Es tu derecho

bebé

Hace más de siete años que descubrí que estaba embarazada. Desde entonces han pasado tantas cosas que no caben en un sólo blog. Mi maternidad no ha sido fácil, de hecho es posible que por el camino me haya ido encontrando con todos y cada uno de los obstáculos que las mujeres hemos de sortear por el simple hecho de traer un hijo al mundo. Problemas laborales, despidos, un parto espantoso, todas las dificultades habidas y por haber con la lactancia, grietas, mastitis, tomas interminables…

Probablemente lo mío sea un caso de libro y espero que también una excepción. El nacimiento de Lara, con toda su problemática añadida, no fue la gota que colmaba el vaso, sino más bien el toque final que me hizo estar segura de una cosa. Ser madre es tu derecho. Ser madre, tener el parto que tú quieras, dar teta o no hacerlo, estar ahí para tus hijos…La maternidad es parte de la vida sexual de las mujeres (intuyo que también podría serlo de la de los hombres, si ellos quisieran) y por eso la reivindico en todos sus aspectos, incluso en los más “animales”, o quizás sobre todo en ellos.

Y como todos los derechos y sobre todo, como cualquier derecho del ámbito de la sexualidad, no es posible obligar a nadie a ejercer una maternidad que no desea. Porque el instinto maternal es eso, deseo y así lo conforman todas las hormonas que están presentes en él.

Por eso hoy os dejo un texto de Carlos González, ya todas lo conocéis, a través del blog de Ile Medina y que forma parte del informe de Save The Children sobre el estado de las cosas maternales en el mundo (que, por cierto, no van muy bien, tampoco en España). Es un texto sobre lactancia. La lactancia ha sido mi gran y único triunfo en esta maternidad tan accidentada. Tras seis años, cinco meses y diecisiete días de lactancia materna prácticamente ininterrumpida (y el mismo tiempo sin dormir) no puedo menos que estar totalmente de acuerdo con él.

No sólo es necesario hablar de partos naturales o de lactancias o crianzas desde el punto de vista médico. Sí, las circunstancias que rodean al nacimiento son importantes para la salud futura. Cada día algún estudio viene a demostrar eso, que cada pequeño detalle tiene un precio, mayor o menor. Pero lo fundamental es que todas esas cosas, tan ligadas a tu espacio más íntimo, han de reivindicarse como lo que son. Derechos. El derecho a disfrutar de ser madre. Como cada una mejor se las componga. El derecho a desear.

Carlos González para Save The Children. “Debemos huir de la postura reduccionista que ve la lactancia como una herramienta de salud”

Espero que os parezca interesante.

¿Veis el bebé de la foto? ¿Qué os pide el cuerpo hacer con él?

Foto | SCA

1 Comentario

  1. Ileana 4 Mayo 2011

    “El derecho a desear”.

    La negación de ese derecho es la base de la civilización.

    El deseo sexual y vital, en todas sus formas, ha sido durante milenios reprimido: es la única forma de hacernos trabajar, de convertirnos en mano de obra.

    El placer, el deseo, la sexualidad… han sido reprimidos, negados y desvalorizados… en favor de otras “cualidades” supuestamente más valiosas, como la valentía, el sacrificio, el deber, bla bla bla.

    Todo para hacernos producir dócilmente.

    Y ahí está todo el mal patriarcal, como tú bien sabes.

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