Viajar con niños. En tren

tren

Seis y medio, tres y dos años respectivamente. Tres dementes sueltas en un tren de la RENFE que además sufre un percance a mitad de camino y permanece hora y pico parado en mitad del campo. ¿Se puede sobrevivir a un viaje en transporte público con niños?

Pues se puede, ya que yo lo he conseguido. Madrid-Alicante-Benidorm-Calpe, con dos transbordos incluídos y un autobús para rematar, porque las estaciones de tren nunca quedan cerca de casa. Claro está que no iba sola. Mi hermana y yo frente al mundo y frente a las tres enanas.

La realidad es que la diferencia de edad se nota muchísimo. Las que tenéis niños muy pequeños quizás pensáis que siempre van a ser igual de movidos y que nunca se podrá salir de casa con ellos sin correr el riesgo de que te líen alguna en público. Pero no es así. Los mayores se entretienen bastante bien solos, no hace falta más que facilitarles los auriculares para ver la peli y acordarse de llevar la nintendo o alguna cosa que les permita concentrarse un poco, lo que ellos prefieran. Además te ayudan con los peques e incluso con las maletas.

El viaje no fue fácil, con un paseo por Alicante incluído, pero con paciencia y con risas se puede superar. Algunos trucos.

Lleva poco equipaje. En serio, eso que crees que es poco, no lo es. Reduce. Guarda sólo lo imprescindible. No hace falta llevar una bolsa llena de medicinas, vas a un pueblo civilizado, hay farmacias. Esto es además un buen ejercicio mental, una se da cuenta de todas las cosas que compramos y después sobran.

Comprueba los billetes. Nosotras tuvimos poca vista y no lo hicimos. Resultado: los dos billetes de adulto estaban en la cabecera del vagón y los dos infantiles en la cola. Habría sido un viaje muy agradable si no hubieramos contado con la compasión de los vecinos de sitio, que nos cambiaron el asiento. El interventor de RENFE asegura que él no puede responsabilizarse ni solucionar problemas de este tipo – aunque esto ya se verá, que los billetes los hemos guardado

Lleva muchos líquidos. Y cosas de comer. Olvídate por un día de la dieta sana. Patatas, gusanitos, galletas…lo que sea que los pueda mantener entretenidos

– Si, como nosotras, llevas un par de niños menores de cuatro años que no pagan billete, plantéate la posibilidad de comprar al menos uno, pueden compartirlo y no tienen que ir todo el viaje encima de ti.

Lleva cuadernos y pinturas de colorear. Ocupan poco y pueden salvarte un rato. Los artículos de entretenimiento son imprescindibles. Es mejor llevar juguetes que toallas, las toallas las compras en destino, creéme. Siempre que no ocupen mucho, claro.

Ten cien ojos, eso sí. Vigilar a dos enanas es estresante, pero sólo un poco más que vigilarlas en el parque, o quizás un poco menos, piensa que del último vagón no se pueden salir.

Olvídate de la vergüenza. Son niños y es difícil que “se porten bien” en un viaje largo. Comprobarás con ilusión que la mayor parte de la gente es capaz de verle el lado divertido a dos dementes gateando arriba y abajo por el tren. Y sobre todo les hace mucha gracia que en seguida aprendan a abrir las puertas – cosa que algunos adultos no consiguen en todo el trayecto. El resto de la gente que se aguante. El tren es un transporte público, lo que quiere decir que es para todos, niños incluídos. Si tienen problemas para recordar a sus propios hijos o su infancia, recomiéndales un psicólogo – si tienes un móvil con internet se lo puedes googlear en el acto, jeje.

Ármate de paciencia y riéte. Olvídate de la “buena madre”, ya la recuperarás mañana.

Y disfruta del verano con tus hijos, en cualquier parte.

Foto | Dunedin NZ

2 Comentarios

  1. Caro 8 agosto 2011

    :)))))))))))))))))))))))))))))

    me alegro del viaje, y de saberos a todas juntas, espero que disfrutando muchísimo de unos muy merecidos días de descanso.

    Un beso gordo gordo para las cinco :***********

  2. Caro 8 agosto 2011

    Ah, y los consejos me han parecido muy acertados. Añadiría que, si viajas con un niño que aún disfruta de una siesta mañanera o de tarde, hagas coincidir el horario del viaje con el horario del sueñecito. Si sólo es uno, claro. Si hay más niños, tienes que viajar con otra persona que te eche una mano con los demás 🙂

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