Las claves de la Semana Internacional del Parto Respetado

parto respetado SM

 

Desde que la Organización Mundial de la Salud publicara en 1985 la Declaración de Fortaleza, que dio inicio a algunas iniciativas para mejorar la atención al parto mundial, algunos países, principalmente y como siempre los nórdicos, tienen implantados en sus sistemas de salud protocolos respetuosos de atención al parto. Sin embargo en muchas otras zonas del planeta, incluyendo nuestro país y otros como EEUU en el que la mortalidad materna sube debido a intervenciones médicas que en muchos casos no son necesarias, aún queda mucho por hacer, como la misma OMS reconoce.

Por este motivo en muchos países se celebra desde el año 2004 la Semana Internacional del Parto Respetado durante la segunda quincena de mayo, este año del 16 al 22 de dicho mes y con el lema “My decission, my body, my baby” – Mi decisión, mi cuerpo, mi bebé.

Un parto respetado es aquel en el que se respetan (valga la redundancia) los tiempos y los mecanismos fisiológicos del proceso. La OMS otorga a los partos una especie de “presunción de inocencia”: todos los partos son normales mientras no se demuestre lo contrario, y recomienda aplicar lo que se conoce como “protocolo de manejo expectante” o lo que es lo mismo, no hacer nada mientras no haya que hacer nada e intervenir lo mínimo posible cuando sea necesario.

Una de las recomendaciones más importantes de la OMS es que la mujer pueda llevar a cabo el parto en el lugar que ella decida y que los proveedores de salud proporcionen los medios necesarios para que esto se lleve a cabo. La OMS, así como otros organismos como el NICE (el organismo que realiza las recomendaciones sanitarias en el Reino Unido) aseguran que el parto domiciliario atendido por una matrona experimentada es tan seguro o más que el parto hospitalario, por lo que debe dejarse a la mujer escoger sus preferencias.

Recomienda también la OMS que los partos normales, es decir, en principio casi todos, sean atendidos por matronas y no por obstetras, puesto que la visión del proceso de parto de estos últimos se aborda desde una óptica patológica, lo que incrementa las intervenciones.

Parir un hijo es uno de los acontecimientos más importantes en la vida de una mujer, un proceso con una gran carga físiológica pero también psicológica. Fomentar la autonomía de las mujeres de parto y la posibilidad de que tomen sus propias decisiones basadas en sus preferencias – uso de distintos métodos analgésicos, posibilidad de adoptar la postura deseada durante el expulsivo, posibilidad de deambular o comer, elección del acompañante, etc. – son objetivos que todavía no se han conseguido en muchas partes del mundo desarrollado.

Por eso, si vas a ser madre, infórmate de tus opciones. Es tu decisión, tu cuerpo y tu bebé. De nadie más.

 

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