Día Mundial de las Rabietas y los Berrinches

estrés

Esto de la maternidad consciente de verdad que hay ratos que me agota. Sobrepasada y con estos pelos hay días que como decía mi madre “cogería la puerta y me iría” – aunque es mucho más práctico dejar la puerta donde está, sinceramente dónde va nadie con una puerta.

Vacaciones, necesito unas vacaciones. Pero no me las puedo tomar. Sobre todo porque necesito unas vacaciones de mí misma y con lo insistente y pesada que soy es muy posible que ni en el Caribe me abandone. Que ya decía mi madre que valgo para cobrar morosos. Así que nada, me aguanto y voy tirando.

Y voy tirando y poniendo parches…me compro un vale para un masaje que no uso, me regalo un libro que no leo, me bajo una peli que nunca tengo tiempo de ver…

Todas las revistas de maternidad te lo aconsejan: si eres madre busca tiempo para ti misma. Pero seamos sinceras, tiempo lo que se dice tiempo no hay. Cuando llega la noche estás tan agotada que sólo te apetece mirar al techo o fijar los ojos en algún programa de televisión basura. Es que ni hablar te apetece, porque entre otras cosas sólo hablas de niños.

Y un día revientas. Y tienes una rabieta. Y después te sientes fatal, culpable y espantosa, avergonzada de ser tan fea y tan poco contenida. Y encima aumentas así un gradito más de tensión, porque ahora tienes que vigilarte, para que no te dé otra. Esto es un no parar. Un círculo vicioso.

Stop. ¿Estás que explotas? Genial, hazlo. Procura eso sí que no haya nadie cerca, que si no luego tienes que pedir perdón (tampoco pasa nada). Si no tienes tiempo de ir a hacer yoga o sesiones de risoterapia, coge un palo de escoba y pégale una buena paliza al sofá. Una gorda. Al principio te sentirás rara, pero después no sabes lo que relaja. Llora, chilla, patalea, enfádate, sé mala. Reivindica tu día mundial de las rabietas y los berrinches. Libérate.

Y quierete cuando menos te lo merezcas porque será cuando más lo necesites.

Foto | eamoncurry123

7 Comentarios

  1. Silvia 18 abril 2012

    a mí leer me salva… mi hijo pasó de gripe en gripe, luego bronquitis, luego neumonía todo enero y febrero, o sea, en dos meses fue 8 días a la guardería… y leer me salvó, leía un rato en las noches cuando él se dormía o a veces hasta con él ardiendo de fiebre dormido encima mío…
    ya quisiera yo tener tiempo para hacer ejercicio, yoga y demás, pero cuando él se duerme en las noches, sólo me queda energía para meterme debajo de las cobijas con un libro y eso basta

  2. Txus 18 abril 2012

    Totalmente identificada, sin duda. ¿Tiempo libre? Eso no existe, hombre. Te queda el consuelo que no eres la única… Gracias por ponerle palabras, je, je.

  3. Aprendiz de madre 18 abril 2012

    Si es que todas perdemos los papeles alguna vez -o muchas- lo importante es tener un sofá a la mano y no quedarnos con todo dentro, que la rabia interna es como un cáncer. Gracias Irene 🙂

  4. Ileana 18 abril 2012

    Ay, Irene García, qué ganas de achucharte tengo!

  5. OtraMás 18 abril 2012

    Gracias, gracias y mil veces gracias. No sabes la falta que me hacía leer algo así. Llevamos varios días de rabieta en rabieta y tiro porque me toca. Y hoy la que ha acabado con rabieta he sido yo, con la sensación de “madrehorribleybruja” que queda después. Pidiendo perdón, siendo perdonada pero sin perdonarme yo misma.
    Gracias por recordarme esa gran frase y adaptarla “quierete cuando menos te lo merezcas porque será cuando más lo necesites”

  6. 1 mama para 2 18 abril 2012

    Me siento muy identificada, la verdad es que hay veces que tambien me dan ganas de coger la puerta y….volver a entrar a casa…jejeje

    Al menos nos queda el consuelo de que todas estamos igual…gracias por poner palabras a nuestros pensamientos!!

  7. Marcia Fonseca 18 abril 2012

    Y qué más no? Es la mejor manera que tenemos para poder entender a nuestros niños cuando tienen sus rabietas.
    Siendo madre no hay tiempo. Nonono.

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