ni obligaciones.

Debido al número de alumnos, el tiempo y las circunstancias e instalaciones del comedor, puede darse que el hecho de que el comedor escolar caiga en ese error en el que la rigidez y la falta de opciones provocan una rechazo por parte del alumno. Tener claro que no todos los niños comen lo mismo y que nunca se debe obligar a un niño a comer es el primer consejo sobre alimentación para padres, colegios y cuidadores de comedor. Por ello, establecer un buen diálogo con los responsables de tu hijo durante la jornada escolar es imprescindible para que todo vaya lo mejor posible.

Te recordamos que la homeopatía puede ayudarte también a paliar síntomas derivados de trastornos relacionados con la alimentación de tus hijos. Una de las características de los medicamentos homeopáticos es que no han descrito, hasta la fecha, efectos adversos relevantes asociados a su toma y porque pueden ser utilizados solos o en combinación con otros tratamientos, según el criterio del profesional sanitario. En cualquier caso, como siempre, te recomendamos que pidas consejo a tu médico o farmacéutico.

[1] Salud en Familia [Internet] Alimentación y crianza  Salud [Consultado 13 de septiembre de 2017]  Disponible en: http://www.saludenfamilia.es/general.asp?seccion=140
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