Relatos de lactancia

relatos-de-lactancia-229x300Carlos quería escribir “el Libro de la Leche”.

Lo malo es que Carlos tiene cinco años y no sabe escribir. Lo bueno es que su mamá es una madre lactante. Y lo mejor es que Carlos, de cinco años, es lactante a tiempo parcial. Así que ambos saben un montón de cosas sobre productos lácteos.

Amamantar en estos tiempos no es fácil. Sin referentes culturales, nuestras madres no amamantaron o lo hicieron muy poco, nuestras amigas se quedaron sin leche allá por el tercer mes, nuestras muñecas tomaban biberón y llevaban chupete… Rodeadas de publicidad sobre sucedáneos de leche materna, presionadas hasta la angustia por las tablas de peso, confundidas por consejeros inexpertos, a veces incluso expertos profesionales… Muchas veces sin información clara, sin ayuda, sin tiempo… y a veces incluso sin bebé.

Si la lactancia materna ha experimentado un repunte entre las clases medias en nuestro país y en otros países industrializados ha sido, estoy convencida, gracias a las nuevas redes de madres, las redes sociales de internet, los blogs, los foros, los grupos virtuales o presenciales de aquí y de allá de apoyo a la lactancia. Grupos de madres lactantes que ofrecen su ayuda a otras madres, desinteresadamente. Porque sí, porque han descubierto que amamantar es, sobre todo, un placer y quieren que todas las madres puedan conseguirlo. El mejor consejo sobre lactancia que nunca me dieron, aquel, para mí ya mítico “tira el reloj”, lo recibí en un foro de internet hace la friolera de cinco años. Gratis.

La iniciativa de Mónica Salazar, que coordina el blog Familia Libre y es además mamá tetera de Carlos, me parece preciosa. Escribir un libro de historias de lactancia contado por su protagonistas, vosotras, nosotras las madres lactantes.

¿Tienes una historia sobre la lactancia materna? ¿Buena, mala? Da igual. Regálasela a Carlos y él se ocupará de que todo el mundo la conozca.

Puedes informarte más y enviar tus relatos aquí.

Anímate. Quizás entre todas consigamos que tomar leche de sus mamis sea mucho más fácil para nuestros nietos.

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3 Comentarios

  1. Nathalie 29 marzo 2010

    Cuando sali de la maternidad,con una nueva vida delante demi por empezar, la de ser mama, no tenia ni idea de lo que la lactancia era. Lo unico que sabia y que tenia claro, es que si,iba a darle pecho a mi bebe. La experiencia a la maternidad habia sido muy dificil ya que nadie me explico lo que tenia que hacer, como posicionar a mi bebe,etc. Lo unico que me habian comentado era que mi bebe, con un peso de 4,6 kgs al nacer, iba a pedirme mucha teta. Ha sido duro, me enfrenté casi a toda la familia por empeñarme a darle pecho, a pesar de las grietas en los pezones,de las noches sin dormir, de dormir sin mi pareja,etc. pero hoy, mi niño acaba de cumplir 2 años y sigo dandole pecho aún. Porqué ? Porqué ha sido sobretodo la experiencia la más extraordinaria de mi vida, por todos esos momentos únicos donde estaba el durmiendose como un gatito contra mi, con su carita tan llena de paz, su manita dentro de la mia, con sus ruiditos de placer y de relax total … Tambien por todas esas pesadillas que enseguida desaparecieron cuando lo ponia contra mi, ayudandole a encontrar el pecho, por esas pupitas que se curan milagrosamente al pecho,esos momentos donde parece que hasta el tiempo se detiene, que todo se vuelve de algodon para no hacer ruido, que hasta el silencio se hace más silencioso. Todo esto vale mil veces más que los pequeños inconvenientes que encontré al principio, por no saber como hacer. A todas las madres, os digo : no dejeis nunca que alguien os critica por dar el pecho !

  2. admin 29 marzo 2010

    Muchas gracias por compartir tu experiencia con nosotras Nathalie ;)) sigue así de auténtica!

  3. Author
    Irene Garcia 29 marzo 2010

    Qué bien sienta cuando una lactancia que empieza fatal acaba siendo todo un éxito. ¿A que sí? Una de las mejores cosas de dar teta contra viento y marea es la sensación de seguridad en tí misma que te da, cómo te sube la autoestima, lo asertiva que te vuelves, que acabas por replicar incluso al pediatra. Sí, dar el pecho empondera ¿verdad? Yo hasta me veo más guapa Felicidades!!!! A tí, por ser tan valiente, y a tu hijo por afortunado. Besos

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