Puerperios II

lactancia en la playa

Ya dije que no todos los puerperios son iguales. La relación del puerperio con la lactancia materna, que la ciencia siempre olvida, es obvia. De que seas una madre lactante o no dependen muchas cosas, aunque no te lo creas. Muchísima gente se escandaliza cuando se afirma que la lactancia (y el embarazo y el parto) son parte de la sexualidad femenina. No es por otra cosa que las hormonas que intervienen en el parto y la lactancia son exactamente las mismas que se ocupan de que mantener relaciones sexuales dispare los sistemas de recompensa del cerebro, sistemas que la naturaleza ha seleccionado porque son importantes para la supervivencia de la especie. Criar es bueno para la especie, el cerebro, tu cerebro y también el de tu hijo lo reconoce así.

La naturaleza lo tiene todo pensado y es una buena economista, lo que significa que usa las mismas moléculas para distintos asuntos, sobre todo si están relacionados. Las hormonas que permiten la lactancia materna, prolactina y oxitocina tienen además otras acciones que influyen directamente en el comportamiento mamífero.

De la oxitocina ya he hablado, un montón además. La prolactina, responsable directa de la producción de leche, además es la encargada de los comportamientos maternantes, sobre todo los de protección de la cría. ¿Quieres lanzarte al cuello del primer desconocido que se acerca a tu niño? No te estás volviendo loca, sólo eres una madre lactante.

Y con esto entramos en el tema espinoso, el quid de la cuestión, diría yo. Hablar de sexo siempre es complicado, pero alguien tiene que hacerlo.

Desde hace bastante tiempo se sabe que la prolactina tiene efecto sobre el comportamiento sexual, también en los hombres. Niveles patológicos de prolactica, excesivamente altos se relacionan con inhibición del deseo sexual e incluso impotencia. Los niveles puntuales altos de prolactina se relacionan con estados de satisfacción sexual, lo que se denomina periodo refractario, que se produce después del orgasmo tanto en hombres como en mujeres. Un nivel alto de prolactina, unido a picos frecuentes en el nivel de oxitocina, acompañados por las endorfinas que se producen mientras das teta le dicen a tu cerebro que no necesitas más. Los sistemas de recompensa que se activan cuando haces el amor están a plena máquina mientras estás dando teta, disparados exactamente por las mismas hormonas, para que no haya confusión ninguna, ocho, diez, catorce veces al día. Ahora no, cariño, que estoy dando el pecho…

La prolactina además se encarga de que tus niveles de estrógeno y de testosterona sean mínimos, el ovario se mantiene en stand by, el ciclo menstrual puede quedar suspendido y por si fuera poco produce sequedad vaginal. Toma ya.

Muchas publicaciones se dedican a indagar sobre la falta de deseo sexual de las madres recientes – o no tan recientes, mantener la lactancia por periodos largos de tiempo, aunque va perdiendo eficacia te mantiene …en suspenso, podríamos decir, o casi. La mayor parte de ellas, en un alarde de buena voluntad recomiendan paciencia y ánimo. Como si vivir una parte de tu sexualidad que no esté relacionada directamente con tener sexo fuera algo que hay que vivir con resignación cristiana.

Todo lo contrario. Como digo, la crianza forma parte de tu sexualidad, es otro tipo de sexualidad, alejada de cánones fabricados por hombres. ¿Por qué no vas a disfrutarla igual, aunque sea de otra forma? Dar teta engancha, de eso se encargan las endorfinas y la naturaleza lo ha previsto así, porque dar teta es bueno para tí y para tu bebé. Aprovecha, no vas a tener tantos hijos. Considerar que la falta de deseo sexual típico asociada a la lactancia es patológica es una soberana tontería. Olvídate de tópicos, la sexualidad femenina tiene muchísimos matices, descúbrelos. Descúbrete.

Ya dije que estoy asistiendo con pasmo al final de mi segundo puerperio. Dar teta está perdiendo fuerza y me apetece ir haciendo…otras cosas.

Ahora sólo tengo que evitar volver a quedarme embarazada. Suele pasar. Hasta tengo granos.

Disfruta de tus hijos, en todos los aspectos. Se hacen grandes muy rápido y la experiencia no se puede repetir indefinidamente.

Foto | benlokcet

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5 Comentarios

  1. Ileana 19 agosto 2010

    Qué bien, Irene, siempre encuentras el tono adecuado para tratar temas espinosos, con desenfado, con humor, y con información veraz y correcta.

    Un lujo, de verdad!!!

    Estoy con la sexualidad también por mi blog, te responderé… jejeje…

    Besos!!!

  2. maria 19 agosto 2010

    Genial Irene, dices cosas tan obvias pero tan desconocidas para tantos…… es increíble que algo fisiológico lo hayan transformado en patológico y recomienden “paciencia” y “ánimo” en lugar de un “disfruta de esta fase a tope, como lo hiciste y harás de la otra (la coital)”
    Una mentalidad patriarcal que reduce nuestra sexualidad a la fase falocéntrica y coital e ignora, y encima vuelve patológicas, la parte “maternal”: embarazo, lactancia y parto.

  3. soc mare 19 agosto 2010

    🙂 Me ha encantado, que razón tienes, si vieras la de vueltas que di por internet, buscando el motivo y sintiendome rara por no tener ganas,hasta asumir que esto es así y, qué narices, es una gozada. Ahora que después de nueve meses vuelvo a menstruar me alegra y me da pena sentir que esta etapa ha acabado, pero bienvenida tambien sea mi regla de nuevo.
    Gracias por este texto 🙂

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