No tengas miedo

miedo al parto

Leo en Bebés y más que la Comunidad Valenciana ha realizado una especie de estadística en la que concluye que del 70% de las mujeres que optan por el parto natural sólo un 20% de ellas consigue un parto no medicalizado, la mayor parte de las veces porque se acaba solicitando la epidural.

Hoy estoy de buenas, así que dejo para otro día el post sobre el efecto nocebo que en muchas ocasiones se genera en las mujeres embarazadas y que acaba por favorecer el que se produzcan todo tipo de intervenciones, en muchos casos innecesarias.

¿Has decidido que quieres tener un parto no intervenido, que si puedes parirás sin epidural? ¿Estás convencida de que hacerlo así es más seguro, de que por algo la OMS recomienda utilizar protocolos de manejo expectante y de que por el mismo motivo el Ministerio de Sanidad en su Estrategia para la Atención al Parto secunda las recomendaciones de este organismo? No es suficiente. Para tener un parto natural en los tiempos que corren hay que prepararse. Y las “clases de preparación al parto” que imparte la seguridad social no son casi nunca suficiente.

Igual que creo que parir en casa no está al alcance de todos los “espíritus”, tener un parto no medicalizado requiere de un esfuerzo por tu parte. No sólo tienes que leer todo lo que se te ponga en el camino sobre partos, tanto las buenas experiencias como las malas, de las que se puede sacar muchísima información. Para empezar hay que leer con bastante espíritu crítico y mente abierta. Olvida todo lo que te han contado sobre partos, olvida todas las películas que has visto en la tele: un parto natural no es eso, los partos que se ven en esta sociedad se alejan muchísimo del proceso de parto que seleccionó la naturaleza.

Pero lo más importante y tal vez lo más dificil es el autoanálisis. Si quieres tener un parto natural tendrás que detectar cuales son tus miedos y cuales tus obstáculos. Y algunos descubrimientos pueden ser duros ¿Cómo visualizas tu parto? ¿Te ves con tu pareja? ¿Sola? ¿Con tu madre? ¿Cómo es tu relación con el médico? ¿Eres capaz de decirle que no a la gente, incluídos aquellos que tienen cierta influencia sobre tí? ¿Quién crees que te molestará? ¿De qué tienes miedo? Piénsalo.

Y después de pensarlo bien, escoge una buena música, prepara el ambiente y a por ellos. La clave está en creérselo. Tú puedes, muchas lo hacen, a diario.

Y ya otro día me meto con los médicos. No os creáis que se me va a olvidar. Je.

Foto | treyavan

0
2

2 Comentarios

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*