SMLM 2012. Mis lactancias: los prematuros

Cuando llegué a casa con Lara, tras 50 días ingresada en la UCIN del 12 de octubre debido a su nacimiento prematuro (34 semanas) pero sobre todo a su bajo peso (1,100 kg) me dispuse diligentemente a leer El Gran Libro del Prematuro – el clásico en estos casos y yo que soy mucho de leer bobadas. Media hora después el libro había sido estrellado contra la pared más cercana (para la más lejana me falta puntería). “Amamantar a un prematuro no es fácil, casi nadie lo consigue” – la cita no es literal, el libro está calzando algún mueble. Bien, gracias por los ánimos.

Vale, amamantar a un prematuro no es fácil. El principal escollo es que los prematuros permanecen ingresados por un tiempo variable, tiempo en el que la presencia de la madre no es constante. Si la separación madre-bebé dificulta la lactancia en bebés a término, en prematuros, cuando la separación es imprescindible y mucho más larga – incluso de meses – y la cosa puede complicarse bastante, el asunto puede ser bastante peliagudo. No es fácil, pero mucha gente lo consigue.

El secreto del éxito, como siempre, está en el apoyo. Amamantar a un prematuro ingresado en una unidad de neonatos que no cuida la lactancia materna es prácticamente imposible. Curiosamente en el 12 de octubre un enorme porcentaje de prematuros salen enganchados a la teta. Pero es que el 12 es el 12 (no se me notan nada las preferencias).

Lo primero es eso, que el hospital tenga políticas que favorezcan y apoyen la lactancia materna, con profesionales entrenados para atender estos casos especiales en los que la dificultad es máxima. Pero sobre todo lo más importante es que la UCIN permanezca abierta, día y noche, permitiendo el acceso constante a la madre. A demanda. Porque la teta se da a demanda, también de la mamá.

Amamantar a un prematuro en una unidad de neonatos con horario de visitas es muy difícil – aunque seguro que hay casos de mujeres y niños que lo han conseguido – porque para que la lactancia funcione se necesita sobre todo contacto.

He visto tetas llenarse literalmente de leche con el sencillo estímulo de poner a un bebé de 27 semanas en contacto piel con piel con la mamá. He visto bebés diminutos enganchados a la teta como si les fuera la vida en ello (y es que a algunos les va). Porque da igual cómo y cuando nazca tu bebé, el principal requisito para que la lactancia funcione es presencia, presencia y presencia.

Conseguir que todas las unidades de neonatos del país asuman que han de cambiar los protocolos para permitir el acceso a las madres es el principal paso para fomentar la lactancia materna de estos bebés, para los que además los riesgos de la leche de bote son mucho mayores. De nuevo el mismo consejo, si estás pensándote dónde parir busca un hospital que tenga acreditación IHAN. Si no lo hay en tu zona, date al turismo obstétrico, muchas lo hacen, es una gran inversión.

Se puede.

Y es que los pequeños también toman leche materna. Claro que sí.

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1 Comentario

  1. Perla 10 Octubre 2012

    Hola yo tuve a mi bebe prematuro de 35 semanas y por suerte llego con buen peso 2.975 kg!!! apenas me lo trajeron a la habitación trate de darle el pecho pero sin conseguir que se prendiera llame a la puericultora de turno y me ayudo pero solo succiono una gotita y se le estabilizo el nivel de glucosa increible me conto la enfermera!! pero por ser prematuro solo queria dormir todo el tiempo debi llamar en varias oportunidades a la puericultora de turno para que me adiestrara en el tema en fin mi marido le daba pellizquitos en la espaldita para que se despertara y ahi se prendía a la teta después de unos días con solo escuchar la voz del padre se despertaba a tomar!! de no haber tenido la ayuda profesional no creo que lo hubiera logrado Ahora con casi 26 meses no se como cortarle la teta ya que es muy selectivo con la comida solo quiere el pecho pero eso es otro tema!

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