Balances

Llega fin de año y toca hacer balance, esperando que no nos salga a deber.

Y yo este año he decidido aplicar mi nueva actitud de mirar sólo lo bueno también a este rollo de saldar cuentas con nuestro destino. Ha sido un año duro, el que me conoce lo sabe bien, pero he seguido construyendo cosas. Mis hijas crecen y son cada día más interesantes, más inteligentes y con muchas más opiniones, de hecho creo que tienen opiniones para todo. Sigue siendo increíble verlas crecer, sigue maravillandome el hecho de que ambas hayan salido de mi cuerpo, de que aquellos bultitos calentitos y suaves se estén convirtiendo (gracias a dios no muy deprisa) en dos mujeres que van a ser sin duda impresionantes. Seguimos abrazándonos, besándonos y durmiendo juntas y además cada día hablamos más, de más temas, de cosas cada vez más importantes. Me deja el fin de año con la confianza de que podrán ser felices cuando decidan dejarme.

Ha sido un año duro y el que me conoce lo sabe bien, pero he seguido construyendo cosas. Nueva gente, nuevos proyectos, nuevos amigos…no sé si hay algo en este mundo que me guste más que hablar, así que he buscado gente con la que hacerlo, cada vez más gente, cada vez gente más interesante, con más cosas que decir. Mirando hacia atrás, muy hacia atrás, a cuando era una adolescente tozuda e inflexible, me doy cuenta de la importancia de salir de tus círculos, de intercambiar experiencias con gente que es aparentemente diametralmente opuesta a ti, de lo que creces hablando con personas que opinan de forma diferente. Este año también ha ido de eso.

Construir vínculos y seguir aprendiendo, podría ser perfectamente el resumen de mi año. El balance es positivo

¿Cual sería el resumen del vuestro?

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