El cerebro de las mujeres responde más intensamente ante la tristeza y el dolor ajenos

padres empatía

El cerebro de las mujeres responde más intensamente ante la tristeza y el dolor ajenos. Así lo afirma un estudio que recogía hace unos días Armando Bastida en Bebés y Más y que me comparten hoy en FaceBook. El estudio se ha realizado en la Universidad de Navarra y tanto su planteamiento como sus resultados son bastante simples: cuando hombres y mujeres ven fotografías de rostros tristes o de personas que sufren sus cerebros no reaccionan igual. Las mujeres reaccionan más ante la tristeza y por tanto podría decirse que son (somos) más empáticas.

En las últimas décadas se está haciendo un especial hincapié en mostrar las diferencias neurológicas entre los sexos, en un discurso que según cómo se utilice puede ser bastante tonto, pero también peligroso. O todo lo contrario.

No soy una feminista de la igualdad, según algunos no soy ni siquiera feminista. No me gustan las etiquetas, aunque yo sí me defino como feminista, creo que hombres y mujeres no somos iguales, ni falta que hace. Pero todos estos estudios que intentan demostrar que las diferencias entre nuestro comportamiento son biológicas y por tanto insalvables, predeterminadas e inmutables me producen risa y a la vez miedo.

Es verdad. La realidad, además de los estudios científicos, nos muestra que estadísticamente las mujeres tendemos a ser más compasivas, sí, sufrimos más con el dolor ajeno. Armando habla de la forma en que cada uno de los dos progenitores responde por ejemplo al llanto del bebé. Pero estas diferencias, como muestran los estudios, se producen en el neocórtex. Y el neocórtex humano se desarrolla principalmente al interaccionar con el medio, o sea, la cultura.

Creo que existen diferencias entre hombres y mujeres, creo que estas diferencias están marcadas desde antes de nacer por la acción de las hormonas, pero también creo que nuestra civilización, nuestra cultura, se ha dedicado durante los últimos seis mil años a potenciar estas diferencias, hasta el punto de haber convertido ciertos comportamientos en casi (o sin el casi) patológicos – y cuando digo patológicos me refiero a que son, desde el punto de vista evolutivo, poco eficaces. Y algunos feos, muy feos.

Sí, es cierto, las mujeres podemos tener una tendencia mayor a reaccionar empáticamente ante el sufrimieto de otros, pero también hay estudios científicos que dicen que los padres que atienden al bebé acaban respondiendo de la misma forma que las madres, sincronizándose los tres. Y yo, que soy una idealista me quedo con eso. Con la capacidad del ser humano de ser lo que quiera ser. También los hombres. Por supuesto. 😉

Foto | madaise

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1 Comentario

  1. Elena Moreta 20 Enero 2014

    Ole, qué grande, estoy totalmente de acuerdo contigo.

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