Vacaciones y deberes

deberes

No voy a cantar la cancioncilla por no hacer publicidad, pero si hablo de libros de vacaciones imagino que a todas os viene a la mente, en aquella época era el único que había. Invariablemente, año tras año, mi hermana y yo adquiríamos el dichoso librito de deberes para las vacaciones. Invariablemente, al menos yo, hacía dos o tres páginas los dos primeros días (mi hermana no llegaba ni a eso) e invariablemente acto seguido lo dejaba olvidado. A veces volvía a acordarme de él en septiembre, con cierto sentimiento de culpa, pero la culpa con entrenamiento se acaba pasando. Y fin de la historia, 1500 pesetas de las de antes tiradas a la basura sin utilizar.

Extraescolares, horarios ampliados, chino mandarín, judo, atletismo, inglés, informática, gimnasia rítmica, campamento de alpinismo, hora extra de ajedrez, campamento de tenis, hípica, natación y demás mandangas. Entre que los padres cada vez estamos más ocupados y necesitamos mantener ocupados a nuestros hijos, a ser posible en manos de otros y que existe una raza de progenitores que no ha asumido que si su hijo se parece a ellos el deporte se le va a dar fatal por mucho que lo apunten a clases de élite, los niños no paran, tampoco en verano.

Ana tiene deberes este año. No conformes con mandar deberes dos días por semana durante el curso (en primero de primaria), de una forma tan sádica que te fastidian todos los fines de semana y también los puentes, pues ahora en verano también tenemos que trabajar, no vaya a ser que se nos olvide sumar (que sí, que es posible que se olvide, pero que en un par de semanas se recuerda, es como montar en bici). Yo me estreso con tanta disciplina, en serio.

Mientras fabrica en su mente de forma autónoma la recta de los números enteros «el -1 es más grande que el -2 porque está más cerca del 0» Ana dixit para regocijo de su madre que sí, también ella cree que su hija es superdotada, el libro está ahí, en la estantería desde hace 15 días esperando que lo abra. Rectifico, ayer se marcó 13 páginas porque no hacía mucho de piscina, a saber cuándo lo volverá a coger. A pesar de que los libros ahora vienen con pegatinas resulta que a Ana le parece más entretenido aprenderse la tabla del 2, del 5 y del 10.

Primero de primaria, hemos aprendido a leer y a restar y a sumar, incluso llevando. ¿Es necesario comprar un libro para repasar? Es decir, lo que se aprende en primero de primaria es tan rudimentario que se practica a diario en la vida sin darte cuenta. Resta albaricoques, comprueba que le han dado bien las vueltas en la panadería…¿qué más queremos los padres? ¿Tenerlos ocupados durante la siesta? Pues un secreto, para eso está Bob Esponja.

Y el año que viene repasaremos cantando, igual que hacías tú.

En verano yo me divertía, fui buena estudiante y me saqué la carrera con nota. Y jamás, jamás, acabé el dichoso librito de vacaciones ¿por qué mis hijas no van a poder disfrutar igual?

¿Qué opináis de los deberes vacacionlaes? ¿Vuestros hijos tienen? ¿Los hacen?

Foto | ND Strupler

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3 Comentarios

  1. Nebetawy 28 julio 2011

    A mi hija aún no le ha llegado el momento, pero no tengo ninguna intención de que haga deberes en verano. De hecho, hasta me he planteado que si en el cole se pasan de deberes, dejaré que se quede en casa una tarde por semana para que los haga, que el tiempo libre de una es para una, tenga la edad que tenga.
    Yo es que tengo un trauma con los deberes en vacaciones. Me iba un mes de camping a la playa y me llevaban el libro de «problemitas». Porque era mala y suspendía? No, todo lo contrario! Porque era lista y pretendían que llegara al cole el curso siguiente sabiendo más que el resto. Gracias a ello en 8º ya estaba cansada de estudiar y quería hacer FP para acabar rapidito, pero de nuevo me obligaron a hacer BUP para ir a la Universidad. Me saqué alguna carrera? Ni media. Hala, eso es lo que se consigue jartándose de deberes en verano.

  2. Author
    Irene Garcia 28 julio 2011

    Ya, nosotras algunos días no los hacemos…soy muy mala madre xDDDDD. Es que tiene seis años, me parece exagerado, la verdad.

  3. Caro 28 julio 2011

    Fíjate… yo no tengo recuerdo de haber tenido jamás un libro de vacaciones. Tengo un ligero recuerdo de los cuadernillos Rubio, pero ya no sé si eran míos, de algunos de mis hermanos, … ostras, acabo de caer en que tengo una laguna preocupante.

    Yo a mi hermana chica (con la que me llevo 19 tacos) le he comprado algún año el de inglés. Empezamos en algún curso que se quedó un poco atrás, y luego ya fue por hobby, porque le gusta el inglés y le molaba no perder mucho el hilo para el curso siguiente. Pero vamos, sin ninguna ‘estrictura’: lo hacíamos cuando nos apetecía (a las dos) y sin estrés.

    Y a Mateo me gustaría comprarle sólo lo que al él le gustara y porque quisiera él realmente. Mi sueño es que me pidiera chiquicientos libros de leer y comics, pero bueno xDDDD ese es MI sueño y no tiene por qué cumplirse. Yo veo una absurdidez lo de los deberes en primero y en verano, tan chiquitos… hombre, ya de más mayor y si te queda algo… pero si no, como dice Nebetawy, el tiempo libre es de cada uno y lo utiliza como quiere. Y vaguear en el sofá, o dormir hasta las 12 también es utilizar el tiempo! (especialmente con lo estresados que van ahora el resto del año, los pobretes)

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