¿Por qué mi bebé nacerá con poco peso?

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Durante el embarazo un de los datos que se estudian con detenimiento es el peso que adquiere el feto a lo largo de las semanas. Las ecografías, especialmente las que se realizan desde la segunda mitad del embarazo, sirven para medir ciertas partes fetales como el diámetro de la cabeza, la longitud del fémur y el perímetro del abdomen, que nos ayudan a realizar el cálculo estimado y aproximado del peso que tiene el feto.

Existen muchos otros parámetros que nos advierten de si el bebé está bien o no dentro del útero materno, pero el peso es un dato muy valioso.

Para comprobar que el peso de tu futuro bebé es el esperado se hará uso de unas tablas de medidas estándares del peso que debería tener el feto según la semana de embarazo en la que se encuentra, lo que conocemos como “peso adecuado para la edad gestacional”, algo similar a las tablas de crecimiento que se usan en las consultas de pediatría en los niños.

¿Cuál es la causa de que mi bebé no crezca lo suficiente?

Existen dos razones principales por las que el bebé puede no crecer suficientemente:

  • Que el nacimiento sea prematuro. Lo normal es que el parto se inicie a partir de la semana 37 y antes de la 42. Cuando las contracciones se inician antes y el parto se desencadena antes de haber llegado a la semana 37 del embarazo, estamos ante un parto prematuro. Cuanto más prematuro nazca tu bebé, más bajo puede ser su peso, y más aún si tenemos en cuenta que en las últimas semanas de gestación tiene lugar  el mayor aumento de peso fetal porque es cuando más tejido adiposo acumulan.
  • Que el feto tenga un crecimiento limitado, es decir, exista alguna causa que impide que el bebé no crezca lo adecuado para su tiempo de embarazo. En algunos casos, estos bebés son pequeños simplemente porque los progenitores también lo son, es decir, genéticamente tengan esta información. En otros casos, sin embargo, existe alguna causa que lo impide, bien causa materna o bien causa fetal.

Algunas de estas causas son la hipertensión arterial, la diabetes, ciertos problemas cardíacos o pulmonares de la madre, algunas infecciones, problemas relacionados con la placenta, la desnutrición materna o el consumo de sustancias adictivas como el tabaco, alcohol u otras drogas durante los meses de gestación.

Si mi bebé nace con bajo peso, ¿tendrá más problemas médicos?

Los bebés prematuros, si es el caso, y los que nacen con un peso no acorde a la duración del embarazo, suelen estar más vigilados por el pediatra al nacimiento y los días siguientes.

Es más probable, sin duda, que los bebés que nacen con un peso bajo tengan más dificultades a la hora de adaptarse a la vida fuera del útero que los bebés con un peso normal.

Dependiendo del caso, de la prematuridad, del peso al nacer y de su estado global en los primeros minutos de vida el bebé podrá quedarse en la planta con su madre en el postparto o, por el contrario, necesitar ser ingresado en la unidad neonatal para una observación más cercana y la realización de una serie de cuidados.

Generalmente los problemas que suelen derivarse en este tipo de bebés están relacionados con la inmadurez de sus órganos y su escasa cantidad de reserva de grasa corporal, por lo que suelen estar más fríos, tener más dificultad para respirar de forma autónoma y eficaz y sufrir más hipoglucemias. En algunos casos más graves la afectación llega a manifestarse en el cerebro, pudiendo sufrir hemorragias cerebrales por la fragilidad de los vasos que pasan por él, en el sistema digestivo o en la retina.

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