La chispa de la vida

chispa

En ocasiones leo correos. Y a veces me mandan cosas como la que os dejo hoy. Porque los papás, incluso algunas personas que no tienen hijos, también tienen su papel en este nuevo mundo que los blogs de maternidad estamos entre todos intentando construir, en esa Revolución del Amor, como la llama Leslie Power. Y porque aunque lleguen a mi correo, en realidad son para todas. Y todos. Para vosotros, que cada día entráis en este huequecito pequeño dentro de la gran comunidad de madres en la red. Gracias.

“Salvando ciertas y necesarias distancias a veces pienso cuando reflexiono sobre este blog en un proverbio chino: “Una chispa puede incendiar toda la pradera”.

Así, este blog y la comunidad que vosotras conformáis, y todos los blogs de temática similar que en el mundo son y han sido.

Sois sólo una pequeña chispa. Una pequeña chispa nacida del rayo que es la violencia sistémica que ejerce esta sociedad sobre todos sus individuos. Una pequeña chispa nacida del pedernal de vuestro sufrimiento innecesario y la pirita que es el amor que sentís por vuestros hijos. Una pequeña chispa nacida en el cortocircuito que genera el que debiendo ser un momento hermoso en la vida de toda mujer (y de todo niño) se convierte, es convertido, en muchos casos en un momento horrible, lleno de angustias y terror.

Y aquí estáis. Supervivientes o sobrevivientes, que cada una escoja según sus preferencias. Compartiendo experiencias y conocimientos conformáis un conjunto que cada día adquiere más cuerpo y llega a más personas. Obviamente las motivaciones particulares de cada una serán diversas. El resentimiento, la venganza, la búsqueda del perdón, la necesidad de comprender, el amor a y por vuestros hijos o sencillamente compartir. Probablemente, una mezcla de todo lo anterior.

Y tal vez sea esta la respuesta. Porque las madres, sea de un modo u otro, siempre tenéis la posibilidad de comprender, con todo vuestro cuerpo (que en definitiva es de lo que se trata), que el amor es la respuesta. Porque todo lo anterior, sobrellevar la violencia obstétrica, aguantar la incomprensión general de la sociedad y venir aquí a contarlo, a leerlo o a compartirlo no es más que una forma de expresar el amor. El amor que engendrar una vida regala. El amor que os regalan vuestros bebés cada vez que los miráis y os sonríen con todo su cuerpo o cada vez que rompen a llorar y os odian con toda su alma.

Por eso os invito a seguir leyendo, a seguir escribiendo, a seguir buscando información, compartiendo, hablando. A no caer en el desánimo o la desgana. A amar a vuestros hijos honestamente. Con todo vuestro corazón. Os invito a que seáis el vehículo de ese amor que os regala la vida y que seáis la chispa que incendie la pradera. Porque serán vuestros hijos quienes plantarán nuevos árboles. Porque todos tenemos nuestra chispa adecuada.”

Y no. El chaval no es gay. Creo.

Foto | Hash Milhan

0
0

0 Comentarios

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*